Descripción: Bienvenidos a mi blog. De ahora en adelante publicaré algunas cosas que son importantes para la superación personal, son cosas que he leído y que me gustaría compartir con todos aquellos que visiten mi blog.
Se trata de cosas que he leido en algunos libros que me parecen muy interesantes.
Disfraz de capitán: después de que un guerrero ha estado en su cueva haciendo estrategias y repasando su misión secreta, debe ponerse un disfraz y salir a luchar. Los indios usan penachos y tintas en la cara; los ejecutivos sacos, corbatas y portafolios, los buzos, tanques, aletas y visores; los vaqueros botas y sombrero. Sin el disfraz adecuado es imposible triunfar. Un buen disfraz abrirá puertas y corazones. Un mal disfraz hará que te maltraten y discriminen. Aunque no te des cuenta, siempre traes uno puesto. Muchas veces no recibes lo que mereces sino lo que pareces merecer. Las personas no saben en realidad quién eres, sólo ven tu exterior y adivinan. A veces se equivocan y a veces aciertan. En ambos casos tú tienes la culpa. Actúa conforme a tu disfraz y cree en él:¿te imaginas a la madre Teresa de Calcuta diciendo amenazas y maldiciones? ¿visualizas a un gran ejecutivo llorando de miedo frente a sus empleados? No basta vestirse como triunfador, hay que actuar como tal. Usar un disfraz de capitán implica creer que eres un capitán. Procura tener una apariencia excelente y piensa que esa apariencia refleja precisamente lo que eres. Si no sabes cómo debes disfrazarte, imagina las cualidades que quieres tener (inteligente, atractivo, limpio, puntual, alegre, honrado), después conviértelas en verdad y actúa conforme a ellas. Quien se muestra valiente adquiere seguridad, el que sonríe se vuelve optimista, el que se levanta a trabajar con ahinco logra sus metas. Usa el disfraz correcto vívelo como si fuera verdad. Todo el mundo detesta la falsedad y la mentira. La gente detecta cuando alguien trata de usar un disfraz en el que no cree, y lo rechaza por hipócrita. Los diez puntos básicos de un disfraz: a) Ropa y zapatos: sé un celoso del buen vestir. Date cuenta de lo mal que se ven la ropa y zapatos viejos. No te acostumbre a ellos sólo porque son cómodos. b) Accesorios: no seas llamativo en exceso ni muestres rebeldía con arracadas o maquillaje exagerado. Jamás uses tatuajes. Los campeones sueles ser discretos y selectivos en los artículos que usan. c) Vocabulario: no digas majaderías. Las personas de bajo nivel social y cultural se distinguen por ser groseros. Las malas palabras no van contigo. d) Cabello: puedes determinar si alguien es sucio, rebelde, descuidado, y otras cosas, al ver su peinado. Corta tu cabello y péinate de manera que parezcas un campeón. e) Aliento: de nada te servirá tener una gran apariencia si tu boca huele mal. Además de cepillarte, usa hilo dental. f) Limpieza: báñate todos los días, sin importar dónde estés. No te pongas perfumes para disimular el mal olor sino para resaltar el aroma fresco de una persona limpia. g) Buen humor: levantarse enojado, protestar por todo, desquitarse con las personas que no te han hecho nada y estar enfadado porque algo salió mal es un disfraz de fracasado. Adáptate a todo y muéstrate feliz. h) Salud General: no te desveles inútilmente. Tu organismo necesita hacer ejercicio, comer de forma balanceada y dormir bien para poder trabajar, crear, razonar y dar buena apariencia. i) Modales: si tienes buenos modales, pertenecerás automáticamente a una categoría superior de persona. Esfuérzate por comportarte de manera correcta. j) Seguridad: no confundas ser bien educado con ser tímido. Debes interrumpir la conversación cuando nadie te toma en cuenta. Es mejor hablar despacio, claro y fuerte, que rápido, con bajo volumen y sin claridad. Camina erguido. Bajar la cabeza o encorvar la espalda es signo de inseguridad. Mira de frente a los demás y saluda con decisión. Para mejorar tu disfraz, sé un imitador de lo bueno: ¿te haz visto grabado en video? ¿eres de los que te avergüenza y prefieres parar la película? No lo hagas analízate y dedícate seriamente a perfeccionar tu actuación. No necesitas tomar grandes cursos de personalidad para saber cómo vestir o comportarte. Necesitas, sobre todo, ser observador, imitar a los triunfadores y evitar
