Un día el niño convertido en hombre, se arrodilló y le preguntó a DIOS: ...por qué lloran tan fácilmente las mujeres? y le dijo... Cuando hice a la mujer tenía que crear algo especial, Hice sus hombros fuertes, como para cargar el peso del mundo entero, pero a la vez lo suficientemente suaves como para confortarlo le di una inmensa fuerza interior, para que pudiera soportar al dar a luz, y también hasta el rechazo que muchas veces proviene de sus propios hijos! Le di la fortaleza que le permite seguir adelante cuidando de su familia sin quejarse, a pesar de las enfermedades y la fatiga, aun cuando otros se rindan! le di la sensibilidad para amar a sus hijos bajo cualquier circunstancia, aun cuando esos hijos la hayan lastimado mucho
Esa misma sensibilidad, que hace que cualquier tristeza, llanto o dolor del niño desaparezca y que le hace compartir las ansiedades, dudas y miedos de la adolescencia le di la sabiduría para saber que un buen esposo nunca lastimaría a su esposa, y también a veces le pongo a prueba para medir su fuerza y determinación para mantenerse a su lado a pesar de todo.
Pero hijo, para poder soportarlo todo le di las LAGRIMAS y son de ella exclusivamente para usarlas cuando las necesite, al derramarlas vierte un poquito de amor en cada una, que se desvanece en el aire y salva a la humanidad!