Nos visitan todos los días a través de esa ventana. Bendita ventana, que encendemos por no ver el día resurgir. Ellos se visten de gloria, laureles que se auto coronan... sonrisas, que no son más que escudos que les protegen ante el cinismo, de esos que quieren creer en ellos, pero han perdido la inocencia.<br>nos visitan, les invitamos. Invitamos sus comentarios, que nos hacen gracia y nos dan asco... visitantes de corbata y traje, huéspedes de nuestros miedos, comensales de la mentira.<br>Nos visitan cada vez con menos frecuencia, les vemos, le escuchamos pero ya no oímos nada... Esta mañana, por fin, salió el sol vestido de anarquía!!