Descripción: La vida es un continuo devenir de encuentros y desencuentros, de ellos y sobre ellos aprendemos, amamos, nutrimos nuestro ser...mientras nos acercamos al encuentro final en donde el devenir de la continuidad culmina.
HAGAMOS UN TRATO Cuando sientas tu herida sangrar cuando sientas tu voz sollozar cuenta conmigo. (de una canción de Carlos Puebla)
Compañera,usted sabe que puede contar conmigo, no hasta dos ni hasta diez sino contar conmigo.
Si algunas veces advierte que la miro a los ojos, y una veta de amor reconoce en los míos, no alerte sus fusiles ni piense que deliro; a pesar de la veta,o tal vez porque existe, usted puede contar conmigo.
Si otras veces me encuentra huraño sin motivo, no piense que es flojera igual puede contar conmigo.
Pero hagamos un trato: yo quisiera contar con usted, es tan lindo saber que usted existe, uno se siente vivo; y cuando digo esto quiero decir contar aunque sea hasta dos,a unque sea hasta cinco.
No ya para que acuda presurosa en mi auxilio, sino para saber a ciencia cierta que usted sabe que puede contar conmigo.
No es nada de tu cuerpo, ni tu piel, ni tus ojos, ni tu vientre, ni ese lugar secreto que los dos conocemos, fosa de nuestra muerte, final de nuestro entierro.
No es tu boca -tu boca que es igual que tu sexo-, ni la reunión exacta de tus pechos, ni tu espalda dulcísima y suave, ni tu ombligo, en que bebo. No son tus muslos duros como el día, ni tus rodillas de marfil al fuego, ni tus pies diminutos y sangrantes, ni tu olor, ni tu pelo.
No es tu mirada -¿qué es una mirada?- triste luz descarriada, paz sin dueño, ni el álbum de tu oído, ni tus voces, ni las ojeras que te deja el sueño.
Ni es tu lengua de víbora tampoco, flecha de avispas en el aire ciego, ni la humedad caliente de tu asfixia que sostiene tu beso.
No es nada de tu cuerpo, ni una brizna, ni un pétalo, ni una gota, ni un gramo, ni un momento:
Es sólo este lugar donde estuviste, estos mis brazos tercos.
Los amorosos callan. El amor es el silencio más fino, el más tembloroso, el más insoportable. Los amorosos buscan, los amorosos son los que abandonan, son los que cambian, los que olvidan. Su corazón les dice que nunca han de encontrar, no encuentran, buscan.
Los amorosos andan como locos porque están solos, solos, solos, entregándose, dándose a cada rato, llorando porque no salvan al amor. Les preocupa el amor. Los amorosos viven al día, no pueden hacer más, no saben. Siempre se están yendo, siempre, hacia alguna parte. Esperan, no esperan nada, pero esperan. Saben que nunca han de encontrar. El amor es la prórroga perpetua, siempre el paso siguiente, el otro, el otro. Los amorosos son los insaciables, los que siempre —¡qué bueno!— han de estar solos.
Los amorosos son la hidra del cuento. Tienen serpientes en lugar de brazos. Las venas del cuello se les hinchan también como serpientes para asfixiarlos. Los amorosos no pueden dormir porque si se duermen se los comen los gusanos.
En la obscuridad abren los ojos y les cae en ellos el espanto.
Encuentran alacranes bajo la sábana y su cama flota como sobre un lago.
Los amorosos son locos, sólo locos, sin Dios y sin diablo.
Los amorosos salen de sus cuevas temblorosos, hambrientos, a cazar fantasmas. Se ríen de las gentes que lo saben todo, de las que aman a perpetuidad, verídicamente, de las que creen en el amor como en una lámpara de inagotable aceite.
Los amorosos juegan a coger el agua, a tatuar el humo, a no irse. Juegan el largo, el triste juego del amor. Nadie ha de resignarse. Dicen que nadie ha de resignarse. Los amorosos se avergüenzan de toda conformación.
Vacíos, pero vacíos de una a otra costilla, la muerte les fermenta detrás de los ojos, y ellos caminan, lloran hasta la madrugada en que trenes y gallos se despiden dolorosamente.
Les llega a veces un olor a tierra recién nacida, a mujeres que duermen con la mano en el sexo, complacidas, a arroyos de agua tierna y a cocinas.
Los amorosos se ponen a cantar entre labios una canción no aprendida. Y se van llorando, llorando la hermosa vida.
Gratitud para un buen amigo en frases unidas como retazos y con agregados propios en paréntesis.
Querido amigo:
(Ante un problema y su posible solución) Si sale, sale. Si no sale, hay que volver a empezar. Todo lo demás es fantasía.(a partir de hoy estaré intentando recuperar mi espacio, porque...). Eduard Manet
El mundo no está en peligro por las malas (o necias, o cobardes, o resentidas) personas, sino por aquellas que permiten la maldad. Einstein
(La razón de lo anterior es simple: )Es más fácil reprimir el primer capricho, que satisfacer los otros que le siguen (y entonces lo que sigue es el caos, la desesperanza de los justos, y la soberbia de los necios). Abraham Lincoln
(y en esas condiciones conviene recordar que) Nadie es libre si no es dueño de sí mismo (por eso puede uno perderlo casi todo, menos a uno mismo). Epícteto
(y peor aún) El que no tiene carácter no es hombre (ni mujer), es una cosa. (entonces no sólo dejas de poseerte sino de ser lo que eres). Chamfort
(así que) Habría que añadir dos derechos a la lista de los derechos del hombre: el derecho a desobedecer la necesad y el derecho a marcharse.. Charles Baudelaire
(por lo pronto) No sabemos lo que nos pasa, y eso es precisamente lo que nos pasa. José Ortega y Gasset
(Pero en la adversidad hay que estar seguros de que) Los elementos de la dicha son: una buena conciencia, la honradez en los proyectos y la rectitud en las acciones. (esa es la gran recompensa, eso es lo de uno, lo propio, lo que uno se puede llevar a donde vaya: el honor y la satisfacción del deber cumplido y de la obra bien hecha). Séneca
(Y sin duda) Después de muchos días obscuros, vendrá uno sereno. (no sólo uno sino muchos, y me congratularé de vos y quizá de regresar para verlos).Tito Livio
(Pero los días de luz regresarán cuando se entienda que) Pasa con la felicidad como con los relojes, que los menos complicados son los que menos se estropean. (ojalá regresen al origen y al valor de lo simple y lo bien hecho). Chamfort
(para mí) Desprenderse de una realidad no es nada, lo heroico (no se sí heroico, pero sí se que doloroso) es desprenderse de un sueño. (sin embargo...) (...)Se puede matar al soñador, pero no al sueño. (larga vida y éxito para todos). Ralph W. Emerson
(Éxito a los amigos, recondando que) Uno no hace amigos: los reconoce a medida que los va encontrando. ( y te encontré y los encontré...gracias por todo a todos). Isabel Paterson
(Gracias porque ) No hay que mirarel bien que nos ha hecho un amigo, sino el deseo que tiene de hacérnoslo. (y lo has hecho: me has dado una palabra de aliento cuando más lo he necesitado, me has brindado tu apoyo sincero y afable, te has ocupado se saber cómo me siento y de escucharme... GRACIAS Amigo mío, gracias siempre). Madelaine de Souvre.