Voy a tratar de darle más tiempo a la escritura para sacar el libro que traigo entre ojos, aunque me está sacando canas verdes, igual que los albañiles que están trabajando al lado y mi esposo con sus mugres que trajo de su trabajo porque lo bajaron de cargo y de oficina y es un polvadero y bultos, además de lo que hay que limpiar siempre ¿por qué se meten conmigo?, por qué me rompen mis macetas?, ya nada más eso les falta; el calor también está en mi contra creo, esto es un complot, me dan ganas de llorar del puro berrinche; a lo mejor por eso no me acabo de componer del estómago y me duele la cabeza ¿Qué haré?, ¿qué haré?; bueno, ayer que estaba cantando y bailando con mis discos entonces sí que me sentía bien; un rato y un rato ¿verdad?, a veces bien, a veces mal ¡ay mi cadera!...
Sí, increíblemente, pero por estos lugares estamos de vacaciones otra vez ¿El motivo? ¡a quién le interesa!, pero bueno, es por el primero de mayo, día del trabajo (qué cosas ¿no?); y el próximo fin será el día de la conmemoración de la batalla de Puebla, cinco de mayo y tal vez otro "fin de semana largo", como decimos por acá ¡no te acabes lindo terruño mío! y a darle al relajo que es mole de olla... abuuurrr.
Ya para terminar con mi catársis te cuento que nos fue re mal en la Semana Santa porque estuvieron los templos bien desangelados, atiborrados y a otros no pudimos ni meternos porque había cola para entrar. Fuera para rezar siquiera pero es nada más para cumplir, digamos, con la tradición, y como no hay más que un servicio religioso al día, se vuelve siempre un pleito para los asientos, para poner atención, o siquiera saber de qué se trata el asunto; ya sin solemnidad, de malas, que creo que ya no es devoción; hasta estoy conciderando mejor ya no asisitr el próximo año, si es todavía tengo que permanecer en este mundo. A ver qué pasa...
Te platico con más detenimiento por ejemplo de la visita Papal que estuvo bonita pero muy extraña para mí, ¿qué tenía que hacer el Santo Padre en Silao?, por Dios ahora sí se fueron del cielo al suelo, lo digo porque yo vivo en el rancho que está a 30 minutos de allí y claro que no pude ni quise verlo de cerca porque como dijeron que iban a cerrar los caminos y a mi esposo hasta le dieron el viernes, pues mejor nos fuimos de lado opuesto a pasear, pero como quiera lo vimos por televisión. Comentamos, ya para terminar, mi esposo y yo, que toda esa gente escandalosa que estaba en la calle estuviera mejor en sus casas rezando con el Papa a la cabeza, a ver cuántos lo iban a seguir entonces, porque para la pura pachanga sí estamos pero bien apuntados, pero y ¿eso qué?verlo pasar de cerquita ¿para qué me sirve?, ya no pregunto de gastos y ahí lo dejo; en la confesión se lo dije al padre pensando que por lo menos me daría unas patadas pero solo se molestó un poco y me dió una buena penitencia. Nos vemos...
¡Han pasado tantas cosas!, la visita del Papa Benedicto XVI, la Semana Santa, la ida a la playa antes; que mi cabeza es una olla de presión a punto de explotar, necesitaré tiempo para asimilar todas las experiencias que viví en ese corto tiempo, al lado siempre de mi esposo, que a veces sí me incomodó que estuviera tan pegado; que hasta extrañé que no se fuera un rato a la casa de su mamá, como antes, y me enojaba por eso, ya sabes que con nada estoy a gusto ¿no?, y ahora que ya se fue a trabajar me siento más libre, aunque después de un tiempo también lo extraño, sobre todo cuando termino de hacer mis labores y quisiera platicar, o sentir que estoy acompañada. Fueron cosas bonitas y feas, así como que unos se la pasan, durante los mismos días, en el reventón, como dicen, y otros en los templos, igualito de extremosos; y qué locos estamos, de pasada, yo creo; pero bueno ahora a trabajar en mis proyectos, en la casa, etcétera, si Dios me lo permite, nos vemos...