Recuerda que la vida nos pone muchas pruebas y que lo importante no es superarlas rápidamente, sino aprender lo que Dios quiere que aprendas de ellas. Si cometes un error y caes, ¡no te preocupes! Los errores no son más que nuevas oportunidades para intentarlo una vez más. Levántate con más y más fuerza y no mires nunca hacia atrás. Así te será más fácil llegar a tu meta, y cuando llegues te darás cuenta de cuan valiosa eres. En la vida te encontrarás con todo tipo de personas. Debes aprender a distinguir cuales valen realmente la pena.
Te encontrarás con personas que te harán reír en todo momento, pero a la hora de la verdad no podrás confiar en ellas. Habrán otras que sólo querrán hacerte sufrir y tratarán de hacerte la vida imposible, a esas… ¡Ignóralas!, Pues mientras más te tiren es porque más cerca estás de tu objetivo. Esas personas sólo te harán daño si tú se lo permites. Pero también encontrarás personas que te cuidarán y amarán como a nada, que velaran por tu bien, a esas… ¡Valóralas! Cuando encuentres a ese chico que haga latir tu corazón y que con solo mirarte empieces a temblar, no lo dejes ir, lucha por él y por el amor.
Vive el día a día, exprésale lo que sientes, pues quizás mañana no tengas la oportunidad de hacerlo. Trata de no cegarte, pues muchas veces amamos con los ojos cerrados y no nos damos cuenta del daño que nos causa la otra persona. No permitas que nadie deposite puntitos oscuros en tu corazón. Esos puntitos que solo nos complican la vida y nublan nuestra vista haciéndonos ver un panorama oscuro de la realidad. Lucha por lo que quieres ser, pero sin olvidarte de luchar por seguir siendo lo que eres.
Es decir que luchemos por nuestros objetivos sin olvidar quienes somos. La vida es solo una, vívela a tu manera, no dejes que nadie viva la tuya pues te estará quitando lo único que nos hace humano. Cuídate siempre, y recuerda: “El sol nace nuevo cada día”.-
Algunas veces encuentras en la vida una amistad especial: ese alguien que al entrar en tu vida la cambia por completo.
Ese alguien que te hace reir sin cesar; ese alguien que te hace creer que en el mundo existen realmente cosas buenas.
Ese alguien que te convence de que hay una puerta lista para que tú la abras. Esa es una amistad eterna.
Cuando estás triste y el mundo parece oscuro y vacío, esa amistad eterna levanta tu ánimo y hace que ese mundo oscuro y vacío de repente parezca brillante y pleno.
Tu amistad eterna te ayuda en los momentos difíciles, tristes, y de gran confusión. Si te alejas, tu amistad eterna te sigue. Si pierdes el camino, tu amistad eterna te guía y te alegra.
Tu amistad eterna te lleva de la mano y te dice que todo va a salir bien.
Si tú encuentras tal amistad te sientes feliz y lleno de gozo porque no tienes nada de qué preocuparte. Tienes una amistad para toda la vida, ya que una amistad eterna no tiene fin. Es muy dificil encontrar un buen amigo,mas dificil todavia dejarlo e imposible olvidarlo.-
Ayuna de juzgar a otros. Descubre a Cristo que vive en ellos. Ayuna de palabras hirientes. Llénate de frases sanadoras.
Ayuna de descontento. Llénate de gratitud. Ayuna de enojos. Llénate de paciencia.
Ayuna de pesimismo. Llénate de esperanza. Ayuna de preocupaciones. Llénate de confianza en Dios.
Ayuna de quejarte. Llénate de aprecio por la maravilla que es la vida. Ayuna de las presiones. Llénate de una oración constante.
Ayuna de amargura. Llénate de perdón. Ayuna de darte importancia a ti mismo. Llénate de compasión por los demás.
Ayuna de ansiedad sobre tus cosas. Llénate de fe en Dios. Ayuna de desaliento. Llénate de entusiasmo.
Ayuna de mentiras. Llénate de verdades. Ayuna de todo lo que te separa de Jesús. Llénate de todo lo que te acerque a Él.
“En ocasiones es necesario autoevaluarnos y analizar qué cosas debemos mejorar y cuales debemos cambiar. Muchas de nuestras actitudes o conductas nos podrían estar creando dificultades para que exista con verdadero diálogo con Dios, alargando nosotros mismos nuestras pruebas en este lindo caminar. Mientras Dios espera con ansias el momento en decidamos cambiar y/o modificar todo lo que nos aleja de el".-
Se cuenta lo siguiente de un viejo anacoreta o ermitaño, es decir, una de esas personas que por amor a Dios se refugian en la soledad del desierto, del bosque o de las montañas para solamente dedicarse a la oración y a la penitencia.
Se quejaba muchas veces que tenía demasiado quehacer.
La gente le preguntó cómo era eso de que en la soledad estuviera con tanto trabajo.
Entonces les contestó: "Tengo que domar a dos halcones, entrenar a dos águilas, mantener quietos a dos conejos, vigilar una serpiente, cargar un asno y someter a un león".
No vemos ningún animal cerca de la cueva donde vives. ¿Dónde están todos estos animales? Entonces el ermitaño dio una explicación que todos comprendieron. Porque estos animales los tienen todos los hombres, ustedes también.
Los dos halcones, se lanzan sobre todo lo que se les presenta, bueno y malo. Tengo que domarlos para que sólo se lanzan sobre una presa buena,son mis ojos.
Las dos águilas con sus garras hieren y destrozan. Tengo que entrenarlas para que sólo se pongan al servicio y ayuden sin herir, son mis dos manos.
Y los conejos quieren ir adonde les plazca, huir de los demás y esquivar las cosas difíciles. Tengo que enseñarles a estar quietos aunque haya un sufrimiento, un problema o cualquier cosa que no me gusta… Son mis dos pies
Lo más difícil es vigilar la serpiente aunque se encuentra encerrada en una jaula de 32 varillas. Siempre está lista por morder y envenenar a los que la rodean apenas se abre la jaula, si no la vigilo de cerca, hace daño, es mi lengua.
El burro es muy obstinado, no quiere cumplir con su deber. Pretende estar cansado y no quiere llevar su carga de cada día, es mi cuerpo.
Finalmente necesito domar al león, quiere ser el rey, quiere ser siempre el primero, es vanidoso y orgulloso… es mi corazón.
´De acuerdo a cómo luchemos, al empeño que pongamos, dominaremos lo mejor que hay en nuestro interior, y así seremos hombres para el bien.