Esta noche sobre sabanas frías duerme mi cuerpo, anhelando tu calor, extrañando tus brazos... esta noche mi cama es grande, me pierdo en ella... te busco estirando mis brazos en ese absurdo movimiento de querer rozarte, de querer sentirte, de querer encontrarte... esta noche daría lo que fuese por tenerte a mi lado, que tus suaves dedos limpiaran mis lagrimas, que tus dulces palabras fueran las nanas que me hacen dormir, que tus ojos fueran el resplandor que hace cerrar mis ojos, que tus labios calmaran mi llanto... esta noche seria feliz con el sentir de tu piel rozando la mía... Esta noche mi Lord... soñaré contigo.
Te echo de menos mi Lord... como tú dices... “ Lo mejor esta por llegar.” Pero llega ya que te echo de menos.
Cuando llega el otoño, cuando las calles se cubren de hojas, cuando llueve y el sol decidió esconderse, cuando las noches son más largas y el frío penetra en mi cama, cuando tu voz se cuela en mis oídos sin sentir tu respiración, cuando no escucho el latir de tu corazón, cuando tus manos están ausentes y no me llega el olor de tu piel, cuando no veo tus ojos ni saboreo tus labios, cuando tu cuerpo no calma mi sed... me siento vacía.
Hoy que no estas mi Lord, necesito alas para volar a tu lado, acurrucarme sobre tu pecho, sentir tus manos en mi piel, hoy necesito tu voz en mis oídos, escuchar palabras de deseo, hoy necesito bañarme en ti, que impregnes mis entrañas, hoy necesito recordar el sabor de tu boca, el sonido de tus besos, hoy necesito que mi cuerpo explote en el tuyo, que tus ojos me desnuden, que tus manos me quemen, hoy necesito sudar a tu lado mientras toco el cielo, hoy estoy hambrienta de ti...
Algún día volveré a ser yo... la de hace mucho tiempo, la que sonreía, la que tenia ilusiones, la que quería hacer sus sueños realidad, algún día la suerte estará de mi lado... mis lagrimas serán de alegría, me sentiré plena, feliz... Sé que aún falta mucho, sé que aun tengo que llorar de dolor, de soledad... sé que tengo que saltar obstáculos, descargar el peso que llevo en mi mochila... Hoy tengo pocas fuerzas, pero tengo ganas... hoy lo veo todo gris, pero no todo negro... Hoy llueve en mi corazón como desde hace un tiempo... he abierto el paraguas, quiero mojarme lo justo, no quiero empaparme, solo sentir un leve frescor para percibir que sigo viva y tengo que luchar...
Anoche necesitaba recordar el aroma de tu piel, el rozar de tus manos en mi cuerpo... anoche te necesitaba para dormir... estabas lejos, tu voz me llegó, también el sonido de tus besos que se cuelan por el teléfono... sentirte a mi lado era más difícil... cada noche antes de acostarme miro tu ropa, la que dejas en mi armario cada vez que te vas ... pero anoche te necesitaba, ante tu ausencia olí tu camiseta, quería impregnarme de ti, quería que mi cerebro no se olvide de tu aroma, que mi piel sea capaz de reconocer tu tacto cuando regreses... me coloqué tu camiseta... desprende el mismo aroma que tu... sobre mi almohada tu toalla de baño... toqué tu cepillo de dientes esperando que de él salieran tus besos, el sabor de tu boca... cerré mis ojos, te sentí en mi cama, a mi lado, sentí tu aroma, tus besos... así dormí mi Lord... agarrada a ti y esperándote.