Paseando por las calles me he dado cuenta que todo sigue en el mismo sitio, que aunque nuestras vidas cambiaran hay cosas que siguen igual... que el banco donde te esperaba sentada mientras salías del cole sigue allí con los mismos nombres y corazones que lo marcaban, también sigue allí el kiosco donde te compraba tu chuche diaria, también está la tienda de juguetes donde pegabas tu carita mientras mirabas el escaparate, allí siguen los gritos de los niños que salen de clase deseosos de jugar, allí me he perdido por unos instantes... y te he visto, te vi correr con tu melenita rubia y tu carita redonda, he sentido tu beso en mi mejilla, he sentido el calor de tu abracito... he recordado aquellos tiempos y he tenido que tragarme las lagrimas, porque ya no quiero que me escuezan más mis ojos...
Y me siento a escribirte esto, me siento en tu silla... en la que hacías tus deberes, frente a mí todas tus cosas... esas que aun no te has llevado, pues quizás ahora las tienes mejores, detrás tu cama... y yo me pregunto ¿no echas de menos tu manta suave?... me parece extraño, porque ni en verano querías estar sin ella...
Hoy cada esquina de esas calles, cada rincón de esta casa, cada cosa que tocabas hoy huele a recuerdos, hoy sabe amargo, hoy todo me sabe a ti, hoy, mañana y siempre.
Sé hijo que lees mi blog,( te he visto cuando has estado en la que sigue siendo tu casa) ademas tú fuiste quien hace casi un año me animaste ha crearme mi blog, tu fuiste quien me enseñó a poner las fotos, a entrar aquí... También hace poco me dijiste que dejara de escribir... ¿Quizás hay algo que no te gusta leer?... Si es así lo siento...pero ya ves... aquí sigo, aquí encontré calor, manos amigas, compresión, gente maravillosa... Aquí ahora empleo el tiempo que te dedicaba hasta hace unos meses. Alguien me dijo que si ya con casi quince años eres capaz de decidir también tienes que ser capaz de entenderme y solo busco eso... que me entiendas y que no me olvides.
A veces nuestras vidas son novelas atravesadas por la magia, a veces son historias tristes salpicadas de pequeño instantes felices, a veces no somos conscientes de la belleza de las pequeñas cosas, de los pequeños detalles, hoy a petición de Yolanda he llegado a la conclusión que debería pararme a contemplar en los pliegues de mi propia piel, en las arrugas de mi alma, quizás así obtenga las piezas de ese puzzle que aun me faltan... Hoy quiero aferrarme a esas pequeñas cosas que pintan mi vida... que la pintan de colores vivos y que yo solo me empeño en verlas del color oscuro, quiero escarbar detrás de mis tristezas y encontrar aunque sea una diminuta felicidad... pequeñas o grandes cosas que solo pueden verse con los ojos del corazón... instantes que me devuelven la respiración...
#Cerrar los ojos y transportarme a aquellos años en que era una niña y correteaba por el patio de mi abuela... aún me llega el olor de aquellas flores...
#Recibir el beso de mi hijo, ese beso que ansío cada día, que solo de vez en cuando recibo, ese beso que me sabe a gloria.
#Sentir el abrazo cálido del sol en mi rostro una tarde de verano, ese calor que me hace sentir que estoy viva.
#Esas manos que limpian mis lagrimas mientras sus labios me dicen que no debo parar de luchar, las palabras de aliento y de consuelo que me llegan de la gente que quiero.
#El aroma de su cuerpo que impregna el mío cuando duermo a su lado.
#Formar parte de este lugar maravilloso lleno de gotas de vida,donde huele a “ tu puedes, no te rindas Belén...”
Yolanda (princesa)... GRACIAS.
Y paso la batuta a; -Luri41 -nubeazulada -margokristen -mumarti -taly861.
No era la noche del día cinco, era la tarde del día cuatro, sin camello pero al volante de tu coche, apenas un paquete, una pequeña bolsa de viaje, un saco de ilusión y muchas ganas... más de cuatrocientos kilómetros de viaje, tu compañía Sabina de fondo... las horas pasaban lentamente y yo ansiosa de verte... llegaste y desenvolví mi primer regalo... un montón de besos y abrazos recorrieron mi cuerpo, tu olor penetro en mí, tus palabras calaron mi cuerpo... allí estabas tu mi Rey regalándome lo que tanto quería, lo que tanto necesitaba... Han sido dos días y medio disfrutando de tu compañía, de tus besos... han pasado rápido como un suspiro pero he estado feliz y contenta. Hoy mi vida vuelve a la normalidad, a la soledad, al armario sin tu ropa, al vacío de mi cama, a la espera de que el teléfono suene y oír tu voz. Hoy comienza la cuenta atrás para la próxima vez... espero que sea pronto. Te echaré de menos mi Lord.
Doce uvas en mi plato, una copa de cava, la sonrisa se ha borrado de mi cara, las lagrimas brotan de mis ojos, una silla vacía... mis pensamientos se reparten entre dos personas y llegan recuerdos... recuerdos de hace años cuando alborotabas la casa... recuerdos de hace un año cuando entre uva y uva me besabas...