Recorrimos la noche, solos tú y yo... nos detuvimos en un motel un instante para controlar mi cuerpo... tu cuerpo...
De repente, tus manos comenzaron a tocar mi pecho, me dejé llevar por tus manos que me encaminaban al fuego, despojaste mi ropa y desnudé tu cuerpo... nos amamos en ese momento, hicimos el amor, lentamente, paso a paso hasta absorber la piel...
Me succionaste con tus besos, y despertamos la pasión que llevamos dentro... mis manos recorrían cada rincón de tu cuerpo, y mi boca te exploraba, todo lo que llevabas dentro.
Al amanecer desperté con el calor de tu cuerpo, yo estaba boca abajo y observé tu rostro, mientras tú dormías, en eso tus ojos se abrieron y nos sonreímos, callamos un momento y enseguida me presenté ante ti mencionando mi nombre, tu sonreíste nuevamente, así conversamos un momento, mi espalda pudo sentir la ricura de tus besos, de tus labios gruesos que dejaban marcada mi piel.
Nos amamos nuevamente hasta el medio día, el tiempo se había detenido, nada me importaba en ese momento, solo tú, solo la mujer desconocida que entró a mi vida, en mis deseos, calmó mis ansias y envició mi cuerpo...
Tú, acostada en la cama, con sabanas blancas alumbrando tu silueta... al descubierto tus dotes y tu piel canela... fue el sexo perfecto que esperaba desde hace tiempo...
Y yo en la ducha... cerré los ojos... de repente sentí tus manos rodeando mi cintura, y tus labios húmedos lamiendo mi espalda, me voltee hacia ti y besaste mis labios, fue un tremendo beso... rico... deseable... y mas que eso... mientras me besabas, tus manos inquietas tocaban mis piernas y mas…. mis muslos... y mas….
Ayer volví a soñar con ella, y como siempre fue tan hermoso, se veía ¡perfecta!, a su lado se ponen celosas las rosas, la luna y las estrellas solo hablan de su belleza, sus ojos son como dos luceros que llenan de luz mi vida, su sonrisa tan tierna y elocuente que me pone tan nervioso, y su voz me lleva al borde de la locura, porque el sonido tan bello que desprenden sus labios, quisiera que no se lo llevara el viento para poder volverlo eterno.
Sus labios son tan suaves como su piel, su aroma tan agradable, que penetra hasta en el más íntimo rincón de mi ser dejando su esencia en mi alma, sus manos… ¡Dios!… cuando me toca, mi cuerpo no responde, soy un esclavo a su humilde voluntad, haría todo lo que mi pide sin ni siquiera dudar, mis latidos dependen de su atención, mi vida esta atada a su corazón.
Somos una sola alma, un solo latido, Dios sabe que sin ella yo estaría perdido. Es curioso, pero cuando estoy con ella no existe nada más, pareciera que solo existiéramos nosotros dos, y aunque se encuentra parada, en una pradera llena de las flores más bellas, bajo un cielo tan azul y hermoso con nubes en forma de corazón, y un sol enorme que ilumina hasta el más oscuro rincón, a pesar de esto cuando la miro, se pierde el paisaje…
Mis ojos solo se fijan en ella, porque en mi mundo lo es todo, mi sol mi luna y mis estrellas. Vivimos en un mundo tan hermoso, donde nadie nos juzga o nos critica, donde no es importante ser rico o pobre, sino que el amor sea lo que sobre.
Vivimos en un mundo, donde hay espacio para el desacuerdo, pero jamás para los malentendidos, existe el diálogo con honestidad pero sobre todo sinceridad, existen verdades que tal vez duelen, pero jamás mentiras que maten, es un mundo, donde existe la libertad y el respeto, donde nada se vuelva un pretexto, existen los celos pero no te causan dolor, ni se vuelven posesión, porque existe la confianza, porque existe la comprensión…
También lloramos pero por la adversidad de la vida, por las cosas que se interpongan entre nosotros en las cuales no tenemos que ver nada, pero jamás lloraremos por nuestras propias acciones, ni mucho menos nos causaremos dolor nosotros mismos, es un mundo tan maravilloso, donde lo hermoso de la vida es tan espontáneo y natural, donde al lado de ella la magia y la fantasía se vuelven realidad. Lo más curioso es que cuando despierto, solo cambian dos cosas, una es que no existe ella ¡!… y la otra es que cuando todo se vuelve real, ¡la quiero mucho más!...
