Intenta lo más duro para salir de mí, que hasta el fin de tu vida a mí me perteneces, y no puede durar, más tu amor que tu vida, pues tu vida depende tan sólo de tu amor. Así, no necesito, el peor de los males, +cuando el menor de ellos me puede hasta matar. Mas pienso que merezco un estado mejor, que estar siempre pendiente de tus gestos de humor. Ya no me mortifica tu inconstante actitud, porque toda mi vida se recuesta en tu ser. ¡Oh, qué dulce ocasión, la del feliz encuentro, feliz de ser tu amor, y así morir feliz! ¿Mas qué hay tan venturoso qué no tema una mancha? Podrías ser infiel y yo ignorar tu engaño.
Di que tú me abandonas por una de mis faltas, y yo criticaré, también, la misma falta. Habla de mi cojera y lo será al instante, sin oponer defensa en contra de tu juicio. Tú no puedes, amor, apenas difamarme, para excusar el cambio que quiere tu deseo, de lo que soy capaz, conociendo tu empeño , hasta serte un extraño, tapando la amistad. Me iré de tus paseos y en esta humilde lengua, tu amado y dulce nombre, no habitará jamás; para que, yo, profano, no le cause algún daño, hablando casualmente de nuestro antiguo amor. Por ti, contra mí mismo, juro que he de batirme, pues nunca puedo amar, a quien tu amor ya odia.
He olvidao que no se olvida si dura toda una vida el recuerdo de tu nombre. Mi memoria precabida ya ha tomado sus medidas pa' encontrarte si te escondes.
Cartas de amor de cuando me querías, de cuando me besabas en almíbar de pasión. Cuando tu lengua curaba mis heridas. No puedo negarme que...
Se me olvidó olvidarte. Me sigo partiendo la madre para no recordar esos ojos salvajes. Se me olvidó olvidarte. En mis noches cobardes. Clavado a tu recuerdo cerrando los bares. Sabes que aún te quiero... Pero quiero olvidarte.
Un adiós no es despedida por mucho que tú me digas, si laten dos corazones. La batalla está perdida, busco al olvido que olvida sin recuerdos que me estorben.
Cartas de amor de cuando me querías, de cuando me besabas en almíbar de pasión. Cuando tu lengua curaba mis heridas. No puedo negarme que...
Se me olvidó olvidarte. Me sigo partiendo la madre para no recordar esos ojos salvajes. Se me olvidó olvidarte. En mis noches cobardes. Clavado a tu recuerdo cerrando los bares. Sabes que aún te quiero... Pero quiero olvidarte.
Pero quiero olvidarte... Y no puedo olvidarte (x2)
Se me olvidó olvidarte. Me sigo partiendo la madre para no recordar esos ojos salvajes. Se me olvidó olvidarte. En mis noches cobardes. Clavado a tu recuerdo cerrando los bares. Sabes que aún te quiero... Pero quiero olvidarte.
Lo que me asombra es no haber abandonado por completo mis esperanzas, que parecen absurdas e irrealizables. Y, sin embargo, me aferro a ellas a pesar de todo y sigo creyendo en la innata bondad del hombre.