Descripción: Todo es dificil en la vida,pero no te desanimes cuando va algo mal,superate y sigue adelante, sin mirar atras...Que las angustias y los sin sabores no acaben con tu voluntad,lucha por lo que quieres y lo conseguiras...
PerdidoUn borracho que llega a un portal, y toca el portero electrónico... - ¡PEEEEET! - ¿Sí? - Bueenach nochech, cheñora ¿Echtá chu marido? - Sí, ¿por qué? - Por nada, dichculpe
y se va a otro portal, y vuelve a llamar... - ¡PEEEEET! - ¿Dígame? - Cheñora, ¿echtá chu marido? - Sí, ¿quiere hablar con él? - No, perdone lach molechtias
y así, tres o cuatro portales más, hasta que llega a otro y... - ¡PEEEEET! - Perdone cheñora, ¿echtá chu marido? - Pues no... - ¡Entonces baje ahora michmo a ver chi choi yo!
El galloEntra un borracho a un bar y grita: ¿Quién se cree muy gallo? Todos los que estaban dentro se quedan callados, pasa un rato y después de varias copas grita de nuevo. -¿Quién se cree muy gallo? Y se para un hombre de 1.90 de estatura y le dice: -Yo, yo me creo muy gallo, ¿Por qué? Y le contesta el borracho: -No sólo para que me despiertes a las 5 de la mañana
Haciendo autostopUn borracho parao en la acera a las 7 de la mañana. En esto que se le acerca un conocido y le pregunta:
- Pero tío, ¿qué haces ahí parao a estas horas?
- ¡Córcholis, pues aquí estoy esperando a que pase mi casa para montarme!.
Golpes caseros- Resulta que un borrachito regresaba a su casa después de estar hasta altas horas de la mañana, y se topa con un policía en el camino, y le pregunta:
- Disculpe que lo moleste, pero me puede decir, ¿cuántos golpes tengo en la frente?
El policía responde:
- Ya tienes tres golpes.
Y le borrachito dice: - Entonces, me faltan dos postes para llegar a mi casa.
Tres cervezas para tres hermanos Un tío que iba todos los días a un bar, siempre pedía tres cervezas.
¡Déme tres cervezas!
Al día siguiente la misma cosa:
- ¡Tres cervezas, por favor!
Como el camarero estaba algo extrañado le pregunta:
- Oye, ¿por qué siempre que vienes pides tres cervezas y te las bebes del tirón?
y el tío le responde:
- Es que yo tengo dos hermanos, uno en Suecia y otro en París, y como siempre bebíamos juntos, pues yo bebo por ellos.