El sistema puede aplicarse en los sectores de logística, alimentación o distribución
Fuente : eroski.es (Fecha de publicación: 6 de octubre de 2008)
Un chip informático que se inserta en un código de barras permite que cualquier producto sea seguido en tiempo real por las empresas que realizan los envíos, según la firma onubense que lo ha desarrollado. Este sistema regula la trazabilidad del artículo sin ninguna manipulación por parte de los técnicos, añadieron fuentes de la empresa.
El sistema presenta el aspecto de un código de barras normal, "pero tiene la particularidad de tener un chip que lleva grabada información digital", en ocasiones en un dispositivo de un tamaño inferior a la cabeza de un alfiler, detalló el ingeniero Carlos García. Así, "colocando lectores en las empresas somos capaces de detectar qué ha pasado delante de esos lectores en ese momento, o que ha ocurrido en cualquier parte de la instalación con nuestros productos", lo que se puede aplicar a personas, máquinas, utensilios o cualquier cosa que se quiera seguir en tiempo real, agregó García.
El citado chip, que se ha diseñado en distintos formatos, se puede aplicar en los sectores de logística, alimentación o distribución de cualquier producto. Toda la información recopilada se incorpora a una base de datos "que luego se puede analizar", lo que permite conocer "todo el recorrido que ha tenido el producto sin hacer manualmente ningún tipo de registro".
Las mujeres con un Índice de Masa Corporal de 24,3 y los hombres con 25,3 son los que presentan un menor riesgo de mortalidad
Fuente: eroski.es (13 de noviembre de 2008 )
El riesgo de muerte prematura en la población europea aumenta de manera significativa debido a la obesidad y la acumulación de grasa abdominal, según un estudio en el que han participado científicos del Instituto Catalán de Oncología (ICO) y que se publica mañana en "The New England Journal of Medicine".
A lo largo de los 9,7 años que duró el estudio murieron 14.723 de los 359.387 participantes en el experimento. Las mujeres con un Índice de Masa Corporal (IMC) de 24,3 y los hombres con un IMC de 25,3 son los que presentan un menor riesgo de mortalidad. Las personas con un IMC por encima o debajo tienen un riesgo superior. Sin embargo, a un determinado IMC, un perímetro de cintura superior indica un mayor riesgo de mortalidad, precisa el trabajo.
Las personas con un IMC elevado mueren más por problemas cardiovasculares y cáncer; mientras que las que tienen un IMC muy bajo fallecen principalmente por problemas respiratorios.
Por sexos
Los hombres con un IMC superior a 35 tienen un 90% más de riesgo de muerte que los que tienen un 25,3; y los que tienen un IMC inferior a 18,5 más que duplican el riesgo de mortalidad. Si se analiza por el perímetro de cintura, los hombres con un perímetro de más de 102 centímetros duplican la probabilidad de morir por cualquier causa que los que tienen uno de menos de 86 centímetros.
En cuanto a las mujeres, las que presentan un IMC superior a 35 tienen un 65% más de riesgo que las que tienen un índice de 24,3. Las que tienen un IMC inferior a 18,4 tienen un riesgo de morir un 71% más elevado que las de un 24,3. En referencia al perímetro de cintura, las mujeres con uno superior a 89 centímetros tienen un 78% más de riesgo que las que tienen un perímetro menor de 70,1 centímetros. La conclusión más importante del estudio es que el sobrepeso y la obesidad, pero también la distribución de la grasa en el organismo, influyen en el riesgo de muerte de cada individuo. Esto explicaría por qué personas con un IMC similar pero con mayor perímetro de cintura tienen más riesgo. El hecho de que a bajos IMC también aumente la mortalidad se explica por la pérdida de masa muscular, que pesa más que la grasa.
La introducción en 1982 de la insulina recombinante como tratamiento de la diabetes supuso una revolución para el control de esta enfermedad. En realidad, el papel de esta hormona como única terapia eficaz para la enfermedad se conocía ya desde la década de 1920, pero la novedad fue la fuente de obtención: la nueva versión de la insulina no se obtenía del cuerpo humano, como hasta entonces, sino que había sido desarrollada por científicos en un laboratorio por medio de una nueva técnica -ADN recombinante-, consiguiendo una hormona idéntica a la humana pero artificial. Así nacían los fármacos biológicos.
