Descripción: Soy Mari de Valencia, y estoy aqui para hacer buen@s amig@s espero y se que lo conseguire, sobretodo me gusta la sinceridad y el ser buena gente. ..... @@ ......... ....@(';')@........ 0==/--\==0...... ...../___\........ ....._| |_.......
y me encanta leer vuestros comentarios, me hacen muy feliz, gracias a tod@s de antemano por ello besitos Mari.
- Padre, perdóneme porque he pecado. - Dime, hija, ¿cuáles son tus pecados? - Padre, el demonio de la tentación se apoderó de mí, pobre pecadora. - ¿Cómo es éso, hija? - Es que cuando hablo con un hombre tengo sensaciones en el cuerpo que no sé como describirlas... - Hija, por favor, que también soy un hombre... - Sí, padre, por eso vine a confesarme con usted. - Bueno hija, ¿y cómo son esas sensaciones? - No sé cómo explicarlas, por ejemplo, ahora mi cuerpo se rebela a estar de rodillas y necesito ponerme más cómoda. - ¿En serio? - Sí, quiero relajarme y quedarme tendida... - Hija, ¿tendida cómo? - De espaldas al piso, hasta que se me pase la tensión... - Y qué más? - Es como que tengo un sufrimiento que no le encuentro acomodo. - ¿Y qué más? - Como que espero un poco de calor que me alivie... - ¿Calor? - Calor, padre, calor humano, que lleve alivio a mi padecer... - ¿Y qué tan frecuente es esa tentación? - Permanente, padre, por ejemplo, ahora me imagino que sus manos sobre mi piel me darían mucho alivio... - ¡Hija! - Sí, padre, perdóneme, pero me urge que alguien fuerte me estruje entre sus brazos y me dé el alivio que necesito... - ¿Por ejemplo yo? - Por ejemplo, usted es la clase de hombre que imagino me puede aliviar. - Perdóname, hija mía, pero necesito saber tu edad... - Setenta y cuatro padre. - Hija, vete en paz, que lo tuyo es reumatismo ......
Nos hemos hallado en el fondo de una botella de palabras... Las hemos leído y nos hemos visto, por dentro. Por las mismas calles imaginadas, los mismos aromas, en las mismas voces de nuestras gargantas. Unos kilómetros separan cuerpos, un cielo pintado ,pentagrama al óleo uniendo dedos, almas en poesía, y en los rostros ,dos enigmas que sonríen cuando hablan.
¡Mírame desde la altura de tus ojos!, ¡mírame desde la calle cubierta de esperas!, soy una imagen sincera de las que callan y esperan, rasgando los silencios de fuego, las sonrisas de agua repleta de besos frescos, saltando los pantanos de niebla. Y,¡ mírame por favor te pido!, como a esa aurora que reposa , polvo de estrella, dormido en mis pestañas.
Sobre la hierba que miran el firmamento y logran eternizarse en los miradores astrales que llevamos como faro, late una inmensa palma que no conoce el temor. Ella dice de que modo puede soñar llena de amor. Él, asiente , hace mucho la esperaba. Queda sellada nuestra amistad en verso y alma.
pd. Dedicado a todas vosotras mis amigas, con mucho cariño Mari.