Descripción: Montaña fantástica, grandiosa. Que impone su servidumbre a todo el que intenta penetrarla. La gran caprichosa sólo se entrega a los que la aman.
Cálido aliento el mío, fresco como el dulce aire de tu exhalo. Amada mía, hermosa princesa, de ojos transformados en deseos y ansiedades, ojos oscuros, rostro bello, amados por mis manos.
Y tu cabello, largo como este caudal de pasión... hambre de amor y carne, largos rizos enredados, atorados en mis dedos, atorados en mis paños.
Delgada sombra la que te tapa, y delgada pena la que te desnuda ante mi mirada.
Dos cuerpos empapados, bocas húmedas, labios mordisqueados, gotas de sudor como estrellas, cuerpos y pasiones enredados, y como testigos pared, ventana y sabana.
Energética bebida, la que emana de tu pecho, leche para un niño, agua que me excita y me exalta.
Cuerpos y sombras combinadas, sabanas arrugadas, y gemidos de dos personas en una oleada, tormenta apasionada.
Amante de la libertad, y su defensor, creo que soy un buscador vocacional, a quien le gusta integrar el transito por distintos caminos de búsqueda, con el despertar de la conciencia y sobre todo del corazón, y el retorno a la propia esencia, a la raíz, como puntos de encuentro... y con mejor o peor fortuna éstas vienen siendo mis brújulas desde hace ya muchos años.
Para mi es un placer caminar perdido en mitad de la naturaleza y formando parte de ella, compartir con otros lo que soy y lo que tengo (ya que nada soy y nada tengo), mi vivir, mi tiempo, mis lágrimas... Conocer nuevas gentes, nuevos lugares y nuevas formas de entender y afrontar la realidad, disfrutar de la soledad y el silencio escuchando a las personas que quiero, a las personas que me importan (lo que no es difícil) o siento que tienen algo que enseñarme (cosa que ocurre con mucha frecuentemente).
También disfruto escribiendo, con la música, de un paseo… sobre todo de un paseo, cómo disfruto de un paseo por el campo, despacio, muy despacio, disfrutando de todo lo que allí se encuentra, de las más mínima mariposa, del más pequeño reptil, de una piedra, de un paisaje a lo lejos o cómo mama un ternero bajo la atenta mirada de protección de su madre, quise acercarme más, pero no era buena idea, jejeje.
Ayer, nuevamente, tuve esa gran dicha, ayer volví a lo más alto a disfrutar de un paisaje. Mientras afrontaba la dura subida contemplé con cuidado todo lo que allí había, detalles mínimos que quien no sepa lo que es el amor no podrá contemplar jamás, es una sensación de bienestar inigualable donde todo te hace feliz aunque a la vez, la dura cuesta se haga costosa…
Tras tus ojos el mar se esconde, una ola hueca te inunda y la espuma recorre tu mirada barriendo mis cicatrices. Te creí un ángel inalcanzable y hoy te tengo aquí recorriendo mi piel, tatuando en mi tu nombre y escribiendo secretos en mi cuerpo.
Tus alas son negras como la noche y tus besos saben a pasión, cae la luna al ver tu rostro, sintiéndome amante de una diosa. Excavo en el profundo sueño que me llevo a ti y sonrió cuando caminas hacia mi siendo el centro de mi universo. Siento tu voz y veo en ti el reflejo de la sorpresa, un regalo con candado que quiero romper.
Eres dueña de mis pensamientos y me desvelo cuando estás a mi lado, canto perdiendo el aliento, el aire, la vida... y soy libre para volar. Aunque sólo quiero atarme a ti puedo derrivar fronteras y recorrer países, pero a menudo me rindo y me quedo observando el muro que me separa del mundo.
Ando hacia el horizonte, no reclamo nada, nadie me pertenece, nada quiero. Tu sabes quien soy porque me sientes, desprendiendo un misterio que nos aferrar a nuestra imagen mientras dejamos las mismas huellas...
Palabras, besos, flores, sentimientos... que nos hacen recordar que nuestro corazón late, para saber que vivimos, aunque no que existimos, porque si no nos miramos, si no nos vemos... ¿como saber que seguimos vivos?...