Hombre veneno... asi quiero llamarte porque dejas en mi alma un sentimiento tremendas ganas de besarte y amarte, aun cuando vaya contra mar y contra viento.
Hombre veneno, que dices magia con palabras que tocas y acaricias con exactitud... que me vuelves loca hagas lo que hagas, provocas en mi deseo con total virtud.
Hombre veneno, eres ajeno pero mio te quiero al menos una noche mas hombre que me llena, hombre veneno me caigo rendida ante la pasión que me das.
Hombre de verdad un hombre intenso que hace mi corazón palpitar, que provoca un deseo inmenso deseo de besar,de amar y de soñar...
Hombre veneno, porque inyectas hasta mi alma porque te robas mis pensamientos porque me haces perder la calma porque llevas contigo mi pensar y sentimiento
Hombre veneno, porque envenenas mi vida la tomas en un rato y la haces vibrar reparas con besos cualquier herida hombre que envenena para amar.
Hombre veneno que embriaga, que excita veneno que corroe todo mi ser hombre que con la mirada me invita a entregarme al deseo que a tu lado puedo tener..
Hombre veneno, ven y tomame... haz conmigo lo que plazca en tu mente besame, acariciame, amame... que contigo yo quedo inconsciente...
Hombre veneno que mata y quema hombre veneno que mi ser envenena...
Tarde lluviosa... de esas que se antojan para amar, Que dejan en el alma una poesía o una prosa, Que te pone a soñar y a suspirar... Tarde lluviosa y fresca, que endulza el ser con cada gota, Envuelve el viento, abraza el espíritu y este lo nota... Tarde lluviosa, rica para un café, ideal para un beso... Apropiada para el querer... Querer dar todo en una mirada, querer amar sin límite... Querer soñar y suspirar. Tarde lluviosa que impregna con su frescura los deseos en la piel, Que provoca, invita, a disfrutarla convertida en noche, En tu casa, en el bosque o en un hotel... Tarde lluviosa y mágica, capaz de crear el ambiente a la pasión, Embriagadora, hechicera, tarde que acaricia el corazón... En silencio se disfruta hermosa, con sonidos también sabe deleitar... Tarde perfecta para amar... Tarde lluviosa y fresca, conviértete a mi lado en una noche de pasión, regálame de tu lluvia la frescura, de tu magia el misterio y entonces tarde mi ser te entrego yo. Tarde lluviosa... rica para disfrutar.
Como que mi corazón se agita, un poco mas, un frio que a la vez me da calor intenso... caricias prohibidas son las que me das caricias que dejan en mi un deseo inmenso...
Como dos niños entregados a la aventura... mientras tocas con temor un pedazo de mi piel, besas mi cuello y eso me tortura... como el sabor de tus labios igual que el de la miel.
Como si fuera la primera vez que siento, las manos firmes de un hombre en mí... que aceleran y provocan un sentimiento, de pasión incontenible hacia ti...
Como dos niños buscando el momento, el espacio, el tiempo, para estar para compartir el indescriptible sentimiento que causan tus labios al besar...
Como viviendo algo desconocido como nerviosa por volverte a ver y tu como puberto enloquecido por saber que me podrías tener...
Como dos niños emocionados, palpitando de deseo y de pasión parecemos desacostumbrados... y como tontos perdemos la razón,
Me pongo nerviosa al sentirte... y tu te pones tan cerca sin poder disimular que a mi quieres venir sin medirte... pero tu lado adulto te puede controlar,
Como dos niños experimentando, viviendo del deseo la reacción...
Es una muerte chiquita, porque de a poco me ahoga y mata, me arruga el alma, me eriza e invita, al paraiso lejano que guardas en tu alma, La pequeña muerte que encuentro contigo, ese delirio hermoso que me regalan tus labios, que me hipnotiza y embriaga solo por tenerte a mi lado.
Pequeña muerte que disfruto en tu compañia que me deja muda y nerviosa, me hace sentir una diva , una diosa. Muerte por tus caricias que elevan, muerte por los besos hechizados que me das... Pequeña muerte que me mata aún en vida, que obstruye mi mente y la aprisiona, esclavizandola a tus deseos y fantasias... pequeña muerte que cura la herida que su añoranza misma ocasiona en mi... Me muero , por cada minuto planeado que no me das, por cada mirada que grita que me deseas y mas... Me muero por esas manos firmes que tocan con exactitud, por esos labios tan ricos que se pegan en cada poro de mi piel, muero por ti y por tu ser, por tu modo, tu forma, aunque no lo quieras creer... Pequeña muerte que envenena de un modo extraño, que entume la razón, que emborracha los latidos y acelera la respiración. Muerte que tu ocasionas, muerte que tu me das, porque con tu todo me impresionas y despues nada mas te vas. Pequeña muerte, que me deja delirando por tí.
Para un hombre que siempre tiene la intención... pero jamas tiene tiempo.
Despacio y un poco mas lento, no hay prisa que así disfruto tu pasión, te acercas me miras, te siento... latir y vibrar cerca de mi corazón...
Tenerte de vuelta es hermoso, percibo y miro en tí el deseo... me tocas, me rozas, te rozo, no quiero dejar de mirar lo que veo,
Vuelvo a tí, poseida de inmensa ganas, con todo el deseo de darte mi amor, con fantasías y pasiones que no son vanas, pues crecen y aumentan causando furor,
Regreso, voy de nuevo a tus brazos, entregandome toda a esta pasión, rogando que en mi piel hagas trazos con las yemas de tus dedos y pierdas la razón,
Te regalo un momento, el que sigue y mas... dedico mis caricias, mi mente , mi respiración te entrego y te doy mas de lo que me das... para que sigas robando mi inspiración...
Vuevo a ti, no tengo que pensarlo, lo hago una, dos y mil veces, yo quiero tu deseo, tenerlo y apretarlo, par lograr que me poseas con creces...
Vuelvo atí... eso es lo que quiero, tenerte, sentirte... muy cerca de mí.