Muchas veces pensamos que el perdón es un regalo para el otro sin darnos cuenta que los primeros beneficiados somos nosotros mismos. La falta de perdón es como un veneno que tomamos a diario a gotas pero que finalmente nos termina envenenando Muchas veces al primero que tienes que perdonar es a ti mismo por todas las cosas que no fueron como hubieras querido. El perdón nos libera de ataduras que nos amargan el alma y enferman el cuerpo. No significa que estés de acuerdo con lo que pasó, ni que lo apruebes. Perdonar no significa dejar de darle importancia a lo que sucedió, ni darle la razón a alguien que te lastimó. Simplemente significa dejar de lado aquellos pensamientos negativos que nos causaron dolor o enojo. El perdón se basa en la aceptación de lo que pasó. "Aliviana tu carga y serás mas libre”.
Cuántas veces, pensamos que estamos solos en nuestro mundo, y nos gustaría encontrar a alguien especial... alguien que visualizamos dentro de nosotros, pero que está distante...o solo existe en nuestra imaginación... ¿será que existe realmente? Alguien que aún no nos conoce, o por lo menos no como esperábamos...
Cuántas veces imaginamos como sería el amor...
Esperamos... solitarios...tal vez viviendo aún del y en el pasado...un pasado que también trajo tristezas y decepciones, dolor y sufrimiento...cuántas veces, como soñadores, creamos fantasías y sueños de amor, cuántas veces? ¿Porque no podemos dejar que nuestro corazón deje que todo lo bello y mágico pueda suceder? ¿Y que el amor puede llegar otra vez?
Para que seamos felices no podemos nunca desistir de creer...de vivir, de sentir y de amar...aunque para eso, necesitemos crear sueños dentro de cada uno de nosotros. No dejemos de soñar...