Es una unidad social constituida por un grupo de personas unidas por vínculos consanguíneos, afectivos y/o cohabitacionales. Es un grupo que cumple funciones básicas como la económica, biológica, cultural-espiritual y la educativa. Es una categoría histórica (su vida y forma están dependen del modo de producción y el sistema de relaciones sociales) y evolutiva (por los cambios cualitativos que sufre a los largo de los estadios de su ciclo vital). Es un objeto de estudio bidimensional: como institución social y como unidad psicológica particular.
América Latina también ha tenido tendencias de cambio en el sentido de qué entender por familia.
¿Cuáles son algunas de estas tendencias?:
Cambios estructurales Disminución de la natalidad Aumento creciente de la divorcialidad Aumento de los niveles de conflicto entre lo asignado y lo asumido en los roles sexuales y parentales Cambios de modelos de relación de pareja Aumento de las uniones libres o consensuales Cambios en los conceptos de autoridad y obediencia
Es importante aprender a enfrentar nuestras contradicciones cotidianas que superen la mera información a los buenos mensajes educativos. Empezar a trabajar, no solo en función de lo que se sabe si no también de lo que se siente ante los diferentes retos y de las dificultades de llevarlo a la práctica.
Lo único que los hijos(as) no perdonan es el abandono, a pesar de todo los sentimientos con los que se pueden encontrar los padres, como inseguridades, insatisfacciones, miedos con respecto a la tarea de crianza abandonarla seria lo mas perjudicial para el niño o niña y familia como tal.
El niño representa el depositario de las ansiedades de toda la familia, por lo que no quiere decir que es “anormal” si no mas bien el representa solo una disfuncionalidad familiar. Además las normalizaciones hechas por la cultura no son necesariamente indicadores del buen desarrollo, por el contrario tienen altos costos de salud.
Los padres deben aprender a conocer a su hijo y aceptar sus errores, aunque no sea como ellos quisieran, es él mismo. Los padres viven una contradicción constante al querer que su hijo (a) se haga autónomo pero al mismo tiempo esperan seguir teniendo el control y la seguridad y evitar cambiar para tomar actitudes nuevas y desconocidas, lo que los obliga a crecer a ellos también conforme su hijo (a) crece, a aceptar las perdidas del desarrollo. A medida que los niños(as) van siente la necesidad de ser aceptados; en la adolescencia requieren pactar nuevas reglas acorde con sus nuevas necesidades y comprometerlos dándoles confianza por medio del afecto, legitimidad y coherencia que los adultos deberían representar para él, ya que para el niño o niña los actos de sus padres son los que en realidad le transmiten mas valores, que aquellos que se les exige o se les aconseja.
Para empezar es importante que los padres reconozcan las contradicciones que se dan, y desde allí aprender a resolverlas; negociándolas con los otros adultos y con sus mismos hijos o hijas y aprender a traducir la realidad tal y como es. Además se debe saber poner limites, tener la posibilidad de dialogar tomando en cuenta las necesidades de las hijas o hijos y también de los adultos(as). Poner en revisión los “roles” otorgados socialmente y cuestionarlos.
I. La existencia de diferencias entre el amor materno y el amor paterno se debe más a factores psicológicos, socioculturales y económicos que a la determinación biológica de la maternidad.
II. La gestación biológica podría de forma potencial ser un factor que movilice vivencias iniciales de apego, pertenencia, posesión, prolongación física, etc.
III. El instinto materno es un mito.
IV. La función materna y paterna son roles construidos históricamente a partir de asignaciones culturales.
V. Mientras más presente y responsable es el padre, más emocionalmente vinculado se siente el hijo
VI. La maternidad y paternidad en generaciones jóvenes responde cada vez menos a los indicadores tradicionales de los mismos.
VII. En la medida de que la función paterna aumente en cercanía y responsabilidad, su importancia, aunque aún pobremente demostrada, podría ser similar a la de la madre.
La personalidad de los integrantes de la pareja tiene un papel decisivo para conformar una relación satisfactoria; es necesario que exista una autovaloración, una capacidad comunicativa, código emocional y muy importante la forma en que el individuo ha resuelto sus dependencias, en qué medida ha roto los ligámenes con sus padres y cuánto ha aprendido a asumirse como protagonista de su propia vida.
Las continuas evoluciones y los procesos transicionales por los que transita una relación exigen de ella un continuo reajuste que requiere movilidad psicológica y asimilación de los cambios. El amor cambia cualitativamente, pero es o no es.
La familia es el grupo de intermediación entre el individuo y la sociedad. Constituye el núcleo primario del ser humano, en ella el hombre inscribe sus primeros sentimientos, sus primeras vivencias, incorpora las principales pautas de comportamiento y le da un sentido a su vida. La familia también es una categoría histórica, está determinada por el sistema social que le sirve de marco.
Funciones de la familia:
Función de crianza: Tiene como finalidad brindarle un cuidado mínimo que garantice su supervivencia, un aporte afectivo significativo y una maternidad y paternidad adecuados.
Función de culturización y socialización: Tiene como objetivos la protección y continuación de la crianza, la enseñanza del comportamiento e interacción con la sociedad, adquisición de una identidad de género, la inculcación de valores sociales, éticos y morales, conformación de una identidad personal familiar y social y por último procurar un sano crecimiento en las conductas básicas de comunicación, diálogo y simbolización.
Función de apoyo y protección psicosocial: La familia facilita la adaptación de sus miembros a nuevas circunstancias en relación al entorno social.
Conceptos importantes:
La familia como sistema: la teoría general de sistema concibe a la familia como un sistema de relaciones entre sus miembros.
Límite: Es la frontera psicológica necesaria para salvaguardar el espacio físico y emocional que todo ser humano necesita para desarrollar su identidad, autonomía e independencia.
Roles: Conjunto de asignaciones culturales a la representación de los papeles parentales que se ha visto afectado por los cambios sociales actuales.
Comunicación: Buena o mala comunicación entre los miembros.
Autonomía: Para que se de ésta debe haber una educada elaboración de los espacios, límites, pertenencia al grupo familiar sin perder la capacidad de ser él mismo sin caer en el individualismo extremo.
Funcionalidad de la familia: La debe tener: presencia de límites y jerarquías claras, respeto al espacio físico y emocional de cada miembro, reglas flexibles pero precisas y claras, capacidad de reajuste ante los cambios, una comunicación clara y directa, códigos de lealtad y pertenencia sin perder la identidad y la autonomía, adecuada distribución de roles y estrategias para resolver situaciones de conflicto.