Yo prometo darte a ti lo mejor de mi y pedirte a ti no más de lo que tu puedas dar.
Yo prometo respetarte a ti como mí a propia persona y realizar tus intereses, deseos y necesidades que son no menos importantes que los míos.
Yo prometo compartir contigo mi tiempo y atención y dar gozo, fortaleza e imaginación a nuestra relación.
Yo prometo mantenerme abierto para ti, dejarte a ti mirar a través de la ventana de mi mundo dentro de mis temores más profundos y sentimientos, secretos y sueños.
Yo prometo crecer solo contigo, gustoso de enfrentar los cambios para mantener nuestra relación viva y excitante
Yo prometo amarte en los buenos y malos tiempos, con todo lo que yo tengo para dar y todo lo que siento dentro en la única manera que yo conozco.
Sentir que la memoria ha caducado Que no hay recuerdos bellos previos a ti Una manifestación de sentires renovados Renacido ese mismo día en que te conocí.
Haces tu aparición en la escena de mi vida asumiendo si saberlo el rol protagonista desplegando radiante resplandor de estrellas, impetuosamente suave, mágicamente bella.
A sabiendas que el amor tiene único dueño aquel que se lanza en pos de ese sueño de adoración sublime como única premisa para quien haya obrado el singular milagro de despertar a un pobre corazón de su letargo con el mágico beso del brillo de su sonrisa.
Sentir que la cordura es solo poesía Que solo hay vida a partir de tu vida Hasta el fin de los tiempos te he de seguir Renacido ese dulce día en que te conocí.
Cómo habría de hallar en otra tu boca y tu pelo Cómo habría de hallarlos si así no lo quiero ¡Irreverente Blasfemia! Si adorara una dulzura ajena a tu miel Por siempre he de ser tu caballero fiel y Tu... ¡Mi Reina!
No intento ser el gran amor de tu vida ese que te exige, te demanda y luego te olvida Simplemente intento ser ese que disfruta cada instante, cada segundo de tu compañía Ese que en aquella noche de verano bajo un cielo repleto de estrellas encontró en un abrazo, en un beso tuyo la felicidad que creía perdida
No quiero ser tu dueño, tu pastor, tu guía ese que te dice lo que tienes que hacer y luego te margina Simplemente intento ser ese que te quiere y te mima, ese que en aquella madrugada de desvelo, feliz, extasiado, intensamente disfruto de la paz de tu rostro mientras dormías...
No me interesa ir de visita por tu vida Ser el gran señor que te llena de cosas por fuera y por dentro te vacía Solo intento ser el que te provoque una sonrisa ese que aquel día poniéndose romántico enmarco la belleza de tu rostro y le escribió una dulce poesía
No me gustaría ser ese que de rodillas suplica tu amor, ese que te tortura y lastima con su fuerte obsesión Solamente ansío ser aquel que naturalmente desees ese que en una impensada y casual noche fue dueño de tu confianza por única vez protagonista sin ninguna restricción de la completa entrega de tu pasión
Solo intento ser aquel que te pueda enseñar Que quizás exista el amor eterno Que tal vez la felicidad tenga dueño Que cada instante compartido puede ser un mágico sueño del que no se quiere despertar...
Solo pretendo ser únicamente yo ese loco perdido que te quiere ese poeta que se anima a decir sin miedos todo lo que siente...
¡Te amo intensamente como ayer, como hoy, como lo haré siempre!
La vida es oportunidad, aprovéchala. La vida es belleza, admírala. La vida es bienaventuranza, saboréala. La vida es un sueño, hazlo realidad. La vida es un desafío, enfréntalo. La vida es un deber, cúmplelo La vida es un juego, juégalo. La vida es un tesoro, cuídalo. La vida es una riqueza, consérvala. La vida es amor, gózalo. La vida es un misterio, descúbrelo. La vida es una promesa, realízala. La vida es tristeza, supérala. La vida es un himno, cántalo. La vida es una lucha, acéptala. La vida es una aventura, arriésgate. La vida es felicidad, merécetela. La vida es vida, defiéndela.
Estar enamorado, amigos, es encontrar el nombre justo de la vida. Es recobrar la llave oculta que abre la cárcel en que el alma está cautiva. Es advertir en unos ojos una mirada verdadera que nos mira. Es escuchar en una boca la propia voz profundamente repetida. Es sospechar que, para siempre, la soledad de nuestra sombra está vencida.
Es apoyar los ojos tristes en un paisaje de cigüeñas y campanas. Es gobernar la luz del fuego y, al mismo tiempo, ser esclavo de la llama. Es contemplar un tren que pasa por la montaña con las luces encendidas. Es escuchar a medianoche la vagabunda confesión de la llovizna.
Estar enamorado, amigos, es padecer espacio y tiempo con dulzura. Es despertarse una mañana con el secreto de las flores y las frutas. Es comprobar en cuerpo y alma que la tarea de ser hombre es menos dura. Es empezar a decir siempre y en adelante no volver a decir nunca. Y es además, amigos míos, estar seguro de tener las manos puras.