Una CARICIA, un toque, un roce, algo que pase más allá de la mera piel, más allá del sentido del tacto, que sea una explosión de energía canalizada a través de la punta de los dedos, un destello fugaz del cielo condensado en el roce con la palma de la mano, con la punta de los dedos.
Una CARICIA que me haga sentir el ser especial y único que soy, que me llene el hueco que tengo dentro, que me haga sentir un poco mejor conmigo misma y más acorde con el mundo que me rodea.
Una CARICIA de esas que sólo alguien que de verdad me quiera podrá darme, una CARICIA seguida de un BESO y un ABRAZO, algo tierno, sensible, amable, sincero, puro, libre de pecado y a la vez lleno de él, un puñetazo directo al agobio y un suave colchón de plumas al ego.
Y aquí es cuando tus ojos me dejan desarmada, rompiendo en mil trocitos mi parte más exacta, pequeña teoría convertida en un montón de PALABRAS, que vuelven solas a casa.
Cuando estas lejos tus PALABRAS me acarician… Cuando estas cerca tus CARICIAS me hablan.
A veces escribo para no sentirme atada, para no aferrarme a remilgos que yo quisiera abolidos de mi vida… Aunque claro preferiría los abrazos, los besos, saborear el TIEMPO, el poco tiempo que tengo para ser tocada… en silencio.
Me gustaría evocar palabras que besen, que abracen, que curen. PALABRAS como CARICIAS que sanen heridas recientes y restauren orgullos perdidos, que alivien el sufrimiento y exorcicen, como si uno fuese un mago o un chaman, y asi sacar ese nuevo miedo en que habitas.
Frases que una vez dichas congreguen de nuevo la sonrisa y la luz de tus ojos, sonidos con una musicalidad nueva que te trajeran un poco de la alegría que, mientras dura el invierno, todos necesitamos para vivir. Si la alegría necesaria como el aire que respiramos.
"Verbos engendrando dichas" PALABRAS, vocablos que sean CARICIAS, BESOS, ABRAZOS, luz para los ojos que al captarlas los oídos iluminen el alma.
El TIEMPO pasa lentamente... es nuestro TIEMPO,la suerte juega para nosotros. ¡Al fin juntos!
El destino está de nuestro lado... ¡Es justicia!
Antes, te daré un BESO: acércate mas, suspiro, y te miro.
Cierra tus ojos, mientras mis descoloridas manos, te abrazaran en esta oscuridad, abre tu corazón, mírame desde tu interior deja que tus dedos se apoderen de mis cabellos... poco a poco se acercan los rostros,ahora, una parte de mi cuerpo... mis labios, van perteneciéndote;
descubriendo la magia, antes de la carne.
Pasado un momento, los cuerpos sin miradas, en profundo silencio, el BESO termina pero no el rito, se abren los párpados me miras te miro, unas PALABRAS corren por el aire, tan solo quiero saber, si desde tu alma, este BESO nuestro lograste ver.