Descripción: Nació una ilusión hace mucho y sigue hoy luchando, latiendo y sobreviviendo,... la alegría es su ayuda y la risa su más grande apoyo. ¿Su objetivo? Ser feliz, ¿su meta? que tu también lo seas...
Si me encontraras, y decidieras perderte en mis letras, adelante... Llevo mucho esperando este momento.
También mis días eran largos... tan largos como años, y tan tristes como las madrugadas oscuras y a solas. Mis amaneceres no habían tenido atardecer, ni Luna en la noche... Solo eran horas paseando sobre las agujas de un reloj que no cesaba de marcar minuto a minuto. También yo tuve que rellenar el vacío de mi cama con cojines queriendo interpretar una presencia que no eran más que algodón mezclado quizá con poliéster. Tus fotos ya no estaban. En ningún marco, ni tampoco en mi cartera. Pero tu imagen me perseguía... O quizás fui yo que quise verte dónde nunca estabas. Cambié tus risas, y tus conversaciones por silencios que me enloquecían. Recordaba frases tuyas, palabras nuestras... Pero tu voz fue desvaneciendo. Dios... me encantaba tu voz, cómo pude ser capaz de olvidarla tan pronto? Me desquiciaban los domingos... demasiadas horas para pensar libremente en ti, para recordarte, y para salvar los momentos que solo fueron nuestros. Aprendí a cocinar para uno solo. Aprendí a dormir sobre una almohada sin rastros de tu aroma. Y aprendí también a vivir sin ti, aunque no a ser feliz. Y ahora... Justo ahora? Han pasado más de 365 noches sin tu mano en mi cintura. Más de 365 amaneceres sin tu beso de buenos días. Y más de 365 días sin tu voz. Ahora ya, gracias... pero no.
Señores y señoras... Si pudiera ofrecerles solo un consejo para el futruro, sería este: USEN PROTECTOR SOLAR.
Los científicos han comprobado los beneficios a largo plazo del protector solar, mientras que los consejos que les voy a dar no tienen ninguna base fiable, más que la propia experiencia.
He aqui mis consejos: * Disfruta de la fuerza y la belleza de la juventud... No, no me hagas caso. Nunca entenderás la fuerza y belleza de tu juventud hasta que se haya marchitado. Pero creeme, dentro de 20 años, cuando en fotos te veas a ti mismo, comprenderás de una forma que no puedes comprender ahora cuántas posibilidades tenías ante ti, y lo guapo que eras en realidad. No estás tan gordo como te imaginas. * No te preocupes por el futuro. O preocupate sabiendo que preocuparse es tan efectivo como tratar de resolver un problema de algebra masticando chicle. Lo que sí es cierto es que lo problemas que realmente tienen importancia en la vida, son aquellos que nucna pasaron por su mente, de esos que te pasan por la cabeza un martes cualquiera a las cuatro de la tarde. * Todos los días haz algo a lo que temas. * Canta. * No juegues con los sentimientos de los demás. No toleres que la gente juegue con los tuyos. * Relájate. * No pierdas el tiempo sintiendo celos. A veces se gana, a veces se pierde. La competencia es larga y al final acabas compitiendo contra ti mismo. * Recuerda los elogios que recibas. Olvida los insultos ( y si al final consigues hacerlo, dime cómo). * Guarda tus cartas de amor. * Tira los viejos extractos del banco. * Estírate. * No te sientas culpable si no sabes muy bien qué quieres de la vida. Las personas más interesantes que he conocido no sabían qué hacer con sus vidas cuando tenían 22 años. Es más, algunas de las personas más interesantes que conozco tampoco lo sabían a los 40. * Toma mucho calcio. * Cuida tus rodillas. Sentirás la falta que te hacen cuando te fallen. * Quizás te cases, quizás no. * Quizás tengas hijos, quizás no. * Quizás te divorcies a los 40. * Quizás bailes el vals en tu 75º aniversario de bodas. * Hagas lo que hagas, no te enorgullezcas, ni te critiques demasiado. Siempre optarás por una cosa u otra, como todos los demás. * Disfruta tu cuerpo. Aprovéchalo de todas las formas que puedas hacerlo. No le