Entregar todos tus sueños Porque uno de ellos no se realizó…
Perder la fé en todas las oraciones porque una no fuese atendida…
Desistir de todos los esfuerzos porque uno de ellos fracasó…
Condenar a todas las amistades porque una te traicionó…
No creer en ningún amor porque uno de ellos te fué infiel…
Tirar afuera todas las oportunidades de ser feliz porque una tentativa no se realizó….
Espero que en tu caminar. No cometas estas locuras
Recuerda que siempre existe…
… Otra oportunidad … Otra Amistad … Un nuevo Amor …Una nueva Fuerza
Sólo se debe ser perseverante y buscar ser más feliz cada dia. La gloria no consiste en nunca caer, mas si de levantarse cada vez que fuera necesario !
Hacer lo que deseo, sin miedo al fracaso, o lo desconocido...
Pues tengo la experiencia de los años vividos y la fuerza de la convicción de mis deseos.
¡Qué importa cuantos años tengo! ¡No quiero pensar en ello!
Pues unos dicen que ya soy vieja, y otras que estoy en el apogeo.
Pero no es la edad que tengo, ni lo que la gente dice, sino lo que mi corazón siente y mi cerebro dicte.
Tengo los años necesarios
para gritar lo que pienso,
para hacer lo que quiero, para reconocer yerros viejos,
rectificar caminos y atesorar éxitos.
Ahora no tienen porque decir:
¡Estás muy joven, no lo lograrás!
¡Estas muy viejo, ya no podrás!
Tengo la edad en que las cosas se miran con mas calma, pero con el interés de seguir creciendo.
Tengo los años en que los sueños, se empiezan a acariciar con los dedos, las ilusiones, se convierten en esperanza. Tengo los años en que el amor,
a veces es una loca llamarada,
ansiosa de consumirse en el fuego de una pasión deseada.
Y otras es un remanso de paz, como el atardecer en la playa.
¿Qué cuantos años tengo?
No necesito con un número marcar, pues mis anhelos alcanzados, mis triunfos obtenidos, las lágrimas que por el camino derramé al ver mis ilusiones truncadas...
¡Valen mucho más que eso! ¡Qué importa si cumplo cuarenta o cincuenta!
Pues lo que importa:
¡Es la edad que siento!
Tengo los años que necesito para vivir libre y sin miedos.
Para seguir sin temor por el sendero, pues llevo conmigo la experiencia adquirida y la fuerza de mis anhelos.
¿Qué cuantos años tengo?
¡Eso a quien le importa!Tengo los años necesarios para perder el miedo y hacer lo que quiero y siento.
Qué importa cuántos años, ¿¿cuántos tengo, o cuántos espero … ??
Si con los años que tengo..
¡¡Aprendí a querer lo necesario y a tomar sólo lo bueno!! ...
Cuando la luz de tus ojos no más fluctúe, entonces verás un mundo mejor. Cuando no haya tristeza en tu mirada, ni desprecio por otras personas; cuando de tus ojos no se vea la ira o la codicia, mucho menos la lujuria o el apego, entonces pasarás a ver un mundo mejor. No son tanto los ojos físicos en los que hay que trabajar, sino los ojos del alma. Es al eliminar la negatividad de la mirada, es decir, de la percepción del mundo alrededor, que se logra este mundo excelente que todos queremos. Esta estabilidad en la mirada es la única clave para este mundo mejor. Los ojos del alma no son más que aquellos que usamos cuando hablamos con el corazón ciego...y cuando perdidos por ese amor sereno se nos brota un te quiero de nuestros labios sinceros.
Es también cuando confiamos más allá de la verdad.y cuando no nos importa la realidad, pues cuando miramos con el alma, es cuando parecemos vivir en otro lugar.
Es bonito mirar con los ojos del alma, pues al hacerlo, no miramos defectos, sino bellas cualidades.
No buscamos mentir sino decir inmensas verdades, dar comprensión y amabilidad, no buscamos lastimar sino dar un consejo, no reprochamos, nos aceptamos tal y como somos, porque simplemente vivimos, soñamos y amamos.
