Si hoy tuviera que marcharme, seguro que te dejaría un mensaje. Si hoy tuviera que marcharme muy lejos, sin esa posibilidad de que me pudieras alcanzar. Te dejaría solo unas cuantas palabras. Te dejaría en tus recuerdos, esas experiencias que con tanta dedicación las hemos vivido, Deseara que quedaran como haces de luces en tus días, como un firme recuerdo de vida, de esas que desde siempre hemos compartido. Te dejaría la constancia de mis sentidos, esos que te permitan caminar los senderos sinuosos de la vida, esos que te permitan ver en tu nueva realidad. Esos que ya vienes caminando. Te pediría que te asombres a diario por el sol que brilla en el cielo, que viajaras con las ventanas bajas y sintieras el aire en tu cara, para que así sintieras la magia que compartimos juntos. Si hoy tuviera que marcharme, me gustaría que te quedaras y vivieras cada instante de tu vida, que buscaras en las hojas de los árboles la sabiduría; en la penumbra del anochecer la calma y en la tenue iluminación nocturna, la pasión de vivir. Te pediría que no esperaras al día siguiente y que dieras hoy ese tú primer paso, el paso a lo desconocido, el paso a vivir ya sin mí. Eso es; si yo me tuviera que ir, si yo me fuera lejos, no esperes a que me vaya. Vive ya que yo viviré siempre contigo.
como chispitas de felicidad, ahogadas por mis pensamientos.
Estoy consiente de que mi realidad es como la angustia, que me obligo a seguir un derrotero que no deseo, y veo mis pensamientos desfilar como nubes de ilusiones que no terminan de pasar, más así siento que te quiero.
Mi amor, tan solo tu sabes darme, eres mi verdad desde el día que te conocí, te convertiste en mi gran ilusión, viniste del cielo para enlazarte a mi, en un jardín de amor.
Más ahora eres como el día sin sol, como mis noches sin estrellas, asi eres mi ilusión que no puedo tenerte.
Más se que desde la distancia, despierta mi furor, no pareces nada del otro mundo, que me pasa? que sin ti hasta enfermo estoy todos los días mis movimientos ya son imperceptibles tan solo se que me gustaria retorcerte como a barro fresco entre los dedos hasta hacerte mal y mas no se decir.
Solo que que necesito de tu calor, quiero acariciar mi estrella otra vez, sentir el color de mis sueños fragiles, necesito tu perfume azul, necesito asustarme de mis sueños, nostalgia infinita que tengo al dormir todas las noches.
No se si estoy despierto o dormido solo se que mi silencio triunfa, y mis heridas ya nadie las cura, solo quiero quemar mi verdad, asi quiero sanar, sin olvido, solo siendo yo otra vez.
Tan solo se que este amor no es ciego, cómo podria serlo si gusta de la ilusión y de la fantasía, si se deleita y regocija ante tu imagen amada, complaciéndome aún sabiéndote iluso.
A nadie le gusta sentir la sensación de palpitar en el pecho y dolor de cabeza que origina el estrés cuando no lo puede descargar. Entender cómo surge y cómo controlarla nos hará más tranquila nuestra vida diaria.
Un grito del jefe, un embotellamiento de tráfico, una pelea con nuestra pareja, pueden provocar esa desagradable sensación en el cuerpo.
¿Por qué surge? Básicamente, esas reacciones físicas nos preparan para responder. Por ejemplo, un cazador puede sentir tensión al momento de cazar. Se acelera el sistema cardíaco y los músculos reciben más sangre. Esas reacciones alertan todo su cuerpo para un solo objetivo: matar a su presa.
Encuentra una salida física a esa presión, matando a su presa. Un boxeador tiene un gran estrés antes de su combate y lo descarga contra su oponente.
Y cuando se expresa esa energía interna, la tranquilidad gradualmente vuelve al cuerpo.
Es por eso, que es tan rico subirse a un juego como la montaña rusa. Sentimos estrés y descargamos esa energía gritando a todo pulmón. Después, nos sentimos aliviados.
Pero ¿Qué pasa en nuestra vida diaria? Si no te gusta que te grite tu jefe, el estrés prepara tu cuerpo para una sola cosa… ¡gritarle también o agarrarlo a golpes!
Pero no puedes, porque te corren ¿verdad? Entonces, reprimes ese deseo. Cada vez que estás en situación de tensión, el cuerpo segrega cortiscosteroides, que son hormonas que en grandes cantidades dañan al sistema inmunológico, si no encuentran una salida.
Es como si llamaras a un bombero, para que apagara el fuego de tu edificio ¿Qué pasa si hay fuego? Se apaga. Pero si no hay fuego, y cada rato el bombero le echa agua, el resultado va a ser que el edificio se va ablandar y se va a derrumbar.
Esto último es lo que hacen los cortiscosteroides, si no hay “fuego” que apagar. Si no descargas físicamente tu tensión.
Cuando el edificio de tu cuerpo se ablanda y derrumba, es cuando te enfermas o duele mucho la cabeza. En casos extremos, puede originar cáncer y enfermedades cardíacas.
¿Qué puedes hacer para liberar esa tensión? En primera, hacer ejercicio. Correr diario en la mañana hará que descargues todas las hormonas acumuladas durante el día anterior.
Segundo, ejercicios de relajación. Respirar y exhalar profundamente tres veces y después imaginarte en un lugar tranquilo, cuando menos por tres minutos. A los enfermos, se les recomienda hacer esto durante 15 minutos, tres veces al día. Esto relaja al cuerpo y mejora su sistema inmunológico.
¿Y si no tengo tiempo para sentarme a meditar Edgar? Imagina una escena que te transmita tranquilidad.
Puede ser un bosque, un río, la playa, el mar…. Una perra con sus cachorros, cualquier escena que te transmita tranquilidad. Y siente la paz que te transmiten esas imágenes. Y cuando en tu vida diaria sientas estrés, recuerda por un instante esas escenas. Y te sentirás más relajado.
Que me hace desear dejar todo lo que se he tenido. Si cuando te conocí, era toda una fantasía. Qué hace que todo cambie, que se convierta solo en tragedia.
Qué me obliga a definir el tiempo, a que cualquier cosa sea mejor a tu sola presencia. Que me obliga a prohibir a mis ojos a mirarte de nuevo a la cara sabiendo que alguna vez ame.
Porqué ahora te has convertido en algo que acaba conmigo que a mi mente de mi alma separa.
Solo se que ahora tengo que renunciar a quererte antes que ya no exista remedio. Si mi vida dejara a tu suerte de seguro que mi camino sería un cementerio.
Basta ya, de tu inconciencia de la realidad de esta forma tan absurda de seguir viviendo. De ver a diario como echas a la basura, mi corazón que te la doy con tanta fe de ver en ti felicidad.
Me llevaré para siempre esta dignidad de no caer más en tu juego Haré de todo mi interior nuevos senderos. Y lloraré, hasta lograr que algún día ya no te pueda recordar.
Basta ya, de ser siempre la ingenuidad en tu presencia de esta inconciencia que me mata dia a dia de esta forma tan absurda, de negarme a ser feliz.
Basta de ver a diario, como mi corazón llorar amargamente perdido en la inconciencia de tu falta de amor y esperanza, mi corazón me dice que ya te di todo lo que tu quisiste, ahora me toca decidir vivir con felicidad.
Hoy se que me toca vivir, deseo que ahora ser feliz me toca ser lo que más quiero, otra ilusión en mi vida otra vida, llena de amor, eso quiero.