¿Por qué guardo la rosa?: porque la llevo, adentro, como una llama dócil que obedece a un fuego nunca visto y a un coral encendido entre mareas.
Su corazón eterno vive bajo mi pecho y mi palabra. Su profunda raíz, color de vino, estalla siete veces en siete nuevos trajes del aroma.
Conozco el río interno donde canta y el barquero dormido que la trae a mi labio, dulcemente. Conozco su silencio y también su lenguaje melancólico.
De su torre de espinas brota un clima de luz que me sostiene; un maduro recuerdo del recuerdo, con sus nombres caídos y sus puertas a orillas del sollozo.
¡Qué soledad de flor puede saberla como yo!... ¿Cómo el gajo de estas ascuas pequeñas que me llevan buscándola, llamándola, hasta encontrar su rama enajenada?
Nos hermana un secreto: tal vez todo el amor que va conmigo. Ligaduras de edades nos acercan. Inmóviles palomas nos vigilan.
Suelta corre en mi sueño, inaugurando tiernos horizontes, y a mi deseo sube, sin decirlo, con su licor de meses y su jardín de cuerpos y abandonos.
Creo que puede ser mi propia sangre, mi perdido planeta, este bulto de cálida alegría y esta mina de fuego.
Para marcar su sitio, su vestido de rosa entre las rosas, estoy aquí, viviéndola en mi tacto, en numerosas muertes y en la sien desvelada en ruiseñores.
Claudia
Mi corazón guarda tu amor hasta que vuelvas a estar en mi vida.
Un día, cuando la semilla de amor que estas sembrando en mi estalle incontenible, como una primavera de esplendor generosa, gritaré ante el mundo que te amo.
Pintaré tu nombre en la tristeza vacía de paredes y muros buscaré... los campos más fértiles
Ysembraré para ti las más delicadas rosas, los árboles de fruto más dulce del planeta y esas flores de aromas exóticos y raros que crecen en jardines misteriosos de Oriente.
Ese día, cambiaré de su curso los arroyos más puros para ofrecerle a tu piel el cristal de sus aguas.
Buscaré los parajes recónditos y bellos para mostrarte a solas las fuentes donde nacen la magia y los misterios.
Allí detendré el tiempo, si veo que eres feliz, en el instante justo que me digas "Te quiero".
Amar En SilencioAmar en silencio... Comprender que nuncase podrá tener lo que se ansía querer,cómo duele anhelar los brazos de alguien,que sabrás que nunca podrá estrecharte.Amar en silencio... Ocultar un amor intenso,algo más que un simple sentimiento,un amor que no conoce mentiras piadosas,un amor que crece en mis costillas.Amar en silencio... Mantener unido un cariño,un lazo de amistad que florece en su andar,una sed inmensa de la distancia cortar,un amor que se apoya en mi espalda.Amar en silencio... Contemplar de lejos el amor,cómo duele hasta el alma decir adiós,cómo duele en el pecho un amor así,cómo entristece saber que nunca serás para mí.Amar en silencio... Verte y no poder verte,quererte cuando sé que no debo quererte,amarte cuando mi razón dice que no te ame,tener que callarme cuando ya no puedo aguantarme.Amar en silencio... Un suspiro más que interno,saber que te amo y que tú no podrás amarme,saber que te quiero y tú nunca podrás quererme,saber que te extraño y tú nunca podrás entenderme.Amar en silencio... Es un llanto callado, ingenuo,es una lágrima en este valle de olvidados,es cargar una cruz del verdadero amorque jamás podrá ser.Amar en silencio... Es poner la mano en mi corazón,decirte desde mi ser que te amo,aunque tú no sepas lo que me está pasando,aunque no sepas cuánto te estoy amando.Amar en silencio... Es ocultar que te quiero.
Desconozco el autor
Te amo y siempre viviré unida a tí porque ya formas parte de mi corazón<
Aún te espero. En las colinas blancas y heladas de esta soledad absurda. A orillas del arroyo de la infancia, bajo el arrebolado sol de primavera, en el valle olvidado de otros tiempos, eterno y desolado.
Aún te espero como se espera la vida, como se aguarda la muerte, como se espera al destino, sin gloria, con pena.
También te esperan mi casa, mis cosas, mi cuerpo, mis ojos, mis despojos, mi alma en plena esperanza.
Sé que volverás y me preparo día a día para recibirte en mis brazos fuertes de tanto ensayar el abrazo eterno, el primero del adiós, el último del olvido.
Desconozco el autor
Cuando el amor tarda en llegar a nuestra vida, un anhelo latente nos hace decir: ¡Ven que te espero!