Descripción: Soy como agua de manatial, que corre libre, limpiando todo..soy feliz¡¡..gracias por leerme..para mi eres importante...y brindarme tu cariño..un abrazo grande. infinitas bendiciones
Celebramos hoy el amor de Dios, que ya ha acogido en casa a LOS SANTOS que nos han precedido y nos espera con los brazos abiertos a los que todavía estamos en camino. Es una fiesta universal. Hoy celebramos a todos, no sólo a los que constan en las listas oficiales, sino a los que están en la lista de Dios, que son muchísimos más. Entre ellos están nuestros familiares y amigos. La Santidad es nuestro camino y nuestra meta. ACERCATE A DIOS.
Hoy comparto con ustedes un poquito de lo que me gusta oir Ojala les agrade y les de un poco de paz esa es la idea los quiero mucho INFINITAS BENDICIONES
Cualquier otra persona es tu semejante. Mira en cada persona a un hijo adoptivo de Dios. En consecuencia, da un vaso de agua al sediento, entrega un pan sabroso al hambriento, cubre al harapiento como si lo hicieras con Jesús, el Señor. Sonríe al que encuentres. Este es el primer servicio a tus semejantes, en un mundo triste, infernal, deshumanizado. Presta el servicio precioso de tu alegría acogedora. Tu delicadeza y atenciones afables deben ser expresiones espontáneas de tu caridad o amor sobrenatural.
La diferencia entre un triunfador y los demás muchas veces reside en un pequeño esfuerzo extra. El ganador de una competencia suele aventajar a los que siguen por una mínima diferencia. Es cuestión de perseverancia, de no darse por vencido, de insistir cuando otros abandonan. Necesito buscar la salida aprendiendo la lección de las raíces: siempre encuentran un camino para avanzar. Necesito fortalecer la fe y acrecentar la esperanza. Sólo puedo vencer estando seguro de mí mismo y de la ayuda infinita del Señor Supremo. Necesito altas dosis de entusiasmo si quiero vencer el desaliento y avanzar sin que las dudas me frenen. Soy un triunfador cuando creo que muchos imposibles son posibles cuando pienso positivamente y actúo decididamente. Cuando escucho este consejo: Levántate y vence tu flaqueza con el ánimo que triunfa en los combates.