El código proviene de las fantasías: los seres humanos creamos películas mentales en las que nosotros mismos somos actores. A esto se le llama fantasear. Fantasear es un ejercicio común antes de dormir. Algunas personas, en cuanto se acuestan, comienzan a imaginar suciedades o tener visiones negativas. Así concilian el sueño. Otras fantasean con el éxito. Existen dos tipos de fantasías: a) Visiones negativas, en las que agrandamos nuestros defectos y errores, nos imaginamos buscando placeres excesivos, vengándonos, peleando o haciendo trampas. b) Visiones positivas, en las que amplificamos nuestros éxitos, nos imaginamos triunfando, realizando actividades bellas, emocionantes y productivas. El poder de la mente es tan grande, que las fantasías bien hechas que se repiten durante varios años se vuelven realidad. Cuando fantaseas, siembras una semilla. Si repites la fantasía, cultivas la semilla. Al final, tu vida será como un huerto, producto de cuando sembraste y cultivaste. ¿quieres tener un huerto de bellos árboles frutales o quieres tener uno de abrojos y espinas? Escoge fantasías positivas, trabaja con ellas arranca de raíz todas las negativas. Recuerda. Las fantasías son poderosas porque tienen la capacidad de atraer la realidad. Aprende a seleccionarlas. Si haces una fantasía atrayente, que incluya sensaciones, sonidos, aromas y colores, y las repites durante algunos años, se volverá parte de ti. Para no esperar tanto tiempo, deberás usar aceleradores. Los aceleradores se llaman declaraciones de verdad. Una declaración de verdad se hace escribiendo con toda amplitud tu fantasía y después resumiéndola en una frase corta. Al conjunto de declaraciones de verdad se le llama código secreto. Cada declaración de verdad debe estar escrita bajo 5 requisitos: a) En primera persona singular b) En positivo c) En presente d) Con precisión e) Con pasión La mente subconsciente no sabe diferencia entre lo que es verdad o mentira, sólo recibe información y la procesa como verdadera sin cuestionarla. Dile a tu mente:”soy educado y sabio, adoro las matemáticas, tengo mucho dinero, canto de manera excepcional, tengo un peso ligero y me abstengo de tomar alcohol siempre”, puede parecer una lista de mentiras, pero al repetirlas todos los días con convicción, se convierten en declaraciones que la mente se esforzará por hacer calzar con la realidad. Fuiste creado para el éxito. Todo lo que declares a ese respecto de verdad. Dale información buena a tu mente, creen en ella y verás cómo poco a poco la vida real comenzará a parecerse cada vez más a tus declaraciones. Las declaraciones muertas son las que estarán en el papel de trabajo que un maestro pidió hacer, mientras que las vivas estarán en tu libreta de estrategia, en tu mente y en tu corazón. Da vida a tus declaraciones. Empieza haciendo un código de tres declaraciones. No trates de abrumarte con más. Repítelas diez veces todos los días en la mañana y en la noche. Sigue las instrucciones del mapa y observa los resultados. Cuando compruebes la eficacia de la técnica, no podrás dejar de practicarla una y otra vez durante tu vida porque estarás dentro de la senda de los invencibles.