tengas miedo, ni te preocupes de lo que piensen los demás, porque es el mejor instrumento que tendrás jamás. * Baila. Aunque tengas que hacerlo en el salón de tu casa. * Lee las instrucciones aunque no las sigas. * No leas las revistas de belleza. Para lo único que sirven es para hacerte sentir feo. * Aprende a entender a tus padres. Será tarde cuando ellos ya no estén. * Llevate bien con tus hermanos. Son el mejor vinculo con tu pasado, y probablemente serán ellos lo que te acompañen en el futuro. * Entiende que los amigos vienen y van. Pero hay un puñado de ellos que debes conservar con mucho cariño. * Esfuérzate por no desvincularte de algunos lugares y costumbres. Porque cuánto más pase el tiempo, más necesitarás a las personas que conociste cuando eras joven. * Vive en una ciudad alguna vez. Pero múdate antes de que endurezcas. * Vive en el campo alguna vez. Pero múdate antes de que te ablandes. * Viaja. * Acepta algunas verdades ineludibles : Los precios siempre subirán. Los políticos siempre mentirán. Y tú también envejecerás. Y cuando seas viejo, añorarás los tiempos cuando eras joven... Los precios eran razonables, los políticos eran honestos, y los niños respetaban a los mayores. * Respeta a los mayores. * No esperes que nadie te mantenga. Pues tal vez recibas una herencia, o te cases con algún rico... Pero nunca sabrás cuánto durará. * No te hagas demasiadas cosas en el pelo, porque cuando tengas 40 años, parecerá el pelo de alguien de 85. * Sé cauto con los consejos que recibas y ten paciencia con quienes te los dan. Los consejos son una forma de nostal
Era demasiado amor. Demasiado grande, demasiado confuso, y arriesgado y fecundo y doloroso. Tanto como podía dar, más del que me convenía. Por eso se rompió. No se agotó, no se acab´´o, no se murió, solo se rompió, se vino abajo como una torre demasiado alta. Como una apuesta demasiado alta y como una esperanza demasiado alta.
Me sentí libre... Empecé a sentirme libre la primera vez que rechacé los planes que alguien había ideado para mí. El primer día en que no contesté a esa llamada porque simplemente no era momento para hablar. La primera vez que contesté con un no rotundo a la propuesta de una cena en un lugar romántico... No quería acumular cenas bonitas sin sentido. La primera vez que me desperté a las 6 de la mañana con el único propósito de ver amanecer mientras tomaba el primer café del día. El día que regalé un beso apasionado, y que acabó entre unas sabanas de alguien que nunca antes había imaginado sobre mí.
Empecé a sentirme libre el día que me abandoné al sol, al mar y a la arena, desnudándome en una playa que no era nudista, solo porque tenía la necesidad de sentir la naturaleza del lugar en la naturalidad de mi ser. El día en que me marché de una fiesta sin previo aviso, porque no me sentía a gusto en ese ambiente y entre esa gente. El día que compré una botella de champán del bueno, para bebermela a solas y en casa... No había nada que celebrar, pero a mí me apetecía beber de ese champán.
Y si me he sentido libre haciendo esas pequeñas cosas ha sido porque me he sentido capaz de decidir lo que me apetecía en cada momento sin tener en cuenta nada que no fueran mis prioridades. Ahora caigo presa de un autoengaño tan bien maquillado que casi casi podría haber pasado como real.
A solas soy LIBRE. Pero en cuánto alguien más se situa en mi primer plano, soy presa del miedo, que como otras tantas veces, se disimula bajo las frases " no es el momento" " no me apetece" " no quiero perder mi independencia". Escuché a alguien cercano decir que hay que ser completamente idiota para no tirarse al vacio sin red... Pues bien, ahora yo me proclamo la más profundamente idiota de las habidas y por haber. Espero el momento, o incluso, marco los pasos para que llegue, y en cuánto se presenta antes mí, siempre tengo excusas creibles para rechazarlo...
