Descripción: La vida es un continuo devenir de encuentros y desencuentros, de ellos y sobre ellos aprendemos, amamos, nutrimos nuestro ser...mientras nos acercamos al encuentro final en donde el devenir de la continuidad culmina.
Sé tan bien como tú que pronto tu presencia y la mía serán sólo ausencias, y en poco tiempo olvidaremos incluso nuestros nombres.
No obstante permanecerá la añoranza de haber conocido a quien realizaba nuestros sueños y colmaba nuestros deseos, junto con la vaga frustración de la desesperanza.
Te amo y sin embargo sólo nuestros ojos se atreven a confesar lo que nuestras voces no osan decir, y nuestros oídos temen escuchar...
Temen escuchar porque quizá entonces todo aquello que hasta ahora ha permanecido inmutable se desmoronaría ante nosotros para fundirnos en un profundo abrazo: radiante de dicha, colmado de pasión, pleno de amor.