Más de 25 años después, este tipo de medicamentos sigue revolucionando el tratamiento de algunas patologías -especialmente las reumatológicas- pero, ocasionalmente, protagonizan noticias en las revistas científicas que cuestionan el valor más preciado de un medicamento: su seguridad.
En su última edición, la revista JAMA publica un estudio que advierte de un problema del que los profesionales médicos son conscientes pero que ningún otro trabajo había mostrado en cifras: los eventos relacionados con la seguridad son más frecuentes en los fármacos biológicos que en otras familias de medicamentos.
Los investigadores dirigidos por el farmacólogo del Instituto de Utrecht para las Ciencias Farmacéuticas (en Holanda) Aukje Mantel-Teeuwisse estudiaron la evolución de 174 fármacos de este tipo aprobados en EE.UU. y Europa, entre enero de 1995 y junio de 2007. En ese periodo, se registraron 82 acciones regulatorias de diferente gravedad: 46 cartas de los laboratorios fabricantes a profesionales sobre efectos adversos no notificados en la investigación clínica, 17 comunicaciones oficiales a los profesionales médicos y 19 advertencias serias, de las denominadas cajas negras (black box, en inglés), que obligan a un cambio radical en el prospecto del fármaco ante un evento realmente grave.
Según las conclusiones del trabajo, uno de cada cuatro fármacos biológicos ha sido objeto de, al menos, una acción regulatoria en los 10 años posteriores a su aprobación.
AJUSTE A LA INDICACIÓN
Según el jefe del Departamento Técnico del Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacéuticos, Santiago Cuellar, los fármacos biológicos "no presentan más riesgos para el paciente si se ajustan a su indicación". El experto reconoce que algunos de ellos "pueden dar lugar a efectos adversos difíciles de poner de manifiesto en la investigación clínica que, por supuesto, no se hace mal". Por esta razón, insiste: "Esto no quiere decir que sean menos seguros ni que exijan cuidados especiales".
A lo que sí están sujetos los fármacos biológicos es a una "farmacovigilancia exigente" y a unos sistemas de registro "únicamente por procedimientos centrales". Entre los datos que desvela el trabajo publicado en JAMA destaca el hecho de que el tiempo medio que transcurre desde que uno de estos fármacos sale al mercado hasta que se genera una acción regulatoria es de 3,7 años. Además, el 70,7% de estas acciones se produjeron en los primeros cinco años tras la aprobación. En cualquier caso, Cuellar lo tiene claro: "Los pacientes que los tomen deben comunicar a su médico cualquier síntoma anómalo".
En la bisutería, en las monedas, en las tijeras... El sulfato de níquel es uno de los metales más habituales en el entorno cotidiano y le produce alergia a un 15-20% de la población española. Al parecer, los móviles también podrían provocarla. Según expertos de la Asociación Británica de Dermatología (BAD), "hablar durante mucho tiempo por el móvil podría causar reacciones alérgicas de la piel, debido al níquel que algunos teléfonos móviles contienen".
Después de publicarse en diferentes revistas médicas varios informes de casos de pacientes con reacciones alérgicas de la piel en las mejillas y en la oreja (eccemas), en un principio inexplicables, expertos de la Asociación Británica de Dermatología han descubierto que el origen se encuentra en el níquel que contienen algunos móviles. Al parecer, los auriculares, los botones y la cubierta de dichos teléfonos están fabricados con el metal en cuestión.
Curiosamente, hace poco más de un año, se publicó un estudio de Brown University (Estados Unidos) que analizaba precisamente 22 auriculares de ocho compañías diferentes. "Casi la mitad de los teléfonos que evaluamos contenía níquel, sobre todo en los botones, en la cubierta y en los auriculares...", concluye Lionel Bercovtich, uno de los autores de la investigación. "Aquellos con diseños más exclusivos suelen incluir níquel en su envoltura", añade el experto.
"Quienes hayan tenido alguna reacción alérgica, por ejemplo, con la bisutería o algunos cinturones, son más susceptibles de experimentar dermatitis de contacto por alergia al níquel de los móviles", afirma Graham Lowe, dermatólogo de la BAD. Un dato más. "Las mujeres tienen un riesgo mayor de desarrollar esta alergia", por el uso que hacen durante años de la bisutería.
"Nadie nace alérgico al níquel. Con el tiempo, la piel se va sensibilizando y generando anticuerpos contra este metal. Debido al contacto repetido, llega un momento en el que se produce la dermatitis de contacto", explica Manuel Fernández Lorente, dermatólogo de la Clínica La Luz de Madrid.
