Hoy y después de muchos años he decidido volveros a escribir, no es que este año haya sido más buena que los anteriores, pero si que este año necesito más que nunca de vuestra ayuda... sé que nunca me habéis defraudado, que siempre tuve los regalos que os pedía y aunque sé que este año puedo daros mucho trabajo confío en vosotros como cuando era pequeña.
Quiero pediros que sobre los pies de mi cama dejéis un saco de salud para que poco a poco pueda salir de todo esto, que pueda trabajar y tirar para adelante, también un poquito de paz y tranquilidad para mi vida; creo que ya me toca después de tantos años. Una ración de ilusión para cada día para que el camino sea más llevadero. No olvidaros de lo que he pedido para mi hijo... dejarle un poquito de madurez, claridad para que pueda ver las cosas desde sus ojos y no por las palabras de ciertas personas, un poquito de amor para que llene su corazón y me colme de cariño.
Este año no encontrareis leche y galletas en mi salón, ya sabéis donde guardo esas cosas... servíroslo vosotros mismos. Pero por favor llevaros la caja que dejo en su lugar... sé que es una caja fea y pesada que no sirve para nada... tirarla en mitad del desierto donde el viento fuerte la arrastre a ninguna parte y se esfume como el humo; está cargada de desilusiones, de llantos, de penas, de preguntas sin respuestas.
Con un poco de suerte este año os espere acurrucada en el pecho de mi Lord... No hagáis ruido... quiero que sea él quien me despierte esa mañana con un beso.
Agradeceros el tiempo que vais a dedicarme y cómo no.... FELIZ VIAJE.
Quiero que este árbol tenga las raíces profundas, y las ramas fuertes para que todas estas personas que tienen una parte en mi vida nunca sean arrancadas de mi corazón, para que el cariño, el amor, la confianza sea un alivio en mi lucha diaria por la vida.
Os deseo una FELIZ NAVIDAD en compañía de vuestra gente querida y por favor; Regalar vuestra sonrisa a quien la merezca, vuestro amor a quien lo valore, vuestras lagrimas a quien os acompañe y vuestra vida a quien os ame.
Hoy quiero ponerme mi vestido preferido... ese de color rosa, maquillar mis ojeras, pintar mis labios, perfumar mi cuello, quiero salir corriendo, bajar esas escaleras y encontrarme contigo luna...
Quiero sentir que la música me envuelve, que penetra en mi piel, que mis pies danzan solos, tomar una copa y brindar... brindar porque poco a poco sonrío, porque hoy me llegó el aroma de una flor, porque siento como el aire acaricia mi rostro, porque me hablas y te escucho, porque estas y te veo...
Hoy quiero... pero tengo miedo que den las doce y todo se desvanezca, todo vuelva a ser tan oscuro como antes y me vuelva a perder en la oscuridad de la noche sin poder verte luna...
Hoy otra vez la sensación de soledad inunda mi alma... hoy como cada día vuelvo a echarte de menos... Esta casa ya no es la misma... hace cuatro meses que ya no huele a hogar, que tu ropa no ocupa su lugar en el armario, que tus trastos no están por ahí tirados, tus palabras se han vuelto silencios que intento llenarlos con música... Todo el mundo dice que tengo que seguir, pero hijo... me cuesta tanto... nada es igual y todo se tiñe de oscuridad, intento cada día obligarme a vivir, a aprender a seguir sin que estés a mi lado, pero me cuesta... me da rabia que otra mujer que no es tu madre, que no te tuvo durante nueve meses en su vientre, que no te dio su pecho durante tres años pueda disfrutar de ti, que sea ella la que te consuele cuando estés malito y yo aquí... sin poder abrazarte y conformándome con oír solo tu voz tras un teléfono. Sé que fue tu decisión y que tengo que respetarla... lo hago... pero no me preguntes que porque estoy triste, que porque estoy más delgada, no me preguntes... que mi alma se parte en mil pedazos... Decirte que te quiero más que a mi vida, que si pudiera cambiar algo lo haría, que sigo aquí, que si me necesitas estaré, que cada noche mi último pensamiento es para ti, que lograron arrancarte de mi lado... pero que nunca jamás lograran que te deje de querer. Me consuela saber que por tus venas corre parte de mi sangre y algún día callaras a esa gente que se empeña en manchar ese sentimiento, esa palabra... MAMÁ.