Aún mis piernas tiemblan, y se me eriza la piel tengo en mi aliento su aroma y en mis labios su sabor a miel, nunca encontraría con palabras lo que siento por ella, aquel que inventó el amor, nunca supo que habría algo mejor, solo de soñar con ella se me dificulta la respiración, despierto y al pensar en ella, se detiene mi corazón, nada puede evitar que cada día de ella más me enamore, que suspire y susurre su nombre…
Me encantaría tenerla entre mis brazos, me gustaría sentir sus manos y acariciarla con mis labios, daría todo porque en este momento estuviera a mi lado para unir mi alma a la suya con un tierno beso apasionado para que ella existiera, para que fuera real…
La amo más allá del destino, la amo con todos mis sentidos, daría mi vida porque estuviera aquí conmigo… No sé ¿por qué?, pero siento que ya la he visto, que ya la he conocido, en otro instante, en otro lugar o en otra vida, siento que ya estaba destinada para estar conmigo…
Estoy seguro que antes de que existiera el amor, ella ya estaba en mi corazón, porque nací pensando en ella, porque tenía una idea vaga de como era.
Estoy seguro que cuando le cuente esto a alguien, no me creerá, dirá que eso no existe, que el mundo no es de color rosa, y sobre todo dirá que estoy loco cuando le diga que, la persona por la que siento esto… ni siquiera la conozco…
Algunas veces he pensado que existes, te he visto en mis sueños y compartiendo conmigo una luna llena, he creído que te he hablado, y ya te he pensado tanto que te he hecho realidad.
Te amo y no lo puedo explicar, te busco y no se donde, has transformado tanto mi vida que lo poco que queda de ella, es el inmenso recuerdo y las ansias de tenerte cerca…
Han existido noches en las que me has arrancado unas lágrimas de tristeza, me he sentado en un rinconcito y espero por ti sin saber cuando vendrás, mas sin embargo allí me he quedado, viviendo aunque muero por ti.
Quizás te recuerde, y quizás te piense demasiado, algunos dicen que me hago daño, que intento hacerte perfecta cuando no te he encontrado, te escondes de mis letras y mis sueños, aun cuando sabes que te pueden hacer muy feliz.
Eres la mujer que soñé, tal cual como le he pedido a Dios que deseo amar, tal cual como imaginé que existirías, y aun cuando me has enviado al olvido, me sentaré en el mismo rinconcito, miraré a las personas y con mis lágrimas, dejaré que me juzguen por amarte tanto.
No me importa que lo hagan, y hasta no me importa si ya me olvidaste, mis letras no soportaron la tentación de decirte que te extrañan, que mas allá de lo que desean ser para otros solo le importas tú, han deseado morir para siempre, ya no les interesa que las observen y vean su dolor, buscan tus ojos y se llenan de soledad al darse cuenta que no estas, ya mis lágrimas se han tornado eternas y no cesan, ya no deseo mas la vida, y ella se fue contigo.
A veces he pensado que si hubiese sido perfecto te tendría conmigo, lastima que no lo fui, lastima que las millones de estrellas que robé no fueron suficientes para hacerte sonreír.
Lamento tanto que mi amor se extendiese tanto para que nunca tuvieses frío y no me percaté que solo deseabas un poco de compañía. Quizás tuve muchos errores, pero solo sabía que te amo tanto que me era imposible ver que estaba perdiendo.
El poeta ha muerto, aun cuando dentro de él existan millones de letras esperando por ti.
Te amo, nunca lo dudes, aun cuando tus ojos se cerraron para mí y me enviaste al olvido.
Sentado en este rinconcito estaré esperando por ti, solo espero que el día que decidas volver, el tiempo me haya tratado bien y no me encuentres con una lágrima en los ojos.
Como estar naciendo. Es amanecer en todo el cuerpo. Es no tener pasado ni recuerdos. Es ceñirse a la piel que enguanta la carne estremecida, el grito, las rítmicas oleadas de la sangre, el rosal florecido, la voz ronca que murmura palabras sin sentido.
Es replegar las alas y acortar los vuelos, aplastar violentamente la tierra con nuestro peso.
Es circunscribirse exactamente a los límites de nuestro propio dibujo, sin salir ni un milímetro de ese contorno que todo lo aprisiona y lo contiene.
Que entren las explosiones, no que salgan.
Que los caminos huyan hacia adentro. Que el deseo sea red de trama muy cerrada que no permita que los peces huyan. Que los aprisione, vivos, en movimiento, relucientes. Que haga bajar las estrellas, que las estrellas pongan luz en cada célula.
