Descripción: Montaña fantástica, grandiosa. Que impone su servidumbre a todo el que intenta penetrarla. La gran caprichosa sólo se entrega a los que la aman.
Sí, esta es mi canción favorita, con ella los papas unicornios, duermen a sus crías. Hay muchas versiones y videos de esta emblemática melodía, he elegido este por ser en directo y porque esta actuación, de mi grupo preferido, me encantó. Los únicos sonidos son de una guitarra y una voz que llegaba al cielo. Casi al final hay un momento en que sólo suena la guitarra, escucharla atentamente, parece que está hablando y de ella no salen notas sino una melodía de palabras, de sentimientos... que luego se confunde con esa fantástica voz de Freddie haciéndose sólo una.
En alguna de sus estrofas dice cosas tan bonitas como: … cuando te vas se duerme un sueño de amor que nunca muere… … cuando te vas tan lejos un poco de mi se desvanece… … cuando recuerdes que todo a pasado y con los años yo seguiré como siempre a tu lado…
Con tantas bellezas que nos rodean cada vez entiendo menos al mundo, o tal vez el mundo no me entienda a mí. La noche me dijo: Silencio. La luna me dijo: Loco. Y la razón me susurró, no puede estar cuerdo quien la luna mira, no puede callar el loco. Alas de cristal para volar en un mundo roto.
Mientras, el corazón a punto de estallar, en revolución con mi alma y mi piel. Corazón como pétalo de rosa que abre su color al día, como ruido en la noche silenciosa y escondida. Corazón como el sol ardiente al atardecer mordiendo el mar. Corazón como luna brillante en el firmamento inmenso. Corazón de estrella que tirita de amor en el cielo descolorido, corazón de susurros y secretos, de miedos y anhelos. Corazón de melodías subterráneas y ojos inmortales, corazón de suspiros infinitos que brotan de las entrañas del deseo. Corazón forjado de amor, el mismo que pone el herrero para forjar el hierro y el acero que den la espada victoriosa en el combate a su caballero. Corazón es aquello al que le llega la sangre hirviendo y que en mi interior late y lucha, y a veces se detiene, asustándome... corazón, corazón mío.
Somos amantes nocturnos, de la noche que se esfuma y se detiene, noche fugaz y llena de susurros y miedos. Me escondo en el manto oscuro del firmamento, en su boca eterna, soy amante de las estrellas que poco a poco caen de sed y locura al suelo. Viajo en las nubes, trepo a la estela del cometa para volar, araño los planetas y beso en cada vuelo a la luna, como su luz, mordiendo su brillo y masticando su fuego.
Somos amantes nocturnos como el mar y las rocas, amantes como el árbol y la hoja que en otoño se va, amantes como la nieve y el hielo peleados una vez más. El tiempo corre hacia el abismo oculto de tus ojos, gritando la vida y pidiendo libertad.
Somos amantes nocturnos cada vez que una caricia nace, un roce es mi respirar, tus latidos mi aire, tu corazón mi destino, mi agua tus manos, mi sueño tus besos, dormir tu regazo, mi cama tu pecho, mi hogar tu piel y tu cuerpo...
Amantes que amontonan los lunares y el sudor, amantes de la noche que recogen el sol cada atardecer y se lo llevan consigo, amantes de la noche que salen cuando el mar se traga el sol, amantes de la noche que viven con el crepúsculo y mueren al amanecer, amantes de la noche, invisibles al mundo y su caos, noche efímera, noche profunda, noche que embriaga y tirita, noche que resplandece en tu piel nácar.
Amantes que no entienden las palabras, amantes que no conocen un no, un quizás, un tal vez, un mañana, amantes que se funden en una sola alma, amantes que forjan en un te quiero un amor de hierro y acero, amantes que guardan el secreto que mantiene viva tu voz... somos amantes nocturnos...
Llueven tus senos sobre mí oscilantes, resbalando en la cuenca de los muslos. El placer, de puntillas sobre el cuerpo, quema un sendero oculto.
Hay un sueño de labios sobre el vientre, de labios vagabundos, frescos de sombra y humedad, como alas de rosas deshojadas al crepúsculo.
Y remolcas cerezas ya maduras por invisibles surcos, sobre la piel del pecho, hasta el cuello desnudo, paréntesis de nardo en las mejillas, para la boca alternativo fruto.
Se aglomeran en súbita cadencia latidos en tumulto, rojos de sangre en corazón inquieto, convulsivos en torno al sexo duro.
Acóplate, mujer, en fluctuantes, recíprocos impulsos, que en tus entrañas he de atrincherarme, y a ti, en cautividad, nos hacemos uno.
Pídele a tu ángel guardián que te asista para sintonizar con la energía de San Miguel Arcángel, él con su espada de luz marcará la senda limpia que debes transitar, te libertará de enemigos visibles e invisibles y te dará el espíritu de triunfo que necesitas proyectar para que tu victoria sea contundente. En este día afirma: Espada de Miguel vence a mis enemigos por mí. Recuerda, Miguel aguarda a que le des la entrada a tu vida.
Pídele a tu ángel guardián que te asista para sintonizar con el Ángel Guardián de los Niños, él te enseñará a honrar y proteger al precioso niño que llevas dentro; él, ese niño inquieto marca en ti un nuevo amanecer para que avances con la seguridad ingenua con que lo hace un niño, esa fe te abre las puestas del Paraíso.