Es en esos momentos eternos, donde me derrito al sentir tus manos entretenidas en mi piel desnuda, ellas descubren mi pasión oculta, tímida, y tu voz profunda que canta con dulzura en mis oídos..... cómo seduces mis sentidos!!! liberando todo este amor que llevo dentro, confundida con la humedad de nuestros cuerpos…
Así despierta la mujer locamente enamorada y apasionada, mordiendo tus labios, extasiada por tus besos, en uno y mil te quiero. Me abrazas, susurras mi nombre con gran ternura, me encuentro perdida, adormecida en él placer de tus caricias, que son una seda, atrapada en el agitar de tu respiración, mezclando esencias, cabalgamos valles y praderas, conjugando sentimientos y deseos en el silencio de la noche quieta...
De mi voluntad te adueñas y yo me dejo llevar por el torrente de tus aguas tibias respondiendo enamorada a cada caricia, mientras tus manos visten mi cuerpo, con sedas y finos velos, enredando mis cabellos con tus dedos... Robemos al tiempo este bello momento, hagámoslo eterno......
Érase una vez una princesa que vivía en un país cercano, tan cercano como inmensamente perdido, recluida en su castillo y era sumamente feliz viviendo en su torre y rodeada de sus seres mas queridos, hasta que un día decidió salir a dar un paseo mas allá del jardín, donde el bosque confundía los colores y ella nunca quiso ir pues no había sentido curiosidad alguna por saber que vida existía en ese lado de las tierras bajas.
Pero un día, no sabe muy bien porqué, sintió la llamada del bosque como si de un susurro se tratase y se adentró en el mismo con mucha cautela y sin conocer realmente que iba a encontrar en esa espesura que no tuviera ya en su imponente Jardín Real, bien cuidado por el jardinero y donde conocía de nombre todas las flores, plantas y árboles que allí vivían.
Al principio solo dió un paseo breve y fugaz y volvió rápidamente al castillo, pero no le disgusto y en su mente quedó el volver al día siguiente a seguir conociendo el bosque, y así lo estuvo haciendo día tras día, con paso firme y sintiendo que cada vez que acudía al bosque se liberaba un poco de la hasta ahora quietud de su vivir y el aire era un poco mas puro, respiraba oxigeno a raudales y le hacia sentir muy bien.
Un día, cuando ya tenia la senda marcada de su diario ir y venir, vió a un guarbosques paseando entre los árboles y lo miró, lo vió hacer sus tareas, hablar con los animales, y se volvió a su castillo sin pensar en mas, pero al día siguiente volvió al mismo lugar y de nuevo estaba allí el guardabosques, y así lo estuvo haciendo una y otra vez, a hurtadillas sin darse a conocer, pensando que le gustaría ser uno de sus animales para así poder hablar con el, hasta que un día el guardabosques la vio, la llamó pero ella al sentirse descubierta salió corriendo de vuelta a casa sin responder a su llamada.
Así estuvo durante algún tiempo, cada vez que sentía los ojos del guardabosques clavados en ella, huía sin saber porque pero al mismo tiempo notaba que el corazón se le aceleraba, sensación que le provocaba angustia y le hacia sentirse como una niña de nuevo por lo que pensó que ya no se escondería sino que dejaría fluir su sangre real a borbotones y dejaría al descubierto su presencia.
Al día siguiente, salió de nuevo hacia el bosque y se sentó delante del arbusto que solía esconderla y esperó la llegada del guardabosques, cuando este lo hizo, la saludó con la mano y ella respondió a su llamada, sin palabras, solo unos saludos y a seguir oteando hacer su trabajo y ella simplemente le miraba, despacio y sin prisas, sin quitarle la vista de encima pero sin acercarse en exceso para así sentirse simplemente observada por el hombre.
Después de unas semanas, llegó el día en que el guardabosques se acercó incluso demasiado, pero ya casi no le importó sino todo lo contrario ,ese momento para saciar su curiosidad, oír su voz, ver su manera de comportarse en persona y conocer mas profundamente a la persona que no al personaje, así que cuando el llegó a su lado, se presentó y le dió la mano, ella no rehusó el contacto sino que se comportó como debía, fueron solo unos instantes y después ya en la intimidad de su torre pensó que no había tenido la importancia que ella le estaba dando al asunto.
Pasaron unos días, donde apenas vió al guardabosques cuando en otro de sus paseos se encontró de frente con el, se saludaron cortésmente y estuvieron hablando un buen rato, con la diferencia que esta vez se miraron a los ojos de frente, sin sombras de los árboles y con la clara luz del día y entonces pudo notar la intensidad de la mirada que denotaba que el la había estado escudriñando durante todo este tiempo y al mismo tiempo la buscaba ahora y entonces fue cuando su corazón dio un vuelco y le hizo sentirse mujer que no princesa.
