En declaraciones a EFE, Villa ha explicado la labor de la nueva planta de bioproducción de Ainia en el Parque Tecnológico de Valencia y ha resaltado el futuro de las microalgas como fuente 'natural e inagotable' de compuestos de interés entre cuyas aplicaciones están la alimentación o la bioenergía.
Una de las principales aplicaciones de las microalgas con las que se trabaja en el centro valenciano es, precisamente, el de la alimentación, aportando beneficios añadidos a algunos productos como, por ejemplo, los lácteos infantiles.
Así, según señala la responsable de Ainia, a estos alimentos para niños se les añade el ácido grasopolisaturado DHA que contribuye a fomentar la neuroestimulación de los pequeños.
Villa ha destacado además que la nueva planta valenciana, que funciona desde el pasado mes de septiembre, es pionera en España porque no trabaja en un sólo proceso sino que lo hace con diferentes empresas y en distintos proyectos como, por ejemplo, la creación de nuevos formatos alimenticios o de alimentación animal.
Pero además de ésta, las microalgas pueden tener otras aplicaciones como es el caso de la producción de bionenergía para obtener biocombustible.
En este sentido, según resalta Villa, la importancia de las microalgas además de sus efectos beneficiosos es que se trata de 'una fuente natural, inagotable y sostenible de compuestos' ya que, a partir de una pequeña cantidad y a través de técnicas de bioproducción, puede llegar a convertirse en una fuente 'eterna'.
Sin embargo, la responsable de I+D ha apuntado que esta producción cuenta con la limitación debido al elevado coste energético, ya que las microalgas necesitan luz para realizar la fotosíntesis.
Por ello, el Centro Tecnológico trabaja en estos momentos con un tipo de algas capaces de desarrollarse en ausencia de luz y que reducirían notablemente los costes de cara al futuro.
Fuente: consumer (Fecha de publicación: 22 de marzo de 2009)
Una tesis elaborada en la Universidad del País Vasco (UPV/EHU) indica que la posibilidad de sufrir un trastorno alimentario puede predecirse analizando algunas variables emocionales, como la forma en que se regulan las emociones negativas o la actitud ante la expresión emocional.
"Las emociones y la regulación emocional en los trastornos alimentarios: papel predictor y perfiles emocionales", título de esta tesis defendida por Aitziber Pascual Jimeno, plantea dos objetivos.
Por un lado, conocer si determinadas variables emocionales desempeñan un papel importante en el desarrollo de trastornos alimentarios; y, por otro, conocer más detalladamente los perfiles emocionales tanto de las mujeres con riesgo de padecer un trastorno de este tipo como de las que ya lo han desarrollado.
Así, se especifican variables emocionales como la percepción negativa de las emociones, la actitud negativa hacia la expresión emocional, la alexitimia -incapacidad para identificar emociones propias y para expresarlas verbalmente-, la forma de regular las emociones negativas y las variables relativas a la experiencia emocional -la frecuencia de emociones positivas y negativas, la ansiedad, la baja autoestima, y la influencia de la alimentación, el peso y la figura corporal en el estado de ánimo-. También se ha tenido en cuenta otra variable: la necesidad de control. Esta variable no es estrictamente emocional, pero tiene un componente emocional claro, ya que las personas con una alta necesidad de control experimentan ansiedad y malestar si perciben falta de ello.
Tras estudiar a 433 mujeres, 143 de las cuales sufrían algún tipo de trastorno alimentario y otras 145 corrían el riesgo de sufrirlo, se comprobó que la mayoría de las variables planteadas se podían utilizar como variables predictoras del riesgo de sufrir un trastorno alimentario. De esta forma, las variables que mejor alertan sobre un mayor riesgo son que el estado de ánimo de la persona se vea excesivamente influido por la alimentación, el peso y la figura corporal; que su autoestima sea baja; y que, ante situaciones de ansiedad, no exprese sus emociones y tienda a actuar de manera impulsiva.
Estos resultados tienen implicaciones importantes, sobre todo a la hora de diseñar programas de prevención de trastornos alimentarios, concluye la tesis.
FUENTE | El Mundo Digital (02/03/2009) Autor: Cristina de Martos
Lo dicen los médicos, las matronas, las sociedades científicas, la Organización Mundial de la Salud... Hasta algunas productoras de leche en polvo han reconocido en sus campañas publicitarias la superioridad de la lactancia natural frente a cualquier otra opción. Las ventajas para los niños son, tal vez, las más evidentes, pero los pequeños no son los únicos que sacan provecho de esta costumbre ancestral.
Valiéndose de las 121.700 mujeres del Estudio de la Salud de las Enfermeras, que comenzó en 1976 en Estados Unidos, un grupo de investigadores del Brigham Women's Hospital (de la Facultad de Medicina de Harvard) ha analizado la influencia de la lactancia sobre la salud cardiovascular femenina.
En el año 1986, cuando la participante más joven contaba con 40 años, todas ellas respondieron a un cuestionario sobre el tiempo total que habían empleado en su vida en amamantar a sus hijos.
Según esto, establecieron seis categorías que iban desde ningún mes hasta más de 23 meses empleados en esta tarea. Después, recogieron la información sobre los casos de infarto de miocardio y los fallecimientos por problemas coronarios acaecidos entre ese mismo año y 2002, un total de 2.540.
De las casi 90.000 mujeres que tomaron parte en el análisis final, el 63% había amamantado alguna vez y el 1% lo había hecho durante más de 48 meses. Haber dado el pecho durante dos años o más equivalía a un riesgo cardiovascular un 23% más bajo, comparado con las mujeres que no habían practicado la lactancia natural.
AMPLIOS BENEFICIOS SOBRE LA SALUD DE LAS MUJERES
Numerosos estudios han comprobado que durante el periodo de lactancia la metabolismo de los lípidos y la glucosa mejora.
