Si el mundo parece a veces un laberinto, inabarcable, oscuro, con monstruos viejos y nuevos acechando, y no se entiende, y duele... las hadas tiene un hilo de ariadna...
Van atando la memoria sin dejar hilachas sueltas, porque no es bueno olvidarse de donde está la punta de la madeja.
Saben bordar flores aún sobre la tela más triste y tejer los sueños para que no se pierdan... Hilvanan castillos en el aire, porque saben bien lo que es estar con los pies sobre la tierra...
...Las hadas tienen un hilo de ariadna para que nosotras no vayamos a perdernos nunca...
Una mujer es la historia de sus actos y pensamientos, de sus células y neuronas, de sus heridas y entusiasmo, de sus amores y desamores.
Una mujer es inevitablemente la historia de su vientre, de las semillas que en él fecundaron, o no lo hicieron, o dejaron de hacerlo, y del momento aquel único en que se es Diosa.
Una mujer es la historia de lo pequeño, lo trivial, lo cotidiano, la suma de lo callado. Una mujer es siempre la historia de muchos hombres. Una mujer es la historia de su pueblo y de su raza. Y es la historia de sus raíces y su origen, de cada mujer que fue alimentada por la anterior para que ella naciera. Una mujer es la historia de su sangre, pero también es la historia de una concienca, y de sus luchas interiores. Tambíén una mujer es la historia de su utopía.