Descripción: Soy muy sincera y espero que el resto lo sea también. Busco amigos con los que poder mantener conversaciones aunque sean a distancia. Un saludo a todos.
Salía del hotel tras una ducha rápida y con cierto rencor hacia ti. Habíamos quedado para desayunar juntos, pero decidí enviarte un sms diciendo que me iba para casa. No sé por qué razón estaba tan enfadada contigo. Supongo que necesitaba un cariño que no me habías dado. Era domingo. Un día soleado y el lugar perfecto para pasarlo contigo. Pero me alejaba de ti. Por el puerto, de camino a mi coche. Mirando a la gente que paseaba a mi alrededor, ajena a todo lo que yo sentía. Disfrutando de aquella mañana tan bonita. Me sentía tan herida... Fue una cobardía. En lugar de enfrentarme a mis sentimientos y hablarlo contigo, me alejaba sintiendo rabia hacia ti. Era más sencillo. Mi miedo al amor sigue conmigo. Aquella mañana sentí que todo había terminado, que yo le había puesto fin. De hecho luego así lo hablamos por teléfono. Pero no terminó. Te encargaste de que no fuera así y te lo agradeceré toda la vida, porque mi miedo y mi orgullo hubieran hecho que esto no continuara. Sobre todo mi miedo, ya que el orgullo se basaba en mi forma de engañarme para negar lo que siento. En mi ligereza tirando la toalla antes de que algo me haga daño cuando en realidad ya estoy sufriendo. Y ahora qué? Te siento más que nunca, pero no tengo miedo. Confío en ti. Es muy extraño todo lo que haces en mi. Y te espero. Te esperaré siempre, tal y como tú haces conmigo.
Qué tiene tu veneno que me quita la vida solo con un beso. Y me lleva a la luna y me ofrece la droga que todo lo cura. Dependencia bendita. Invisible cadena que me ata a la vida. Y en momentos oscuros, palmadita en la espalda y ya estoy más seguro. Se me ponen si me besas rojitas las orejas. Pon carita de pena que ya sabes que haré todo lo que tú quieras. Ojos de luna llena, tu mirada es de fuego y mi cuerpo de cera. Tú eres mi verso, pluma, papel y sentimiento, la noche yo y tú la luna. Tú la cerveza y yo la espuma. Se me ponen si me besas rojitas las orejas. Fito.
Ayer te envié mi pesadilla de los perros mutilados, vía messenger, no quiero que sepas donde escribo todas mis paranoias. Durante todo el día no he sabido nada de ti. Y te esperaba. Y al dejar de esperarte has aparecido. Más tierno que nunca, tan dulce que me has partido en dos. Me pides que por favor te envía por e-mail el relato, creí que te había asustado y en realidad creo que así ha sido, pero de forma positiva. Ahora sé que de verdad te importo. Aún tenía mis dudas... Ya no. Me lo has dejado muy claro y creo que lo has hecho intencionadamente. Y todavía me dices que no eres nadie? Crees que yo no siento lo mismo que tu... vaya par de gilipollas temerosos del amor! Algo importante ha cambiado hoy. Hay un antes y un después. Lo siento así. Intenso. Y no sé si alegrarme o asustarme. Aún estoy extrañada de nuestra conversación. Dices que has tenido mucho trabajo, pero sé que evitabas ponerte en contacto conmigo, lo sé, es como si formases parte de mi y cuando nos abrimos sintiese exactamente lo que tú sientes. Y sientes miedo. Mucho miedo. Yo también. Pero dejaré que todo siga fluyendo. Dejaré que todo mi ser se vaya empapando de ti y de cuanto me haces sentir. Ya es tarde para dar la vuelta. Ya solo puedo mirar hacia delante y ahí estas tú.
El antidepresivo me esta sentando como un tiro! Me come la ansiedad y tomo 3 ansioliticos diarios. Pero hay que darle tiempo, ver qué hace en mí además de estas sensaciones extrañas. En principio no tengo ganas de nada, mi cabeza esta como ida y temo que suene el teléfono porque no quiero hablar con nadie. Sin embargo me relaja escribír, soltar todo lo que voy sintiendo, y de momento es bastante desagradable. Odio tomar pastillas! Me siento mareada, inquieta, no dejo de fumar un cigarro tras otro, dándole vueltas a la cabeza, si parar. He dormido fatal y de nuevo las pesadillas. Me pregunto si algún día podré salir de todo esto. Volver a mi casa y hacer mi vida.