Algunos de esos trabajos sugieren que estos cambios se mantienen con el paso del tiempo, cosa que apoya el hecho de que dar de mamar a los hijos se haya relacionado con un menor riesgo de diabetes (alrededor de un 15% por cada año de lactancia) y con un incremento de HDL, el llamado colesterol bueno.
La mayor parte de estos factores influye en el riesgo cardiaco de modo que cabría esperar una atenuación de las posibilidades de sufrir una enfermedad cardiovascular asociada a la lactancia natural. Este trabajo, publicado en la revista 'American Journal of Obstetrics and Gynecology', confirma esta hipótesis.
Entre los posibles mecanismos subyacentes a este efecto protector de la lactancia, los autores subrayan la ya citada capacidad para alterar el metabolismo de los lípidos y la glucosa, la facilidad para movilizar los depósitos de grasa (especialmente la grasa más profunda) de las mujeres que amamantan y su posible acción a través de la regulación de las respuestas al estrés.
En el contexto actual, donde las enfermedades cardiovasculares constituyen la primera causa de muerte para las mujeres occidentales, "mejorar las tasas de lactancia tiene un potencial efecto positivo sobre la salud de las féminas", subraya Erica Gunderson, investigadora del Kaiser Permanente en California del Norte, en un editorial que acompaña al trabajo. ozono21.com
FUENTE | El País Digital (24/02/2009) Autor: Rafael Pérez Ybarra La vida sedentaria, la mala alimentación y la falta de actividades al aire libre parecen ser las causas de que los huesos de los niños españoles sean de peor calidad que los de los europeos, según un informe de la Fundación Hispana de Osteoporosis y Enfermedades Metabólicas Óseas (Fhoemo).
En España, el número de personas con osteoporosis aumenta cada año. Hoy día, casi la mitad de los ancianos sufre esta enfermedad, caracterizada por la fragilidad ósea (huesos porosos) y la tendencia a las fracturas. "La osteoporosis es en realidad una enfermedad geriátrica que se inicia en la infancia", dice Manuel Díaz Curiel, presidente de Fhoemo. Por ello, asegura, la prevención se debe iniciar en este periodo crucial para el desarrollo de los huesos. En la infancia se desarrolla "más del 90% de la masa ósea que tendrá el adulto", abunda Luis Miguel del Río, director médico del Centro Cetir (Barcelona).
Bastan pequeños cambios en el estilo de vida y la alimentación del niño para generar cambios rápidos y efectivos sobre la construcción y formación de los huesos, según Del Río. "Dichos cambios pueden prevenir y evitar enfermedades óseas que darán síntomas en edades más avanzadas". Así, se estima que el ejercicio físico regular durante la infancia aumenta un 20% la masa ósea y retarda la osteoporosis más de 10 años.
Aunque no se puede aventurar que en el futuro vaya a haber una epidemia de osteoporosis en España, la actual situación obliga, según Díaz Curiel, a adoptar medidas preventivas desde la infancia. "Mejorar la masa ósea debe ser un objetivo de salud pública", subraya.
En este sentido, la campaña Alimenta sus huesos, cuida su salud, promovida por Fhoemo, pretende concienciar a la población acerca de la importancia de una correcta formación de la masa ósea en la infancia para prevenir la osteoporosis. Y para ello, además, pide a la Administración que promocione los alimentos enriquecidos con vitamina D.
No es la primera vez que se da la señal de alerta sobre esta situación. En 2006, todas las sociedades médicas relacionadas con la osteoporosis redactaron una declaración en la que se señalaba que "la prevención de la osteoporosis empieza en etapas tempranas de la vida y continúa a lo largo de toda ella. Junto con una dieta equilibrada y la práctica de ejercicio diario, la ingesta adecuada de calorías, el calcio y la vitamina D son esenciales para su prevención".
La buena noticia es que basta con mejorar los patrones dietéticos y el estilo de vida para revertir esta situación, según Del Río. De los factores que influyen en la formación del hueso, unos no pueden cambiarse, como la herencia genética; pero sobre otros sí se puede intervenir, como el consumo de vitamina D y calcio, el estilo de vida y el ejercicio físico.
Todos los datos indican que los niños españoles no tienen los elementos necesarios para una buena salud ósea en un momento crítico. Según Díaz Curiel, son además especialmente vulnerables las niñas, los intolerantes a la lactosa y quienes hacen dieta.
La solución a este problema es, sin embargo, "bien sencilla: prevenir en la infancia mediante campañas educativas", recalca Carmen Sánchez, de la Asociación Española contra la Osteoporosis. Y en esta prevención deben estar implicados los padres, profesores y pediatras. Para mejorar el consumo de vitamina D, más complejo que el de calcio, proponen desarrollar políticas de salud pública encaminadas a enriquecer los productos lácteos y una regulación adecuada. Porque, como ellos mismos reconocen, no todos los alimentos que dicen estar enriquecidos con vitamina D lo están.
La fibra, que está compuesta por algodón, algas y plata, previene el picor y tiene propiedades antisépticas. Actualmente hay disponibles camisetas, pijamas, calcetines y ropa interior que reducen en gran medida da dermatitis atópica. El éxito de los productos ha sido comprobado a través de pruebas clínicas in vitro e in vivo (con un grupo de 60 niños que padecen de dermatitis atópica), estando notificados en Infarmed como dispositivos médicos de clase 1.
New Textiles es una empresa spin off de la Universidad de Minho que invirtió cerca de 110 mil euros en investigación y desarrollo. La distribución de los productos está a cargo de la empresa Alliance Health Care y la producción a cargo de Sonix. En 2010 New Textiles tiene pensado empezar a exportar a los mercados español y países de Europa del este.