Paseando entre calles engalanadas, cielos cubiertos de luces de colores, gente que sonríe, gente que va y viene, música que penetra en mis oídos... me detengo en un escaparate que atrapa mi atención, me quedo allí quieta clavando mi mirada como un niño que ve el juguete con el que cada noche sueña... no puedo apartar mis ojos y por unos instantes los cierro y me dejo llevar... sueño... y de repente una voz me hace mirar atrás... ¿te gusta, Belén? ¿ Te gustaría?... pues tú puedes si tú lo quieres, solo tienes que atreverte, solo desearlo y lo tendrás... ¿ ves aquella calle? esa donde la luz brilla más fuerte, donde la música suena despacito pero envuelve, esa que apenas tiene piedras y el borde esta cubierta de una alfombra roja suave y delicada, pues allí en la “tienda de los sueños”... de “la otra oportunidad”... allí está; toma el ticket y atrévete... sube al tren, bájate en la parada correcta... tú sabes cual es... mírale a los ojos y dile lo que sientes, lo que te gustaría, lo que te daña, lo que esperas... sus respuestas las conoces, nunca las oíste de su boca... pero quizás las intuyas en sus ojos y su corazón... y entonces Belén es cuando tú actúas, cuando respondes, cuando reaccionas... y pides “ otra oportunidad, “ sí otra... otra para recorrer el camino con un peso liviano, con tranquilidad, a tu paso, a tu ritmo, con tus lagrimas y risas, pero libre... pero hazlo pronto... antes que lo vivido, lo saboreado, lo disfrutado se empañe... atrévete y... volaras alto, pararas donde quieras y quizás un día vuelvas a saborear el agua fresca de la mejor fuente, de esa en la que tus ojos se clavaron en aquel escaparate, de esa que sabe a paz... Atrévete Belén...
Gracias Luis por estar a mi lado en el peor momento de mi vida... prometo atreverme... pero no sueltes mi mano... tengo miedo.
Esta noche volvió a ser en blanco, volvió el llanto dormido, preguntas sin respuestas que asaltan mi mente, incomprensión que me crea pena.
Esta noche no encontré manos que busquen las mías, ni labios que se peguen a los míos, no sentí la calidez de una piel que acaricie la mía, no había miradas que nublaran mis ojos al sentir placer, no había llama ninguna que prender... no estabas tú...
Así me sentí, invadida por la soledad, soledad que a veces me impongo y otras me la imponen. Así me sentí, con un vacío inmenso que me crea desazón...
Cerré los ojos intentando buscar en mi mente el refugio de tus manos cálidas, de unos besos intensos y dulces que acaricien los míos, de miradas que lean mis deseos... los cierros y no los abro... no, me niego a ver la realidad, me niego a no entender... me niego.
Me hiciste descubrir que mi piel tiene memoria, que sabe que son tus dedos la que la tocan tan sutilmente, la que la recorren centímetro a centímetro dibujando círculos, mi piel sabe que son tus labios esos que inundan mi boca sedienta, que los humedece tan cálidamente, mi piel sabe que es tu aliento el que se queda pegado en mi cuello, mi piel sabe que son tus ojos los que la miran con mezcla de ternura y deseo, mi piel sabe que es tu sudor el que se mezcla con el mío cuando nos amamos, mi piel sabe que es tu lengua el azúcar de mi ser, mi piel sabe que solo quiere sentir tu calor...
Ayer fue un día estupendo, la celebración fue muy tranquila y empezó justo a las 12 de la noche, empezó con la llamada de un buen amigo, alguien que nunca he mencionado aquí pero que le quiero un montón... Lo dejaremos en que se llama Alex (a el le gusta más ese nombre) charlamos mas de una hora, nos reímos y hasta me hizo llorar... de regalo me puso una canción de amor que hablaba de muchas cosas, me dijo que me merecía algo especial... especial es él... le conté que tengo la intuición que al final de todo esto me espera algo maravilloso, el me dijo que quizás lo encuentre al principio... al principio de que, de donde? Al principio estaba... ufffffff, no quiero pensar en lo que quizás quiso decirme, pero me costó quedarme dormida intentando interpretar esa frase.
A primera hora de la mañana empezaron las felicitaciones... y llegó lo más esperado, lo que más ansiaba en este día... la visita de mi hijo; está guapísimo y más alto, le he dado los achuchones correspondientes y mil besazos pero intentando no ser pesada que a el con sus 14 años todo eso le parece demasiado... comimos juntos, hablamos, le he visto feliz a mi lado, hemos disfrutado mucho y se ha quedado a dormir conmigo... esta mañana le he visto marchar en el autobús y unas lagrimas han caído por mi rostro... a pasado volando el tiempo y las despedidas me apenan, pero... la vida vuelve a su normalidad y yo sigo.
Todo este día estuvo regado por muchas llamadas más y mensajes, por algunas ausencias física como la de mi Lord... me hubiera encantado darte abrazos y abrazos mirando tus ojos... (Eskerrik asko! Maite Zaitut grandullón).
Os dejo esta flor como agradecimiento, ponerle el color que os guste y espero que su perfume iinunde vuestras casas...
Muackcsssssss de Belén.
Acabo de saber que hoy recibo un regalo... la visita de mi Lord que llega esta tarde... Este regalo si que no lo esperaba... Hoy Mi lord te daré todos los abrazos. Maite Zaitut grandullon.