Descripción: La niña quería ser mujer, quería ver el mundo a través de sus ojos, ser libre... ser libre, completamente libre. Construyó sus alitas, aprendió a volar, para el día de su vuelo. La niña soñaba, sin fronteras, sin limitaciones, solo soñaba... estaba llena de ilusiones, estaba llena de fantasias. La niña creció, ahora es mujer, mujer porque lo dice su cuerpo, pero no su alma... La mujer quiere ser niña, porque no le gusta el mundo que ahora ve ante sus ojos, tiene sus alas, pero aún no se atreve a volar. Tiene miedo, el miedo que de niña nunca sintió, porque su mundo de fantasía, no se lo permitía. La mujer sigue soñando, no abandonó su fantasía y sigue llena de ilusiones. Trajo de vuelta su mundo, su mundo de fantasía, donde vuelan mariposas, donde todo es color de rosa. Donde no hay dolor, solo amor. La niña creció ahora es mujer, pero sigue viviendo en su mundo de fantasía.
No puedo, no puedo fingir que todo esta bien, cuando dentro de mí volvió a renacer lo que hacia tiempo daba por muerto, o quizás nunca murió, solo lo enterré vivo para poder vivir sin mirar atrás.
No puedo, no puedo ocultar que dentro de mí aun existen sus recuerdos, porque hay besos y caricias que no se olvidan aunque pase el tiempo, hay amores que sobreviven las tempestades y las lejanías.
No puedo, no puedo cerrar los ojos y hacer que nunca volvió, si con su llegada estremeció mis pasos y provoco de nuevo los mil suspiros de un alma enamorada, desenterrando lo que ni con el olvido y ni su ausencia pude desaparecer.
No puedo, no puedo arrancar de esta historia, de un amor que nació bajo el silencio y que sigue vivo detrás de mi fantasía, curando las ilusiones que tire al suelo, rompiéndose en mil pedacitos, en un día de nostalgia y desesperación.
No puedo, no puedo seguir avanzando si aún no cierro la puerta de un gran amor, necesito saber si entraras para quedarte conmigo o cierra la puerta para olvidarme de ti para toda la vida, aunque toda la vida recuerde que te ame.
Princesa de cristal, mujer con un alma de diamantes, tu que te empeñas en luchar con cambiar el mundo de soledades, entregando la vida por ver sonrisas colgadas en la luna.
Princesa de cristal,mujer con un alma de diamantes, tu que te aferras a la ilusión y a la esperanza de un gran amor, que tomas entre tus manos lagrimitas ajenas y las conviertes en pepitas de oro.
Princesa de cristal,mujer con un alma de diamantes, tu que te enfrentas al mundo entero buscando razones para seguir cultivando tu inocencia e ingenuidad.
Princesa de cristal, mujer con un alma de diamantes, tu que sujetas el alma de inocentes y conviertes tristezas en sueños de princesas, no te rindas antes las adversidades, ni los sueños rotos que a veces la vida deja.
Princesa de cristal, mujer con un alma de diamantes, tu mujer que posees un corazón valiente y travieso, sigue jugando con la vida y no detengas tu bello baile con la esperanza de sonreír cada día.
Princesita de cristal, que con tantas heridas de la vida, tiene su corazoncito lleno de agujeritos, pero aun así, lo que más le sobra son sonrisitas que adornan bellamente su preciosa inocencia e ingenuidad.
Princesita de cristal, que enfrenta a la vida llena de alegría, aun sin entender la frialdad de la soledad que a veces enciende su pequeñita alma, sin poder llenar con sus juegos de niña, ese vacío que rodea su vida.
Princesita de cristal, que de las ausencias hace una fiesta, para esconder un poquito la penita de su alma, que pide a gritos lo que no le han dado, que llama a voces un poquito de cariño.
Princesita de cristal, que en silencio se aferra a la ilusión y a la esperanza, mendigando cada día un poquito de amor, ese amor que siendo tan pequeñita le han negado. Se llena de alegría con el mínimo detalle y burbujea felicidad cuando alguien le toca el alma con una tierna caricia.
Princesita de cristal, que cada día se viste con sus bellas ilusiones, llenando su corazón de miles de sonrisitas para ir sembrando a lo largo del camino, pero esta vez aferrada a mi manito hasta que llegue el día de que no me necesite para sentirse querida, cuidada y protegida.
((Mi princesita de Cristal es una pekeñita que me robó mi corazón))
Presintiendo que el viento lentamente se llevará tu dulce voz, dejando solo tu melodía como un recuerdo que amenazará suavemente mi tranquilidad.
Presintiendo que llegará el día en que te diré adiós, con la pena tatuada en mi alma, y con el sabor amargo de tus besos de papel.
Presintiendo que lentamente se están derritiendo mis ilusiones, quedando solos cenizas de aquellas que invente bajo tu sombra.
Presintiendo que suavemente estoy despertando de ese mágico sueño que envolvió mi vida, y que dejé que se adueñara de mil sonrisitas que solo tú provocabas.
Presintiendo que cada segundo que pasa, más te alejas de mí, provocando esta angustia de no saber que pasara mañana…