Sensación de tiempo detenido en ese espacio de las agujas del reloj que jamás retroceden...
La hora perfecta, aquella que está por llegar, la que espera los serenos pasos del caminante acercándose a su destino...
Mi mente se adelanta a mi recorrido ansiosa por finalizar mi viaje. Y es cuando llegado el final, entiendes que ya no eres el mismo viajero que emprendió el camino, porque el que ha logrado terminar su misión, es otro bien diferente...
El auténtico viaje por la vida nace en el interior de nosotros mismos, somos únicos viajeros y dueños de nuestro personal viaje.
Desde el interior y a través de mi alma, escalando mis propias montañas, descubriendo los más hermosos valles de mi ser, conseguiré superar la difícil travesía de ese gran mar de la vida.
Luego el encuentro con la Luz y la Verdad nos saldrá al camino envolviéndonos en el más puro Equilibrio y perfecta Armonía...
¿Fue en las islas de las rosas, en el país de los sueños? Quizá... En sus grutas doradas, con sus diademas de oro, allí estaban, como un coro de reinas, todas las hadas.
Era la hora en que en su nido toda alondra se despierta. Temblaba el limpio cristal del rocío de la noche, y estaba entreabierto el broche de la flor primaveral. Fabricaron una copa. Rara, bella, sin igual, y tan pura como bella, pues aún no ha bebido en ella ninguna boca mortal. De una azucena gentil hicieron el cáliz leve, que era de polvo de nieve y palidez de marfil. Y la base fue formada con un trémulo suspiro, de reflejos de zafiro y de luz cristalizada.
La copa hecha se pensó en qué se pondría en ella...
Una dijo: ¿La ilusión? ; otra dijo: ¿La belleza? ; otra dijo: ¿La riqueza? ; y otra más dijo: ¿El corazón? La Reina Mab, que es discreta, dijo a la espléndida tropa: “Que se ponga en esa copa la felicidad completa”.
La copa se llenó. Amor, delicia, verdad, dicha, esplendor y riqueza, fe, poderío, belleza... ¡Toda la felicidad!.. Y esta copa se guardó pura, sola, inmaculada.
¿Dónde? En una isla ignorada. ¿De dónde? ¡Se me olvidó!... ¿Fue en las islas de las rosas, en el país de los sueños, en donde hay niños risueños y enjambres de mariposas ?
Esto nada importa aquí, pues por decirte escribía que esta copa, la deseo para ti hija mía...
Si te anclaran las alas, en el muelle del viento yo te espero un segundo en la orilla del tiempo. Llegarás cuando vayas más allá del intento.
Si te abrazan las paredes y desabrocha el corazón, no permitas que te anuden la respiración. No te quedes aguardando a que pinte la ocasión, que la vida son dos trazos y un borrón.
Si robaran el mapa del país de los sueños, siempre queda el camino que te late por dentro. Si te caes te levantas, si te arrimas te espero.
Tengo miedo que se rompa la esperanza, que la libertad se quede sin alas. Tengo miedo que haya un día sin mañana. Tengo miedo de que el miedo
te eche un pulso y pueda más. No te rindas no te sientes a esperar.
Sólo pueden contigo, si te acabas rindiendo, si disparan por fuera y te matan por dentro. Llegarás cuando vayas, más allá del intento. Llegaremos a tiempo, llegaremos a tiempo...
Un amor más allá del amor, por encima del rito del vínculo, más allá del juego siniestro de la soledad y de la compañía. Un amor que no necesite regreso, pero tampoco partida. Un amor no sometido a los fogonazos de ir y de volver, de estar despiertos o dormidos, de llamar o de callar. Un amor para estar juntos o para no estarlo, pero también para todas las posiciones intermedias. Un amor como abrir los ojos y quizá también como cerrarlos.
Amar, amar, amar, amar siempre, con todo el ser y con la tierra y con el cielo, con lo claro del sol y lo oscuro del lodo; amar por toda ciencia y amar por todo anhelo.
Y cuando la montaña de la vida nos sea dura y larga y alta y llena de abismos, amar la inmensidad que es de amor encendida ¡y arder en la fusión de nuestros pechos mismos!
¡ Felíz Aniversario Amor mío...Amor más allá del Amor ! TE QUIERO...
Soy recinto de todas las palabras colgadas en el viento, de la luz que atraviesa mi curva cordillera, de la canción del sueño, del mar con sus espumas, del alma desbocada al filo de una estrella.
Soy voz que no se esconde que explora sus tejidos, que aúlla en el misterio de todos los silencios, que murmura a la vida que acecha en la vigilia, que da vuelo a la risa venciendo la nostalgia.
Soy agua de la lluvia del mar de la tormenta, y busco los tesoros y lavo las memorias.
Soy mujer de este siglo escalando esperanzas, cabalgando corceles de amor y de ternura, abriéndome los poros al olor de las frutas, soltándome el cabello surcando la dulzura, aquí en la penumbra de la puesta del sol...
(Gloria Young)
Soy tu corazón de melón y siguiendo tus huellas me verás...