Me miras a los ojos con tus ojos sonrientes. Me late la vida cuando a los ojos te miro, te miro fijamente. Tus brazos en mí construyeron un sitio de verdes jardines y perlas y en él te derramas, gota por gota, te derramas en mí con cálida fuerza.
Cabalgando en el delirio que alas puso a los caballos de este sueño que crece, en roja ronda persigues mis pasiones sin juicio y me encuentras contigo en amores, en amores sin precio. Para estar contigo, estoy. Estoy y me detengo. Me detengo en tu alma, en tu mente, en tu cuerpo. Perdida toda razón.
Como te vuelcas entero en mi cuerpo, de mi alma posees secretos y a mi mente te llegas depositando tus besos en mi ánfora plena de inacabable ternura. Tan igual de ardiente, tú como yo.
En esta enloquecida pasión sin límites donde no dejo de ser mi ama y señora, liberta y esclava feliz, camino a tu lado y soy prisionera de este amor que nos crece, poderoso e intenso (como todo en nosotros), sin tasa ni fin.
Laura S. Schapira
¡Ay, el amor! Llega a nuestra vida y la torna una vorágine de emociones y sensaciones que nos hacen sentir plenos.
Anda, date a volar, hazte una abeja, En el jardín florecen amapolas, Y el néctar fino colma las corolas; Mañana el alma tuya estará vieja.
Anda, suelta a volar, hazte paloma, Recorre el bosque y picotea granos, Come migajas en distintas manos La pulpa muerde de fragante poma.
Anda, date a volar, sé golondrina, Busca la playa de los soles de oro, Gusta la primavera y su tesoro, La primavera es única y divina.
Mueres de sed: no he de oprimirte tanto... Anda, camina por el mundo, sabe; Dispuesta sobre el mar está tu nave: Date a bogar hacia el mejor encanto.
Corre, camina más, es poco aquéllo... Aún quedan cosas que tu mano anhela, Corre, camina, gira, sube y vuela: Gústalo todo porque todo es bello.
Echa a volar... mi amor no te detiene, ¡Cómo te entiendo, Bien, cómo te entiendo! Llore mi vida... el corazón se apene... Date a volar, Amor, yo te comprendo.
Callada el alma... el corazón partido, Suelto tus alas... ve... pero te espero. ¿Cómo traerás el corazón, viajero? Tendré piedad de un corazón vencido.
Para que tanta sed bebiendo cures Hay numerosas sendas para tí... Pero se hace la noche; no te apures... Todas traen a mí...
Alfonsina Storni
Aunque quieras irte lejos de mi, todos tus caminos volveran a este amor que te espera
Mi voz resuena cuando pronuncio esas palabras. Con matices nunca oídos mi voz resuena en las montañas. Con la respetuosa delicadeza de las cosas más sagradas. Con la pasión más salvaje por los siglos encontrada. Mi voz resuena en los ríos de tu mente y hace nido en tus entrañas. Mi voz te resuena muy adentro: vibra con tu misma resonancia. Y en este abrazo como fuego, una a una, te tejo entre palabras. Algo en ti de oro y ángel, me persigue, algo en ti, mi voz atrapa.
Todo entre nosotros se resume desde mi voz enamorada. Desde el lugar exacto en la caricia, desde el lugar exacto en la mirada. Porque todo en mi mirada se ha tejido para verte. Porque en todos mis caminos encuentro tu mirada. Desde el lugar exacto en la caricia mi piel de fuego te busca como al agua. Mi cuerpo entero te desea y se apacigua, envolviéndose en tu magia.
Te amo. Mi voz resuena por encima de otras aguas. Mi voz resuena, mágica y potente, atrapando cada instante de tu alma. Un encuentro programado y la impresión en nuestra sangre que todo en nosotros se hace luz y se hace águila. Mi voz en ti resuena en tus montañas. Mi voz teje con su canto una tenue telaraña. Mi voz te envuelve como seda y caliente, te brilla como plata. Arde, ardiente entre tus manos: inasequible a cualquier otro es su llama. Mi voz resuena en ti y es tal cual como soñabas. Mi voz se yergue en el camino y te atrapa entre palabras.
Laura S. Schapira
Donde quiera que estés, escucharás en tu alma y corazón la voz de mi amor diciendo te espero.
De todos los caminos en que mis pasos anda, quizá aletargados, agotados sabe bien que, tan sólo uno, ...me llevará hasta a tí o te traerá directo a mí, ¿Será que tú me buscas?; mis ojos almendrados se pierden en el infinito por el vacío del rededor y una impávida mano ansía esos dedos para poder ...entrelazarse y cubrirse; mi pecho ilusionado mira y la luna somnolienta abre sus rayos y responde, hablan de tu ausencia... del hastío, lo vana y sombría en el que se me pasa la vida, sin la temperatura de esos brazos y sin las luces de tu sonrisa; hay un hueco aquí dentro que retumba muy profundo, y que terco pregunta por tí, mi mente inquieta y desvalida se somete a aquellos pensamientos, desatando, quebrando las ideas del origen de tu procedencia...
Hay algo en mí que se opaca que no llena, que carezco, es un sazón, una pizca algo llano, sin sabor... es el deseo de una sombra que llameante me persiga; y te dibujo entre mis sueños, te pienso, te deliro y te llamo, te busco y no me respondes; quizá es la soledad extendida que se sacia y se ensancha de mí quien me prefiera acompañar, pero la esperanza de la bondad de verte, tenerte y amarte, sucumbe inevitable a mi corazón; hay latidos esporádicos que sondean el presagio leve de tu presencia, el olfato persigue tus suaves aromas y pretende descubrirte, revelarte en algún rostro conocido o incierto; son dos ojos en una mirada deseosa de poder poseerte y abrazarte; llevando en la frente tatuada la sabia fe de encontrarte... dime si acaso serás tú quien robe mi último suspiro, dime si eres el aliento de vida y los polvos asombrosos y mágicos de un sueño palpable... besable.
Hoy mi corazón cuestiona por quien será su mitad, complemento de alma y vida, el dueño de cuerpo y mente; alma errante que en un vuelo quizá llegue hasta mis entrañas; son pensamientos, imágenes que rodean, colman mi espíritu en un desvelo destellante de luz, de que seas sendero, guia hasta el fin; dónde está la electricidad del fuego que calienta y esbozan tus besos, la ternura cristalina de tu sonrisa y el brazo fatigado de dulzura; hoy quiero tu rostro acariciar, y a tu corazón escuchar al mismo son de mi palpitar, alma sólo de mi alma, alma gemela, vida de vida, cuerpo febril de pasiones nido de paraísos dorados... agua de manantial, miel de mis angustias... sueño de mi sueño sin final:
¿Dónde andarás... mitad de mi?.
D.R. BeBe
Donde quiera que se haya ido el amor, siempre hay un lugar en el corazón esperando su regreso.