QUé temo????? Qué es eso que tanto me paraliza? Volver a caer? Volver a sentir? ENtregarlo todo de nuevo? En cuánto encuentre solución, me pondré manos a la obra, aunque de momento creo que es más cómodo seguir autoenganñandome hasta que vuelva a pasar otro año y medio.
Ha empezado una nueva etapa. Uau... qué bien suena eso.
Creo que con este último cambio cierro ya el primer capitulo de mi vida. Me era necesario para dar por finalizado algo que quise dejar atrás, y que aunque poco tenga que ver, me hacía falta, sí.
Era lo único que no había cambiado aún desde aquel entonces. Empecé cambiando por completo toda mi ropa interior. Luego me aficioné a los zapatos... Iba rellenando agujeros con zapatos, a cada bajón de moral un nuevo par de zapatos, y en este último año he recopilado muchos pares de botas, botines, salones y sandalias. Más tarde debía conjuntar esas pequeñas delicatessen con cinturones y bolsos a conjunto... Otro cambio fue el carne de conducir. Mi circulo cercano y pequeño de amistades no lo podía cambiar... Tienen demasiada importancia en mi vida, y me une a ellos un fuerte lazo de cariño que no se deshecha por una relación con mal fin. Cambié de casa, otra vez, renové la habitación en mobiliario, colores y decoración. No cambié a mi perro, pero sí añadí un nuevo inquilino... Un gatito persa que me lleva de calle. Hice desaparecer todos los locales que algo tenían que ver con mi vida anterior y me inventé una nueva historia para cada lugar. Y bien... Llegado al punto en que no sabía que cambiar, que introducir o qué deshechar de mi vida... He cambiado de trabajo.
He estado durante 5 años de mi vida trabajando en un supermercado, para el grupo Eroski. Era un trabajo simple, en el que entré un verano en que las cosas no marchaban muy bien. Luego trabajé al mismo tiempo que estudiaba, y a la vez de todo eso me enamoré, me independicé y dejé de estudiar para ser solo la cajera que saluda cuando entras, y te factura y te despide cuando te vas. Me gustaba mi trabajo. El trato con la gente, las radiografias que les hacía a cada uno de mis clientes, y la vida que yo misma creaba en mi mente para cada uno de ellos. Apuesto que de haber sabido lo que ideaba para cada persona que pasaba por mi caja, les hubiera encantado... Ahora sé hacer la compra llevandome lo mejor de cada estanteria y en el mejor estado. Pero en fin... todo eso ya lelgó a su fin. 5 Años que han pasado tan rápido como un orgasmo, y que me dejan buen sabor de boca, no puedo decir lo contrario.
Pues bien. Ahora me dedico a la telecomunicación. Trabajo para la empresa movistar, dentro del grupo unitec. Antes me dolían las piernas al llegar la noche... Mi diabetes junto con mi mala circulación, y permanecer durante 7 horas seguidas de pie no ayudaban demasiado. Ahora me duele la espalda de estar sentada y añoro el ir y venir. Pero el cambio es bueno. Las condiciones de trabajo y de salario son mucho mejores, y la calidad de vida, a largo plazo también.
Me gustan mis nuevos compañeros. Hay buen rollito entre nosotros, y me gusta el comercial. Sí... el comercial sobretodo, aunque más que el conjunto, me gusta su culo. Tiene un culo respingón que atenta contra mi buena compostura. Bueno, también me gusta su mirada y su sonrisa... Pero es su culo lo que me eleva a nuevos universos, y solo veo culos respingones entre tanto telefono, tanta recarga y tanta funda de móvil.
Me gusta el nuevo cambio. Ya nada de día a día se asemeja a mis días de hace un año y 4 meses. Solo quedo yo. Y no... no voy a cambiar nada de mí, porque aunque no esté bien decirlo, yo lo digo oye! Que me acepto, me gusto y me quiero tal y como soy, eah.
Que pasen buen caluroso mes de agosto recién estrenado.