Antes, para consolarme, o quizás, el deporte mental que hacía frente a momentos de tristeza o amargura, era decirme que tenía que ser práctica, relativizar las cosas y no darles importancia...
Ahora que soy más mujer, más poderosa e infinitopotencialmente más fuerte que antes, estoy de nuevo sintiendo esa sensación de amargura que tenemos cuando nos hieren, de alguna u otra forma. no es como antes. No es que me guste sufrir, ni mucho menos, pero me alegro de que no me tome las cosas como antes, tras esa lágrima que se me ha escapado, he disfrutado de una victoria más sobre esos espejismos que nos pone la vida, y que parecen enormes adversidades. Sigo pensando que hay que reirse de todo. Le damos importancia a cosas, que la verdad, no merecen la pena...
Como una larva en su huevo aunque protegida por un cascarón de acero.
Acorazada, Impenetrable. Resistente. Con una única misión; llevar a cabo lo que su código genético le ha impuesto desde mucho antes de que fuera pensada su existencia. Para ello, Necesita muchísima concentración. Los momentos que se avecinan serán duros al principio ya que debe adaptarse a su nuevo ambiente, pero una vez que se haya hecho a su entorno sólo podrá crecer, multiplicarse. Está escrito...
Sabe que las transiciones jamás fueron fáciles. En otros estados de su evolución dejó todo al margen de su micro-cosmos. Parece ser que esta evolución es totalmente diferente a las demás. En su estado evolutivo inicial, Larvus Zéro no podía avanzar. El punto de partida era un latido... Ahora que ha latido, necesita calor. Su huevo necesita que lo cuiden. Necesita sentirse protegido. Por eso recubre todas y cada una de las huellas de su futura silueta bajo ese manto gris, agrio y dispuesto a aniquilar a todo ser que se le acerque a sabiendas de que sus intenciones no son de transmitirle calor para su evolución. Este tipo de larvas tiene un código genético muy peculiar el cual se ve altamente influído por el microambiente que las alimenta. Para impedir que el producto final sea igual o más asesino que la clase de los Alien, lo mejor es no acercarse a las larvas, o acercarse a ellas con buenas intenciones...
La corriente alterna, sea cual sea, en mi caso fue una sinusoidal, puede fluir a través de diferentes cuerpos electrixzantes, sin sufrir estos deformación, por eso tenemos tendencia a "engancharnos".
La onda sinusoidal se compone de diferentes partes: la amplitud, el pico, el valor cero y el valle.
Al ser sinusoidal, estas cuatro partes se repiten constantemente, siempre y cuando haya corriente:
En el momento en que se apaga el generador, o simplemente la corriente deja de emitir latigazos y más si una tocó el agua a la vez, es prudente no quedarse allí, y saltar poquito a poco, como las pulgas, para ir disipando suavemente ese exceso de electrones que nos hicieron vibrar. ¡Pero cuidado! son un arma de doble filo y es menester alejarse lo máximo posible de este último ya que...
...todo lo que sube baja y vice-versa. La caida es directamente proporcional a la subida(algunas veces puede llegar a ser exponencial), así que cada una decida hasta dónde quiere, o mejor dicho, puede subir.
Ha sido un aúténtico placer, es bueno saber retirarse a tiempo...
Mujer, no te creas que eres un ser estático. Estás llena de sensaciones, de sentimientos, y casi nunca afloran porque para que afloren, debes ser activada... por lo menos eso creo. En mi caso, un Interruptor que al commutar permite la emisión de una corriente sinusoidal, ha sido el causante de tales electrixzantes sensaciones. Mi cuerpo ha sentido en escasas dosis de corriente lo que jamás antes en casi toda una vida. Me he estremecido como lo hacen mis gatos cuando les acaricio. Es un escalofrío infernal aunque en eso, corto se queda el Hades... Me ha hechizado, he sido hipnotizada, abducida, secuestrada... Mi piel estremecía de frenesí, mi cuerpo, mis caderas, mis pechos, todo ardía de deseo... y todo eso sólo con un encendido y cerrado. Jamás dejes de sorprenderte, mujer; cuando te electrocutes, déjate llevar, es más; provoca el éxtasis. Cuando te corte el filo de una corriente semejante a la que me ha hendido, toca el agua a la vez...