CUEVA DE LA ESTRATEGIA · Recuerda siempre que la vida es un juego de razonamiento y debes volverte muy analítico para descubrir los secretos de ese juego. · No te será posible lograr grandes metas a menos que te conviertas en un estratega. Para eso, debes tener un espacio privado en el que te dediques a organizarte y planear tu actuación. · En tu espacio deberás seguir tres pasos: primero, organizar tu mundo, segundo, crear una libreta de estrategia y, tercero, hacer previsiones.
LOS TRES PASOS DE LA CUEVA DE LA ESTRATEGIA 1) Organiza tu mundo: la mayoría de la gente tiene su vida desordenada. Tú no. Eres distinto a la mayoría. Por eso, lo primero que harás, hoy mismo, será arreglar tu sitio personal. Existe el mito de que los genios son sucios, desmemoriados e impuntuales. No es así. Cuando un genio está creando, solo piensa en su obra y olvida todo lo demás, pero cuando no está creando, debe organizarse, pues eso le permitirá crear más y mejor. El desorden es un círculo vicioso: las cosas se pierden y, al buscarlas, todo se revuelve más. Rompe el ciclo. Nadie tiene una varita mágica para lograr el orden. Hay que dedicar tiempo. ¿cuánto? Al principio, días, después, quince o veinte minutos diarios. Reserva un día a la semana para hacer limpieza profunda y pulir tu organización. Los sábados pueden ser excelentes para ello. Siempre será más gratificante hacerlo que ver la televisión o quedarte dormido. Si eres una persona musical, el mejor momento para disfrutar plenamente tus discos será mientras arreglas cosas. También puedes escuchar poemas o conferencias de superación. No te obsesiones con la limpieza ni conviertas el orden en un objetivo de tu vida. Es sólo un medio para lograr tus metas. Si eres organizado, las conseguirás mejor. 2) Crea una libreta de estrategia: ve a la papelería y compra una buena libreta. Conviértete en tu principal herramienta de organización. Cámbiala cada vez que se te acabe y colecciona las libretas durante toda tu vida. Comienza hoy. Tu libreta de estrategia debe tener siete partes: a) Un diario breve con el resumen de lo que haces cada día. b) Una sección de frases, ideas de superación o reflexiones. c) Una sección de dinero. Lo que ganas y lo que gastas. d) Un calendario con tu planeación de compromisos. e) Teléfonos y datos. f) Metas a largo plazo y objetivos inmediatos. g) Límites de tiempo y horarios. No existe una fórmula exacta para hacer la libreta de estrategia. Usa tu creatividad. Sólo sigue algunos parámetros sencillos. Por ejemplo, al escribir metas, hazlo separando tu vida por áreas: - Profesión (estudios, títulos) - Trabajo (ocupación, dinero) - Sociedad (amigos, relaciones) - Deportes (entrenamientos, competencias) - Salud (visitas al doctor, dentista, comida, sueño) - Arte (música, pintura, poesía o alguna actividad creativa) - Familia (tiempo especial dedicado a hermanos y padres) - Religión (crecimiento espiritual) - Diversiones (viajes, juegos, días libres) Puedes usar la lista anterior o hacer la tuya propia. Lo que no puedes hacer es vivir sin metas. Las metas le darán sentido a tu vida y serán la base de tu estrategia para convertirte en triunfador. Tal vez quisieras ver un ejemplo de cómo se hace una libreta, pero cada persona debe hacer su propia estrategia. Lo que en verdad necesitas es sacudirte de la pereza y la indecisión. No compres una agenda impresa, compra una libreta limpia y organízala a tu manera. Cada vez que termines una libreta, empieza otra. Enumera tus libretas y guárdalas. Al paso de los años tendrás un hermoso registro de tu desarrollo. Algún día serás una persona importante, la gente querrá saber cómo lograste tantas cosas y, con la ayuda de tus libretas, podrás dar consejos y hasta escribir un libro. 3) Haz previsiones: quien ve la realidad es previsor: hace su testamento a tiempo, tiene sus documentos en regla, está asegurado, conoce teléfonos de emergencia, sabe qué hacer