Descripción: En junio del 2.006 compramos esta casa y vinivmos a vivir en septiembre del mismo año . En principio el jardín estaba sin cesped y lleno de malas hierbas, así que tuvimos que trabajar mucho para ponerlo en marcha. Al principio fué una tarea difícil y dura, pero poco a poco se fueron viendo los resultados. Nunca había tenido un jardín, ni siquiera creí que supiera como crearlo, pero con mucha ilusión comencé a informarme de las tareas a seguir, así como a leer libros de jardinería. Empecé a visitar los viveros de la zona, y poco a poco, lo fuí llenado de plantas que me gustaron. Creía que tardaría mucho tiempo en ver a las plantas llenar el vacío de ese jardín, pero estas me han sorprendido con su crecimiento tan rápido y con su hermosura. Espero que os guste mi pequeño paraiso.
Aquí es donde he comprobado que no hay huevos ni polluelos despues de meter el objetivo de la cámara por al agujero del nido.
Ahora le he dejado un buen trozo de pan en el Níspero que está casi junto a su nuevo hogar para que así no tenga que trasladarse hasta el cerezo donde desde hace mas de un mes le venía poniendo pan y bizcocho y él acudía cada día
Espero que para cuando nazcan los pullueos, la bouganvilla donde se encuentra el nido, esté llena de flores y así tengan una bienvenida como se merecen.
En esta primera entrada en que le he visto, supongo que por su peso y sobre todo porque el nido lleva a la intemperie unos cuatro años, la parte de abajo de la casita se ha descolgado.
Qué susto me he dado!!!! Pensaba que se caerían los polluelos y vamos, que casi me da un mal. En cuanto se ha ido le he hecho un apaño deprisa colocando con un alambre la base caida
Ayer comentaba que andaba por aquí un pajarillo de pecho rojo y me medio quejaba de que este año no anidaron en mi jardín, pero en cambio, estaba satisfecha de ver al pajarillo pululando por estos lares. Pues bien, hoy vengo a contar que debo ser mujer de poca fé puesto que no solo había desistido de tal milagro, si no que me había acabado resignando y conformado con la visita de ese amigo alado que tanto tiempo me lleva visitando, tanto, que hasta creí que se había instalado aquí.
Hoy, he salido al jardín, me he sentado a disfrutar como cada día del olor de los eucaliptus que rodean este valle donde habito y de todo ese paisaje natural tan placentero. Llego a abstraerme tanto que no he percibido en todo este tiempo, que mi amigo de pecho rojo no solo se siente bien aquí, si no que él tiene sus planes y como imagino, es un pajarillo laborioso pero tambien un poco cómodo.
Ya se sabe que llevada por la ilusión coloqué algún que otro nido esperando fueran utilizados por alguna avecilla y que el año pasado, al tener la fortuna de que una pareja de pajarillos construyeran su propio nido, desistí no solo de poner mas nidos, si no tambien de que llegaran a utilizar los ya existentes........pero mi amigo el gordito de pecho rojo, que como antes decía, es muy cómodo y mucho mas listo, me ha dado una gratísima sorpresa........ Hoy, mientras estaba ahí sentada he visto al amigo en cuestión, que entraba al nido de madera con forma de casita, en el cual una vez dentro asomaba su cabecita mirando hácia uno y otro lado cercieorándose de que nadie le veía. Volvía adentro del nido y al poquito, salía nuevamente.... Así una y otra vez y en cada vuelta, traía algo en su pico. Al principio he pensado que era comida para sus polluelos, pero despues de observarle una y mil veces e investigar el interior aprovechando un descuido suyo, me he dado cuenta de que lo que trae en su pico son ramitas con las cuales está acomodando el nido para una inminente puesta de huevos donde espero incube y saque adelante a sus polluelos.
Otra vez la vida vuelve a mi jardín, y a mi vida, la inmensa alegría de poder vivirlo nuevamente.
He sentido una emoción enorme, primero porque creo que tenemos conexión desde mucho antes de que él decidiera establecerse aquí, y segundo, porque no deja de impresionarme y emocionarme esta maravillosa aventura que es la vida.