Hay un campo de energìa que envuelve a cada elemento de la creaciòn.Cada cèlula dentro de cada forma de vida, cada àtomo comprendido en toda materia, sin importar su escala, existe dentro de la estructura de este campo de energìa-informaciòn.Su naturaleza es luminica y geometrica y las relaciones de estos campos entre sì proveen orden y armonìa a la estructura del Universo.
La forma Humana irradia en su totalidad un campo compuesto que comienza en el instante de su concepciòn.El conocimiento y la comprensiòn de estos campos es esta ciencia antigua, que le fue otorgada a la Tierra hace mas de trece mil años.Esta ciencia es conocida como " La Sagrada Ciencia" o mejor dicho "La Sagrada Geometrìa".
El Cristo que hay en Mí, bendice, reconoce y ama al Cristo que hay en Tí. Amado Padre Celestial, que tu Divino Poder disuelva la cápsula de la ignorancia y el error que cubre las llamas en el corazón mío y de toda la Humanidad. Que se manifiesten nuestros Cristos Internos para poder despertar a tu imagen divina y semejanza infinita. Que la Luz, el Amor y el Poder de Dios nos guíen. amen.
Si tú piensas que estás derrotado, si piensas que vas a perder, pues estás perdido. El éxito comienza con el deseo, y este es un estado mental; cuando piensas que estás abajo, lo estás. Es preciso pensar en alto para elevarse. La magia de la transformación no pertenece a la persona más fuerte, ni al más sabio, ni al más próspero, sino a tu propia existencia. Coloca en tu corazón tus sueños, que son lo más poderosos poderes de tu mente, es la magia de tu vida... ¡Recuerda que tú eres lo que te mereces ser!
Hazme ir más despacio, Señor. Acompaña el latir de mi corazón aquietando mi mente. Apacigua mis apresurados pasos con la visión del alcance eterno del tiempo. Ablanda la tensión de mis nervios y músculos con la música relajante de las melodías que perduran en mi memoria. Ayúdame a experimentar el mágico poder restaurador del sueño. Enséñame al arte de tomarme pequeñas vacaciones: detenerme para mirar una flor, charlar con una amistad, acariciar un perro, leer unas pocas líneas de un buen libro... Hazme ir más despacio, Señor, e inspírame cómo echar raíces profundas en la tierra de los valores perennes de la vida, para que pueda crecer hasta la cima de mi grandioso destino.