Sabes tù ¿Adonde van los besos que guardamos, aquellos que no damos?
No sé porqué me da por pensar que la noche va a ser larga, que las PALABRAS se adelantarán a los SUEÑOS y que alguien preguntará si existen los BESOS de color azul, o peor aún, donde se guardan los besos que nunca se dieron porque no encontraron destinatario.
Tal vez alguien conteste que esos besos se guardan en un cajón olvidado, clasificados por colores, para poder recuperarlos cuando en un recodo del camino encontremos el destinatario adecuado. ¿Pero y porqué de colores?, ¿porqué de color azul?
¡Buena pregunta! Supongo que será el color del sueño del que se desprendieron, cuando los olvidamos de tanto esperar a quién tenía que recibirlos, o tal vez porque el azul es el color de unos ojos que miramos un día en alguna parte, o simplemente porque nos gusta el azul.
Besos de colores, curiosa forma de clasificar los besos; me pregunto de que color son los que yo nunca di, los que nunca daré, porque no habrá tiempo, o no habrá ganas, o no existirá esa posibilidad; serán besos del color de los sueños que tuve cuando casi te tuve a mi lado, serán del color de tus ojos ¡Seguro! Por cierto… ¿De qué color son tus ojos?
En todo caso, si es cierto que hay besos que no damos, que nunca daremos aunque estemos cansados de soñarlos y los conozcamos de memoria de tanto reproducirlos en nuestra cabeza, pero no en nuestros labios.
Es una pena que se pierda algo tan hermoso como un beso, el beso que queremos que sea la expresión de un sueño, de un amor, de un deseo, de una noche de lujuria, de un cariño que sentimos alguna vez por alguien; en el fondo todos tenemos ese cajón repleto de los besos que nunca dimos, el caso es hacer los posibles por tenerlos a mano, por si tenemos que darlos alguna vez.
En el mío, en mi cajón hay unos cuantos, perdidos, olvidados, unos son tan viejos que no creo que estén en condiciones de volver a ser utilizados, pero hay dos muy especiales, dos besos –en realidad son muchos más, pero sobre todo dos – uno es el que te daré el día que te vean mis ojos y te perciban mis sentidos, el otro ya no será de color azul, porque será el que te dé en la hora del día en que tengamos que despedirnos, que no decirnos adiós.
¿Adonde irán lo besos que guardamos, que no damos?
Habla de muchas cosas pasadas, pero que si lo piensas un poco no son tan pasadas, porque suceden todos los días; como nuestros días y nuestras noches, esos besos que casi llegas a tocar, pero que no acaban de llegar del todo.
En todo caso ojala sean de colores, esos y los que queden por venir, incluso los que guardemos en el cajón de los besos que esperan esos labios deseosos de recibirlos; los míos quiero que sean de color azul, no porque así sean tus ojos, que no lo son, si no porque así son mis sueños cuando sueño contigo.
Y en la sonrisa que adorne mi boca, cuando acaricie todos los que no te di, habrá un reflejo de todos los colores de tu sonrisa, mezclado con el color de tu mirada, componiendo una hermosa sinfonía de colores entremezclados con todos los besos que me gustaría darte a ti.
Cuando me mires así –siempre me miraras así cuando me llamaras romántica, lo sé –estoy segura que en el fondo de tu corazón te gustaría que te dieran mil besos de colores, todo un arco iris de besos que te transmitieran todo el calor de lo que estás esperando, pero que no acaba de llegar.
Si la espera se te hace larga, si te desfallece alguna vez el ánimo, si en algún momento te empiezas a dar por vencido, mira en el fondo de mi cajón de los besos olvidados, allí encontrarás todos los besos que deseé darte y el tiempo y la distancia y el maldito destino no me dejaron darte.
Son de colores –desde luego ¡faltaría más! – del color de mis sonrosadas mejillas, de mis ojos, de mis labios, de aquella noche que nos reiremos hasta el amanecer, del color de aquella lágrima que se escapara en una fugaz despedida, de tus ojos cuando pensaran que me querías pero no podías, de los míos, de la primera vez que te susurraran palabras de amor.
Besos de colores, olvidados en el cajón de los besos olvidados y no dados, a la espera de tus labios –o de los míos que es casi lo mismo - en un perfecto revoltijo, entremezclados con tantos pensamientos que también se quedaron en el tintero, de tantas palabras de amor que no se pueden pronunciar, de tantos sueños sin realizar.
Sé que algún día, en alguna de tus noches, te acercarás a mi cajón de los besos olvidados, introducirás tu mano suavemente, los acariciarás con todo el mimo y una lágrima resbalará en tus mejillas, mientras una hermosa sonrisa se dibuja en tu corazón y uno de esos besos -el más revoltoso, el azul- se escapará para perderse en tu boca.
No puedo afirmar que un beso tenga color, pero si lo tienen los labios que nos besan, el rostro, la persona que nos besa; si tiene volumen ese labio, tamaño, luminosidad, apariencia que enamora.
