Puesto que apliqué mis labios a tu copa llena aún, y puse entre tus manos mi pálida frente; puesto que alguna vez pude respirar el dulce aliento de tu alma, perfume escondido en la sombra.
Puesto que me fue concedido escuchar de ti las palabras en que se derrama el corazón misterioso; ya que he visto llorar, ya que he visto sonreír, tu boca sobre mi boca, tus ojos en mis ojos.
Ya que he visto brillar sobre mi cabeza ilusionada un rayo de tu estrella, ¡ay!, siempre velada. Ya que he visto caer en las ondas de mi vida un pétalo de rosa arrancado a tus días, puedo decir ahora a los veloces años:
¡Pasad! ¡Seguid pasando! ¡Yo no envejeceré más! Idos todos con todas nuestras flores marchitas, tengo en mi álbum una flor que nadie puede cortar.
Vuestras alas, al rozarlo, no podrán derramar el vaso en que ahora bebo y que tengo bien lleno. Mi alma tiene más fuego que vosotros ceniza. Mi corazón tiene más amor que vosotros olvido...
Mirarte a ti a los ojos más atenta. Perderse en línea recta en la que busco. Sólo encontrar la puerta tras la puerta, espejo en el espejo más minúsculo.
El Aire, el Agua, el Fuego, solo estrella. El Big Bang de moléculas del Mundo. Responderse "verdad " por si se acierta y no acertar. Volverse a un mismo punto.
Leerte a ti en los ojos un poema. Buscarte donde estás, cavar la justo, descifrar los estratos de La Tierra y no acertar. Volverse eterno alumno.
Azar. Hallar al fin. Mirarte dentro: certeza de que no hay Quinto Elemento.
Esta noche al oído me has dicho dos palabras comunes. Dos palabras cansadas de ser dichas. Palabras que de viejas son nuevas.
Dos palabras tan dulces, que la luna que andaba filtrando entre las ramas se detuvo en mi boca. Tan dulces dos palabras que una hormiga pasea por mi cuello y no intento moverme para echarla.
Tan dulces dos palabras que digo sin quererlo -¡Dios, qué bella es la vida!- Tan dulces y tan mansas que aceites olorosos sobre el cuerpo derraman.
Tan dulces y tan bellas que nerviosos, mis dedos, se mueven hacia el cielo imitando tijeras. Esta noche, mis dedos quisieran cortar estrellas...