Has despertado en mí mis ansias de mujer, mis cenizas ya apagadas han comenzado a arder.
Creí un amor muerto dentro de mi ser, no habitaba en mí ni un razgo de ilusión, pero llegó tu amor y he vuelto a creer.
Mis manos tiemblan, mi adentro se revuelve en un mar de confusiones, mis sueños reverdecen con nuevas emociones.
Es como el agua que vuelve al río después de una larga sequía, como la suave brisa llega muy tibia después de una tormenta en la noche fría. Es como la muerte llega a los ruegos de aquel que agoniza.
Así llegaste tú, con esperanza, consuelo, silencioso y dispuesto, a darme vida como al sediento, mojaste mis labios que estaban muriendo.
Tomaste mi cuerpo que estaba dormido, le diste calor y se hizo fuego, era un letargo de amor perdido, y llegaste tú un amor tardío hambriento de besos, de los besos mios...
Apretarse el dedo con una puerta duele. Golpearse la cara contra el piso duele Doblarse el tobillo duele. Una paliza, una bofetada, un puntapié, duelen. Duele golpearse la cabeza con la punta de la mesa,
Duele morderse la lengua, duelen los cólicos,
las caries y las piedrasen los riñones Pero lo que más duele es extrañar...
Extrañar a un hermano que vive lejos. Extrañar una cascada de la infancia. el gusto de una fruta que no se encuentra más. al padre que ya murió. Extrañar a un amigo imaginario
que nunca existió.
Extrañar una ciudad. Extrañar uno mismo, que el tiempo no perdona.
Duelen todas esas melancolías. Pero la melancolía más dolorosa
es la de quien se ama... Extrañar la piel, el olor, los besos. Extrañar la presencia, y
hasta la ausencia consentida. Podías estar en el comedor y él en el dormitorio,
sin verse, pero se sabían allí. Podías ir para la oficina Y el para el dentista, pero sabían donde. Podías estar el día sin verlo, él, el día sin verte,
más sabían que había mañana. Pero cuando el amor de uno acaba, al otro le sobra la melancolía que
nadie sabe como detener. Extrañar es no saber. No saber más si él continúa
engripándose en invierno. No saber más si ella continua
tiñéndose el cabello de rubio. No saber si él todavía usa
la camisa que le regalaste.
Si ella continua prefiriendo Pepsi, si él continua sonriendo, si ella continua bailando, si él continúa surfeando, Si ella continua amándolo.
Extrañar es no saber. No saber que hacer con los días
que son más largos, no saber cómo encontrar tareas
que paren los pensamientos, no saber cómo frenar las lágrimas
delante de una canción, No saber como vencer el dolor
de un silencio que nadasatisface. Extrañar es no querer saber
si él está con otra, y al mismo tiempo querer. Es no querer saber si ella está feliz, y al mismo tiempo querer. Y no querer saber si él esta más flaco,
Hubo una vez un hombre que pensaba en cómo sacar un clavo de una tabla gruesa de madera, pues no tenía tenazas, sólo un mazo con otros clavos.
Pasó mucho rato tratando de pensar la manera de sacarlo y cuando iba a desistir se le ocurrió una idea.
Tomó otro clavo y la clavó sobre la punta del que quería sacar y de esta forma el primer clavo salió del otro lado de la tabla.
A veces tenemos un odio, un dolor, un resentimiento que hemos estado tratando de sacar de nuestros corazones y no hemos podido por lo arraigado que se encuentra.
Existen otros clavos que podemos usar para sacar esos primeros que nos lastiman tanto:
El Rencor con el Perdón El Odio con el Amor La Tristeza con la Alegría La Inseguridad con la Confianza. La Ira con la Paz La Autolástima con la Aceptación
¿Cuál es el "clavo" que no has podido sacar? No importa cual sea, debes saber que no tienes por qué tenerlo clavado!...
Si lloras demasiado porque el sol se ha ocultado, las lágrimas no te dejarán ver la belleza de las estrellas.