Cuando la magia se rompe, se tiene la sensación de que el mundo se ha resquebrajado, se ha hecho una brecha cuya reparación no es otra, que hacerle una gruesa costura reforzada para evitar males mayores. Pero, ¿qué mal puede ser mayor que ver un encantamiento desencantado? Mirar desde el interior como ese halo de belleza imaginada proveniente del órgano vital se hace inalcanzable, se aleja como el mismo horizonte marino cuando navegas en su busca y jamás parece arribar, es como mínimo frustrante. En ese momento en el que la desaparición de la magia es certera, das rienda suelta a la mente que desbocada crea mundos infinitos del real en el que vives. Tantos y tan diversos que dudas incluso de que sea verdad el que sostiene a tus pies. Tras divagar o vagar desperdigadamente por el universo de la imaginación en incesante tortura, llegas a la conclusión de la ilusoriedad que habías creado a través de la magia de querer crear por el simple hecho de sentir la ilusión de hacerlo. Y ¡zas! La realidad de forma abrupta aterriza en ese territorio quijotesco que ha nublado el entorno miserablemente. La novela se ha acabado y los ojos miran de verdad al levantar el rostro. No lo hacen entre brumas ilusorias, entre letras recientemente grabadas, entre visiones vestidas de imaginación interminable. Ahora todo es real. La magia se ha evaporado y el peso brutal de ese mundo en el que habitas parece aplastarte. Justo cuando bebías el néctar, se te cae el vaso haciéndose mil añicos. El sentirse encantada por el encantamiento se esfumó… Lo peor de la visión de ese alejamiento, es saber como intuías, que todo fue producto de la magia…
"La magia es un puente que te permite ir del mundo visible hacia el invisible. Y aprender las lecciones de ambos mundos" PAULO COELLO..
Amistad, que palabra tan hermosa que lindo es, contar con este sentimiento, tan puro, entregarse por entero a cambio de nada una mano amiga es como un fino cristal, delicada como un lirio que se debe cuidar con esmero y corage para perpetuarla, estar alli donde nuestro amigo necesite ayuda, escucharlo, amarlo y enseñarle un buen camino a sus problemas, ponernos en su lugar, abrigarlo cuando frio sienta y hacerlo reir cuando estan a punto de llorar y abrazarlo cuando tiemble para darle calor humano, para que piense que lo abraza un hermano y que solo no esta, el amor de un amigo es algo sagrado, profundo y limpio como las aguas de un manantial cristalino y refrescante, la amistad es un tesoro que vale mucho y todos desean tener,es dificil conservarla pero se puede lograr cuando con toda el alma queremos a ese amigo.
Podemos creer que todo lo que la vida nos ofrecerá mañana es repetir lo que hicimos ayer y hoy. Pero, si prestamos atención, percibiremos que ningún día es igual a otro. Cada mañana trae una bendición escondida; una bendición que solo sirve para este día y que no puede guardarse o desaprovecharse. Si no usamos este milagro hoy, se perderá. Este milagro esta en los detalles de lo cotidiano; es preciso vivir cada minuto porque allí encontramos la salida de nuestras confusiones, la alegría de nuestros buenos momentos, la pista correcta para la decisión que ha de ser tomada. No podemos dejar nunca que cada día parezca igual al anterior porque todos los días son diferentes. Presta atención a todos los momentos, porque la oportunidad, el "instante mágico", esta a nuestro alcance.
Por el amor de una rosa, el jardinero es servidor de mil espinas.
Qué malo es el miedo, ¿eh? Los seres humanos no estamos preparados para el miedo, no nos sabemos comportar con dignidad. No hay más que ver la cantidad de ridiculeses que hacemos cuando tenemos miedo. A continuación analizamos algunas situaciones típicas que nos provocan miedo y nuestra estúpida reacción ante estas.
Primera: Estás por la noche en la cama y oyes un ruido extraño, ¿qué haces? ¡Te tapas con la sábana! ¡Muy bien! ¿Qué pasa, que la sábana es antibalas? ¿Que si viene un malo con un cuchillo no va a poder atravesarla, se le va a doblar la hoja? ¡por favor!
Segunda: ¿Y cuando nos da por mirar debajo de la cama? ¡Que ya tenemos una edad! Además, suponiendo que haya un asesino debajo de la cama, ¿qué ganas mirando? ¡Que te mate antes! Muy bien, fantástico. ¿Se imaginan que un día nos encontramos a alguien debajo de la cama? ¿Qué le diríamos?: -Buenas nocheeees... ¿Qué? Asesinando, ¿no?
Tercera: Otra reacción estúpida ante el miedo es mirar dentro del armario, que ya es el colmo. Porque, vamos a ver ¿a alguien le cabe un señor dentro del armario? Pero si el día que planchas no sabes dónde meter toda la ropa, ¿cómo se va a meter alguien ahí dentro?