He construido un jardín como quien hace los gestos correctos en el lugar errado. Errado, no de error, sino de lugar otro, como hablar con el reflejo del espejo y no con quien se mira en él. He construido un jardín para dialogar allí, codo a codo en la belleza, con la siempre muda pero activa muerte trabajando el corazón. Deja el equipaje repetía, ahora que tu cuerpo atisba las dos orillas, no hay nada, más que los gestos precisos dejarse ir para cuidarlo y ser, el jardín. Atesora lo que pierdes, decía, esta muerte hablando en perfecto y distanciado castellano. Lo que pierdes, mientras tienes, es la sola compañía que te allega, a la orilla lejana de la muerte.
Ahora la lengua puede desatarse para hablar. Ella que nunca pudo el escalpelo del horror provista de herramientas para hacer, maravilloso de ominoso. Sólo digerible al ojo el terror si la belleza lo sostiene. Mira el agujero ciego: los gestos precisos y amorosos sin reflejo en el espejo frente al cual, la operatoria carece de sentido.
Tener un jardín, es dejarse tener por él y su eterno movimiento de partida. Flores, semillas y plantas mueren para siempre o se renuevan. Hay poda y hay momentos, en el ocaso dulce de una tarde de verano, para verlo excediéndose de sí, mientras la sombra de su caída anuncia en el macizo fulgor de marzo, o en el dormir sin sueño del sujeto cuando muere, mientras la especie que lo contiene no cesa de forjarse. El jardín exige, a su jardinera verlo morir. Demanda su mano que recorte y modifique la tierra desnuda, dada vuelta en los canteros bajo la noche helada. El jardín mata y pide ser muerto para ser jardín. Pero hacer gestos correctos en el lugar errado, disuelve la ecuación, descubre páramo. Amor reclamado en diferencia como cielo azul oscuro contra la pena. Gota regia de la tormenta en cuyo abrazo llegas a la orilla más lejana. I wish you were here amor, pero sos, jardinera y no jardín. Desenterraste mi corazón de tu cantero.
Diana Bellessi
A todos nos reanima entrar a ese jardín interior donde nos reencontramos con nosotros mismos.
Juntos hasta donde tu quieras, Amigos siempre que tú quieras Nunca pienses que no te quiero ¡No dejes de ser mi amiga! El amor es cosa de dos, El destino será nuestra unión. Tu mi perdición, Tu mujer de piel canela, El amor es cosa de dos.
Aurora de la mañana Un cielo cálido y fresco Renace cada mañana al Oír el cantar de las aves Romance de los amantes Aurora de mis mañanas bellas.
¡Oh! Amor prohibido Sol que alumbras mis mañanas, Oscuridad de los amantes Rocío de mis mañanas bellas, Iluminas mis noches oscuras. ¡Oh! Amor prohibido…
Fcos
En la vida de cada uno de nosotros existe guardado un amor que deja huella.
El viento es un caballo: óyelo cómo corre por el mar, por el cielo.
Quiere llevarme: escucha cómo recorre el mundo para llevarme lejos.
Escóndeme en tus brazos por esta noche sola, mientras la lluvia rompe contra el mar y la tierra su boca innumerable.
Escucha como el viento me llama galopando para llevarme lejos.
Con tu frente en mi frente, con tu boca en mi boca, atados nuestros cuerpos al amor que nos quema, deja que el viento pase sin que pueda llevarme.
Deja que el viento corra coronado de espuma, que me llame y me busque galopando en la sombra, mientras yo, sumergido bajo tus grandes ojos, por esta noche sola descansaré, amor mío.
Pablo Neruda
Amor de la lejanía que cada noche traes la añoranza de un sueño que no cristalizo.
Hagamos un pacto... Empecemos de nuevo y olvidemos lo pasado, solo importa que nos amamos.
Hagamos un pacto... del cual la pálida luna sea nuestro testigo silente, donde tu prometerás amarme y yo prometeré corresponderte con la misma intensidad que tu demuestres.
Hagamos un pacto... donde no haya condiciones porque el amor es libre carece de cadenas, no conoce fronteras.
Hagamos un pacto... cuando yo busque en tus ojos solo encuentre amor y verdad cuando yo busque en tu ser solo halle sensibilidad.
Hagamos un pacto... donde nada ni nadie se interponga en nuestro camino, ese camino donde una vez fuimos tan felices y que por algo totalmente extraño, nos fuimos apartando.
Cerremos este trato... entregando el alma con la plena confianza de que la sinceridad será ideal para alcanzar la felicidad.
Sellemos este pacto... con un beso eterno en el cual no solo entreguemos el corazón, sino que siempre recordaremos que es solo nuestro y nuestras almas se funden, en un simple
¡Te quiero!
Desconozco el autor
Feliz abril, pleno de amor y romance que la primavera impulsa en nuestras almas.
Noche que se hace larga... mis párpados caen amortecidos, se parecen a un copo de nieve blanco apoyado sobre pétalos de violeta.
Tu aliento no está y es esencia fragante de lirios al borde de un río caudaloso, que brotan sobre un junco vacilante cuando la brisa suave los meció.
Tu amor es espíritu de fuego que en la callada noche me aconseja, se nutre con ansias, desvelos y ruegos guarda en tus labios el placer y la queja.
Tu ausencia causa embriaguez en el desierto y con el cielo de espacio incierto me amas con delirio en los albores poniendo campos de rosas en mi frente.
Noche que se hace larga por el sueño que no llega angustia que trae la espera y aumenta la madrugada, que tímida y sonrosada viene siguiendo al lucero otra noche de desvelo y una lágrima en la almohada.
Desconozco el autor
Amor que te alejas para nunca volver, te añora mi corazón.