Comenzaron así unos días de desasosiego, donde comenzó a sentir que la vida del castillo no era todo lo que había sino que mas allá, en el bosque había otra bien distinta, una vida fugaz, pero intensa, que comenzaba a llenarle esas horas que se iban convirtiendo en una droga porque las necesitaba a diario, pero debía de ser muy cautelosa pues no quería despertar sospechas en el castillo de sus escapadas y felices mañanas.
Finalmente ocurrió lo inevitable, y que llevaba tanto tiempo ocultándose ella misma, quiso convertirse en un animal del bosque, de esos que tanto cuidaba el guarda y así lo hizo, sintiendo después que había hecho algo prohibido, algo que nunca llego a pensar que pudiera sucederle pero que en esos momentos era por lo que se sentía con vida y que le afecto tanto que una vez de vuelta al castillo se sintió mal, estaba haciendo lo que no debía pero que el corazón le instaba a hacerlo, paso unos malos momentos pero se recompuso y volvió al bosque una vez mas.
El guardabosques observo pasadas unas fechas que la princesa en su afán de ser el cervatillo Real estaba pasando demasiadas horas en el bosque y casi descuidaba sus obligaciones reales por lo que quiso poner punto y final a la historia, pero la princesa acostumbrada a que sus siervos estuvieran siempre dispuestos a complacer sus caprichos no cejo en su empeño, hasta que consiguió no sin esfuerzo contagiar al guarda de sus sentimientos y evito una y otra vez que le cambiasen de bosque de destino.
Pero llego un día en que el guardabosques acudió a la puerta de palacio y descubrió el mundo de la princesa, el mundo real de una princesa, cuando miro hacia arriba de la torre quiso morir, estaba demasiado alta y se pregunto justo en ese instante en que estaba haciendo allí, sintió miedo por el y por ella, así que salio corriendo con todas sus fuerzas para el bosque, ese mundo peculiar donde el se sentía el rey y que era su castillo particular.
El, plebeyo,no tenia cabida en palacio y por lo tanto debía de desaparecer cuanto antes mejor para así dejar de soñar con princesas, pero cuando lo fue a hacer, sintió en sus entrañas un profundo dolor, la princesa ya estaba en él, dentro de él, en lo mas profundo de su cuerpo y de su mente y ahora ya era tarde para hacerlo y debía de ser consecuente con sus actos, por lo que quiso poner punto y final.
Pero nuevamente se encontró con una princesa de armas tomar, dispuesta a luchar con uñas y dientes para conseguir sus deseos que no eran sino los mismos de él por lo que después de luchar, en principio con los sentimientos de cada cual y después interponiéndose ellos mismos, encontraron una solución, tan fácil como complicada, es decir:
Él seguiría en el bosque y ella en el castillo y solo se verían en lo mas frondoso de ese bello paraje donde el apenas hablaba ya con ningún animal que no fuera su bella princesa y ella seguiría dando sus paseos para que los encuentros fueran cada vez mas placenteros y llenos de vida y felicidad.
Así que ahora siguen soñando, y soñándose porque en el fondo, no deja de ser un sueño, ¿verdad, Princesa de mis sueños?
Gracias mi niño por este hermoso regalo donde se esconden los mas profundo de nuestros sentimientos.TQM
Ilusión, es una palabra que parece que si la tocas va a desaparecer... así también es en la vida, si te sientes ilusionada por algo siempre temes que vas a hacer o decir algo mal y todo va a caer y se va a desvanecer...
Hoy me siento de ese modo... estoy feliz porque me encuentro ilusionada, pero por otra parte no quiero vivirlo a tope porque tengo miedo por que si me decido se va a terminar...
Pero ¿Que seria de nuestras vidas sin ese destello de ilusión que le dé alegría a este diario?
A veces, parece que uno anda por los aires... que flota en las nubes, pero por desgracia siempre hay un hilito o mejor dicho una cadena de hierro enorme que parece que te ata un pie a la tierra y mientras más decimos "¡¡¡noooooooooooo, déjenme aquí que estoy muy cómoda!!!", más te tira y te hunde hasta que aterrizas en la cruel realidad...
Queramos o no, la ilusión se esfuma, aunque afortunadamente no del todo, porque siempre hay un sitio para esconderla ...allí donde nadie puede descubrirla; en nuestro pensamiento y más que todo, en nuestro corazón...