La decepción forma parte de las enseñanzas de la vida diaria… Suele suceder tan a menudo como queramos, que ponemos tantas ilusiones en las cosas que cuando no suceden como las esperábamos sentimos un vació y un sentimiento de rabia que unidos llamamos decepción.
Quizás sea porque no obtienes la atención querida, porque las cosas no resultaron como esperabas, porque tuviste un fracaso, porque las personas a quienes aprecias no valoraron tus esfuerzos…
Pueden haber muchas causas para la decepción pero solo una es la que necesitas tomar en cuenta, la vida es un camino que recorremos junto a ciertas personas y como ninguno de nosotros somos iguales jamás habrá 100% seguridad de que las cosas salgan como esperas.
Cada ser es distinto, cada uno tiene motivaciones, reacciones y sentimientos totalmente diferentes, así que ciertamente tendremos muchas o pocas decepciones pero la vida es eso, es caer y volver a levantarte, es el constante entendimiento y aprendizaje de la convivencia en pareja, en comunidad y con uno mismo.
La decepción no es una derrota, es el comienzo de una enseñanza que espera ser aprendida por ti.
Porque todos hemos pasado por momentos de decepción…
Nunca te permitas sentirte sola, puedes estar sola pero aprende también a disfrutar de ello. No te veas fea, gorda, o demasiado flaca. Importa el contenido no el continente. Ámate mucho, imagínate feliz, la mente es un imán y todo lo que desees y pienses como por arte de magia lo atraerás, no te sientas menos que otra mujer, ella puede ser más en algunas cosas, pero tú tendrás tus virtudes en otras...
Recuerda amar la vida, con sus días de sol, con sus días nublados, con sus tormentas eléctricas... Es la vida y está para gozarla, disfrutarla a cada instante... en cada momento... Mujer te estoy hablando a ti...
Llena tu mochila de bellos recuerdos, y deja los malos a un lado del camino y ahora, frente al espejo, sonríe, observa lo bonito de tu cuerpo y destácalo, y luego mira tu interior: el poder está en ti... Puedes elegir: sentirte bella y amada o fea con una vida sin sentido. Puedes elegir: darte otra oportunidad de ser feliz o esperar con tristeza que tu vida se apague.
Puedes elegir: la alegría o la tristeza. Puedes elegir: cerrar los puños y pelear o perder todas las esperanzas. Fíjate metas y lucha por ellas. No te sientas egoísta si dedicas parte de tu tiempo a algo que te gusta y que te hace feliz...
Toma una rosa entre tus manos y mírala, observarás sólo su hermosa textura, el intenso color rojo de sus pétalos, la exquisitez de su figura.
Pon tus dedos sobre la rosa y tócala, sentirás su suave apariencia, la delicadeza de sus hojas, la sutileza de su elegancia.
Acerca la rosa a tu cara y huélela, percibirás la lujuriosa fragancia de la seducción, el dulce aroma de su florecimiento, el excitante bálsamo de la pasión.
Ahora toma un pétalo y saboréalo, muérdelo, degustara un agrio sabor, la amargura te quedará en el paladar, y por un tiempo no se irá la sensación.
Así es la rosa la flor del amor, así es el amor como la rosa.
Sí la miras, no observas sus espinas que te advierten lo que ocurrirá.
Si la palpas, sólo tocas sus pétalos, no su espinado tallo que puede desgarrar la piel.
Si la hueles, sólo percibes su dulce fragancia, cierras tus ojos y no te das cuenta de más nada.
Pero cuando la saboreas al principio está bien, pero cuando la muerdes es que llegas a entender.
Tiras la rosa al suelo y las culpas por la mala sensación, para que la amargura pase y se marchite la flor.
Pero vendrá el día en que llegue otra rosa, la tomarás con gusto y olvidarás a la otra.
Así es la rosa la flor del amor, así es el amor como la rosa.
Cuando las hojas secas caen de los árboles en el otoño el árbol queda desnudo por varios días... si alguien lo viera en esos momentos y no supiera que después, en la primavera va a reverdecer con nuevas hojas y nuevos bríos, flores y frutos, pensaría que está muerto... pero no es así. En la vida nosotros todos tenemos esos períodos en que las hojas se caen y nos quedamos desnudos... algunos por haber perdido un amor o un ser querido, bien sea por la separación definitiva de la muerte, o la separación terrenal de los divorcios o alejamientos...
Ese período desnudo puede ser causado por una etapa de mucha necesidad económica... o tal vez de una enfermedad, un accidente... o de pérdida de valores, status, una hospitalización... Sin embargo, siempre hay que tomar el ejemplo en la naturaleza y vivir armoniosamente con ella, y de la misma manera que un árbol desnudo después va a reverdecer asi mismo tenemos que pensar, que en esos períodos de desnudez ya bien sea espiritual, económica, sentimental o de cualquier otro tipo después vendrán nuevamente las hojas, las flores y los frutos... y el árbol habrá aprendido su lección y ya no estará triste cuando pierda las hojas.
Nunca pierdas la fe... recuerda siempre que cuando una puerta se cierra hay muchas otras que se están abriendo y que el secreto consiste en apartar la vista triste de esa puerta cerrada y llevarla a las otras... en esos momentos es cuando se empieza a ver la luz al final del túnel y el árbol comienza a reverdecer nuevamente...