Es un beso de ojos abiertos el que ve el color, sin embargo, con ellos cerrados; el tacto, el sentido del gusto, el olfato y en especial la memoria y en suma, el encéfalo, hacen una maravillosa combinación que pueden otorgar al beso de cuantos colores sea capaz de fabricarlos la memoria.
“La alegría de ver y entender es el más perfecto don de la naturaleza”. Albert Einstein.
Pascal nos dice : “El corazón tiene razones que la mente no puede entender.”
El color de los besos.
Vaya… pues… los besos tienen muchas formas y colores. En realidad, cambian de color según lo que nos quieren decir.
Algunos besos, son pequeños, ruidosos, divertidos y muy, muy bromistas. Son de un rojo brillante como… ¡Como cerezas! Y nos dicen: “Te quiero con alegría, frescor y vitalidad”.
También hay momentos, en los que los besos son jugosos y están llenos de vitaminas de color naranja. Son los que nos aprietan fuerte y dicen: “¡Buenos días, es hora de levantarse!” Son como los que alguna vez has dado y dices: “Te voy a comer a besos!”
Los besos de color amarillo son los besos calidos e intensos, su color amarillo brilla como el sol. Es cuando nos dicen cuánto les gusta nuestro cariño y compañía.
Y los que hacen cosquillas en la oreja, en las mejillas y en el cuello son los que se mueven al ritmo de la música.
Y son de color verde luminoso como los campos y los bosques cuando sopla el viento. A los besitos verdes les encanta la vida y las gusta ver respirar y crecer a los seres queridos.
A veces, en cambio, los besos son largos y tranquilos, de un azul suave y esponjoso como el cielo. Son los que nos explican que su amor es profundo, sin límites, un amor tan grande que, mires donde mires, parece que nunca se acaba.
¿Sabes? Muchas veces los besos son de color lila oscuro y misterioso. Son los besos que nos consuelan cuando estamos tristes o confundidos o no sabemos qué hacer o adónde ir y nos dicen “No te preocupes, que yo estaré siempre a tu lado”
Cuando tu madre de niño te miraba, sonreía, te besaba en la frente, y te daba un beso de “buenas noches” ¿De que color crees era este beso?
Si, blanco como la nieve y te quería expresar cómo me gusta el silencio, la paz y la tranquilidad que siento a tu lado.
Y ¿Sabes como nació este color blanco? De un beso que se dieron todos los colores del Arco Iris.**
Pero si bien pudiera te daría
besos de colores cada día.
si, de colores son mis labios
y mi lengua quien juega a escoger traviesa…
de-tin-marín, de-do-pingüe
¿rojo, verde, amarillo?
¿De que color será el beso que hoy te daré?
Ssssshhhhh…
de-tin-marín, de-do-pingüe
mi lengua juega a escoger…
** Del libro Mama, ¿De que color son los besos? Carla Pott y Elisenda Queralt
Me creaste suave, frágil y con una voluntad férrea, en medio del dolor me hice fuerte, con el amor aprendí que el universo es pequeño y que cada día es un regalo.
Me hiciste MUJER y dueña de la vida, (se me dio el poder de crear, dar, imaginar y soñar) creer en el amor, la certeza, la ternura, la generosidad, la sensibilidad, la fortaleza, me hiciste hembra y compañera, amante y amiga... me hiciste MUJER y en el infinito mariposa de nadie...
Ser MUJER es ser tan infinita, como humana, ángel y demonio...
No se quien escribió este hermoso poema, pero lo incluyo en estas reflexiones que hice de la MUJER, y en mis inicios incluí en el espacio,
Porque sabes que no has sido la MUJER perfecta que esperabas, no has roto tus pudores ni las reglas marcadas.
Hoy No has dormido, pero no estás cansada,
a pesar de que No has mirado ningún espejo,
te sientes “toda” guapa, te has puesto color en las pestañas,y has calzado tacones para hacer sonar tus pasos
Te gusta tu sonrisa, no te sientes una extraña. Eres una MUJER que se da cuenta de su alma y vas a ser la MUJER que te de la gana ser. Porque te vas a querer como nadie te ha sabido querer.
Vas a descubrir que el mundo es sólo para ti que nadie puede hacerte daño, que sin preocuparse por nada lo que quiere sueña
Vas a comprender que el miedo se puede romper con un sólo portazo
Vas a mirar mas para delante que para atrás… que ya dolió bastante y tus ojos se han cansado de ser llanto
Vas a conquistar el cielo sin mirar lo alto que queda del suelo
Vas a ser feliz aunque el invierno sea frío y largo, sabes que tu vida nunca más será un fracaso
Vas a conseguir reírte hasta de ti y ver que lo has logrado,
Una MUJER valiente, sonriente, SOLO mira como pasas
Recuerda lo que dice Alejandra Pizarnik –Soy mujer y un entrañable calor me abriga cuando el mundo me golpea, es el calor de las otras mujeres... de aquellas que hicieron de la vida este rincón sensible, luchadoras de piel suave y tierno corazón guerrero-
Dedicada a ti, a mi, y a cada gran MUJER que de repente se olvida de si misma…