Que el cielo baje, todo el cielo. Y que el infierno suba y crezca, como un bosque brotando lentamente en ese cielo.
Hacer el amor es estrenar las ansias, es convertir caricias y los cinco sentidos en algo nuevo, nunca antes usado. Es abrir a golpes de machete un camino en medio de la selva enmarañada, acelerar la savia de las plantas y agigantarlas.
Es ver por primera vez. Oír por primera vez. Tocar por primera vez. Oler por primera vez.
Sentir por primera vez el gusto agridulce de la transpiración. Que cada vez sea la primera vez, como un ciclo que empieza, como comienza el día y como comienza las cuatro estaciones.
Hacer el Amor es multiplicar por dos todo lo bello, lo mágico, lo bueno, lo creativo. Y es dividir por dos todo el dolor.
Es darlo todo y esperarlo todo.
Es tener la generosidad más exagerada y a la vez el egoísmo más atormentado. Es que el otro sea tu, y tu el otro, y ambos sean sabios, sepan de qué manera y con qué ímpetu se puede lograr la unidad perfecta.
Es la sed del desierto interminable. Y es, de pronto, la jugosa fruta que la abreva.
Es explotar el otro cuerpo viéndolo hermoso, aunque no sea hermoso, porque lo que lo vuelve hermoso es lo que se siente, lo que hace vibrar, estremecerse, lo que te hace sentir, lo que te brinda. Hacer el amor es vencer a la muerte, relegarla, perderle la pavura y el respeto.
Es creer y quitarse de encima las costumbres y los perjuicios para poder ser otra vez niños.
Es poner las dos manos para detener todas las flechas que fueron disparadas. Saber que la puerta está abierta, pero nos quedamos. Y nos quedamos porque el amor nos necesita y lo necesitamos, porque el encuentro de dos seres que se aman es el verdadero milagro, el más difícil, el más importante.
Hubiéramos podido cruzarnos por ahí sin vernos, mirando hacia otro lado, distraídos...
O haber pasado a diferentes horas por el mismo lugar, o no haber pasado nunca... Y no nos hubiésemos encontrado. Tuvo que haber un "algo", un mandato divino, una muy bien estudiada casualidad, para que, entre los cientos de millones de habitantes del mundo, tu y yo coincidiéramos en el mismo lugar al mismo tiempo.
Y que tú supieras.
Y que yo supiera. Para que alguna vez los dos supiéramos... alguna vez, quizá, que hacer el amor es siempre un estreno, como enamorarse, y no subir, volar a las estrellas, sino traerlas a nuestra geografía imperfecta, para que las estrellas produzcan el luminoso incendio, el fuego purificador que transforma la carne en todo el cielo...
Quisiera hacerte el amor ahora, para imaginarme un segundo antes donde recorrerán mis manos tu cuerpo, donde mi lengua tocará tu piel, donde mis ojos se perderán por un instante, cuando llegará el momento en que mi saliva se acabe y mi boca se seque, y mi cuerpo tiemble y necesite un abrazo.
Quisiera hacerte el amor ahora, para calmar la angustia que hay en mi, para calmar la excitación que no me deja estar, para calmar mis ansias que me prohíben pensar, para calmarme a mi, para poder seguir…
Quisiera hacerte el amor ahora, con amor, sin amor, de cualquier forma, quizá eso yo quiera escuchar y oculte a través del deseo total, mi mas grande necesidad por ti, pero eso no importa, el tenerte, olerte, saborearte, medirte, tocarte, besarte, soñarte, cuidarte, mirarte es lo que ahora importa...
No se que vaya a pasar después, ni que consecuencias traerá este momento, nada importa, solo tu, yo y donde, no tiene que ser un lugar especial, tampoco un lugar mágico, mucho menos un lugar solitario, tampoco un lugar con flores, te quiero tomar en cualquier parte del universo y lo demás vendrá al instante, la magia, lo especial…
Ven, y empecemos con lo nuestro, no me importará nada, más que el: ¿A qué sabrá hoy tu piel?, ¿A qué olerá hoy tu cabello? ¿Qué nueva silueta crearemos hoy? ¿Qué parte de mi piel te llevarás entre tus uñas?, que aunque en el fondo todo esto ya lo se, necesito volverlo a sentir para no pensar que fue un buen sueño, tan solo ven, y hagamos el amor…