Mirar con el alma es volver a ser niño, crecer libres y a la vez felices...
Sentirnos alegres cuando nuestro corazón regala sonrisas, bellos suspiros... pues el amor es de ciegos que padecen de calma y ciegos somos todos los que miramos con el Alma. "LA MEJOR BELLEZA ES LA QUE SE MIRA CON LA BELLEZA DEL ALMA...
El calor cada día es mayor en todas partes. El frío es particularmente cada vez más siniestro, parecería que la tierra está enferma. Los vientos levantan casas, edificios enormes, arrastran automóviles, se llevan todo. Definitivamente la tierra está enferma. La tierra enferma deja caer sus pesados bloques de hielo sobre los mares y los mares se elevan como nunca lo hicieron. Más allá quedan las ruinas de lo que alguna vez fue una ciudad. La contaminación se esparce hacia todos los rincones y han vuelto enfermedades que creíamos ya no tener que padecer.
Se secan los lagos, se inundan los bosques, se queman las plantas, se mueren los animales, sufre el humano. Una cadena se ha roto y sus eslabones caen rodando hacia cualquier lugar. ¿Ya no hay remedio? Posiblemente no. Solo medicamentos. Medicamentos humanos que contrarrestan enfermedades creadas por el humano mismo. El remedio del sol, fuente de vida por siempre se ha vuelto virulento y se ha transformado en pesadilla sobre la piel. El remedio de los vegetales, se ha vuelto en resultado de manipulaciones genéticas que quién sabe por qué sus semillas no se pueden reproducir. El remedio del agua hoy se ha transformado, poco a poco, en vía de contaminación. El remedio del aire es opresión y asfixia. Los cuatro elementos de la naturaleza modificados por el humano han dejado de brindar la normal protección para convertirse en amenaza y desolación. Quizás la alegría alguna vez vuelva a atravesar la tarde de risas entre los árboles y los ríos vuelvan a ser la sangre de cristal de la tierra. Quizás en algún momento te levantes de tu asiento y le respondas : "No, ¿Quién como Dios?" y cuando uno lo haga y otro lo siga, y todos juntos intentemos una vez más un mundo mejor, quizás nuestros hijos y más allá la descendencia, puedan mirar hacia atrás y en memoria de quien les dio una vida más plena no contaminen más el mundo que nos contiene y vive con nosotros a cuestas. ¡CREEMOS CONCIENCIA!
Sólo cabe preguntarse ¿ En qué terminará el HOMBRE?. HOY... no es difícil adivinar. Tenemos que hacer algo.... AHORA, HOY. URGENTES son los llamados de RAZAS y PUEBLOS, que aún viven.
ALEGRIA: La alegría es el arma más poderosa con que contamos, pues destruye la tristeza totalmente. Algunos piensan que ser alegre es gritar duro, o reirse fuertemente. Y puede que sea cierto. Sin embargo, la alegría es algo que nace adentro. ¿De qué vale estar riendose afuera, si adentro el alma está lastimada? Hay que trabajar con la alegría en todos los momentos posibles. Es sinónimo de estar satisfecho, de ser donador. Pero, si siento que no la tengo, la mejor forma es aprender a amarme profundamente. Es reirme de mis propios errores, como hacen los niños, y de mis logros, pues el éxito es fuente total de felicidad. Un corazón lleno de alegría es resultado de un corazón que arde de amor. La alegría no es solo cuestión de temperamento, siempre resulta difícil conservar la alegría, y eso es motivo mayor para tratar de adquirirla y de hacerla crecer en nuestros corazones. Si tienes alegría, esta brillara en tus ojos y en tu aspecto, en tu conversación y en tu contento. No podrás ocultarla por que la alegría se desborda.
La alegría es muy contagiosa. Trata, por tanto, de estar siempre desbordando de alegría donde quiera que vayas. La alegría es oración; la alegría es fuerza; la alegría es amor. Da más quien da con alegría. Que Dios te devuelva en amor todo el amor que hayas dado y toda la alegría y la paz que hayas sembrado a tu alrededor, en todo el mundo.