Descripción: Hay noches en las que se puede escuchar la canción desesperada de un corazón buscando su único suspiro (...) tú. No me importa decir que mi deseo de poseerte es el miedo a perderte y que al perderte pierdo el único respiro de mi corazón.
No quiero conocer los sueños de mi pasado Sin convertirme antes en un monstruo... y las pesadillas Que me convirtieron en lo que fui se quedaron En el vació de mi oscuro frío.
Soy el reflejo de un espejo en una mente perturbada. Entre el abismo y el cielo diciendo que la vida no vale nada. Convirtiendo el amor en dolor... y mi confusión ha empezado a darme escalofrío. En la madrugada de una noche amarilla despertando con sudor de una pesadilla.
Aunque no soy la misma... aun continuo siento la misma niña con el corazón en su mano ensangrentado. Mi mundo gris azul igual que el color de mi sangre Mi refugio... debajo de la mesa... y las cortinas blancas volando en el helado frío Cortando la superficie de mi carne clavando el cuchillo en mi imaginario corazón.