De momento, son casos anecdóticos, según Manuel Fernández, pero se prevé que "la incidencia de esta dermatitis de contacto por alergia al níquel de los móviles aumente", mantiene Graham Lowe. "Lo mejor es evitar, en la medida de lo posible, el uso de objetos que contengan níquel. La industria debería evitarlo en la fabricación de aparatos que puedan estar en contacto con nuestra piel durante periodos de tiempo prolongados", aconseja Fernández.
Según los dermatólogos, hace falta mucho tiempo de exposición a este metal para que la persona desarrolle una dermatitis de contacto (el níquel es su causa más frecuente), por lo que cierta moderación en dicha exposición podría evitar el desarrollo de la alergia al níquel.
Los alimentos antioxidantes favorecen la eliminación de los radicales libres en el organismo y eso nos ayuda a mantenernos jóvenes y en buena salud. Una dieta antioxidante tendrá que ser rica en estos alimentos.
La fruta y las verduras son los mejores aliados dentro de una dieta antioxidante.
- Las verduras son antioxidantes porque ricas en fibra, estimulan el intestino y aceleran la eliminación de las toxinas. Crudas o poco hechas aportan las vitaminas y los oligoelementos necesarios a la regeneración de las células. También benefician al hígado y a los riñones, órganos implicados en la digestión y que pueden necesitar evacuar los radicales libres creados en el proceso. Si sigues una dieta antioxidante, tendrás que tomar verduras en abundancia como mínimo 2 veces al día.
- La fruta es antioxidante porque es rica en vitaminas antioxidantes como la C, la A o la E. La fruta se mezcla de maravilla en las ensaladas, se puede tomar de postre o en zumos naturales ricísimos para empezar bien el día, son muy digestivos y aseguran el primer "lavado" del día. Una dieta antioxidante comporta como mínimo 4 piezas de fruta al día.
La fruta y las verduras ricas en vitamina C son antioxidantes y fortalecen el sistema inmunitario.
Destacan la naranja, el kiwi, la fresa y el pimiento rojo.
La zanahoria, la calabaza y el melocotón son muy ricos en vitamina A. La vitamina A es antioxidante porque tiene un papel fundamental en el desarrollo celular.
Los frutos secos son ricos en vitamina E. La vitamina E es un antioxidante muy potente que cuida de tu salud cardiovascular. Tomar frutos secos es decisivo dentro de una dieta antioxidante.
Cuando sigues una dieta antioxidante, el aceite de oliva tiene que ser la única fuente de grasa añadida a tus platos. Además, el aporte en grasa de los alimentos tendrá que ser mínimo porque a parte del aceite de oliva, casi todas las grasas favorecen la oxidación del organismo y no pueden estar presentes durante su dieta antioxidante.
Las cereales integrales, los frutos secos y el marisco contienen selenio y cinc, que neutralizan la acción de los radicales libre. Estos minerales tienen un papel fundamental en el proceso de desintoxicación y deben consumirse varias veces al día cuando se sigue una dieta antioxidante. Una rebana de pan integral con aceite de oliva al desayunar, una ensalada con nueces de primer plato con unas gambas a la plancha al mediodía, arroz o pasta integral con verduras en la cena por ejemplo.
Beber en abundancia ayuda a limpiar el organismo. Por eso es importante tomar agua, batidos de fruta, licuados vegétale o zumos naturales varias veces al día cuando sigues una dieta antioxidante.
Durante este periodo de limpieza que es la dieta antioxidante, el aporte en proteínas tiene que hacerse con carnes blancas magras, pescados y mariscos. Se puede consumir también lácteos desnatados una vez al día y 2 o 3 huevos a la semana.
En cuanto al aporte en hidratos de carbono, las cereales que se consumen tendrán que ser siempre integrales, se elimina de la dieta antioxidante el pan blanco, la pasta no integral y cualquier producto refinado cómo la bollería y por supuesto todos los azucares rápidos. La única fuente de azúcar que tendrá será el azúcar contenido de forma natural en la fruta.
Por fin, diremos que se prohíbe el consumo de alcohol y café y que el consumo en té se limita al té verde. Cualquier tipo de infusión natural esta autorizado desde el momento que se toma sin leche ni azúcar.