Ella mira a la distancia con un gesto en el rostro que no dennota algun sentimiento, el viento sin piedad le golpea friamente su cuerpo desnudo, pero su mirada ausente es el unico trazo del encierro en el que se encuentra, ensimismada, no escucha, no siente... ni siquiera es capaz de ver el resplandeciente amanecer
Él al contrario lo ve todo, desde su espalda desnuda, el movimiento de su cabello mecido a placer del viento y mas lejos, alla en el cielo, un color rosado que impertinentemente pretende colorear el azul intenso de la noche.
Ella escucha sus pasos, sabe que se acerca a ella y regresa del punto lejano al que había viajado en sus pensamientos, le duele el corazón, pero sigue inmutable a cualquier sentimiento hasta que el llega a ella, la cubre con la colcha de la cama usada como campo de batalla en la que ella habia resultado ser la perdedora, lo siente pesado, sabe que el peso que la cubre no es mas que la manipuladora autoridad impuesta. Él la besa en el cuello y ella sonrie tristemente, mientras sus ojos vuelven a perderse en un punto lejano
hazme el amor en una cama de rosas usemos los petalos para llenarnos de caricias dejame cubrir mis pechos con el rojo de los petalos y arrancarte mil sonrisas con los juegos que inventemos dejame arreglar mi cabello peinandome con estas flores...
quiero hacer el amor en esta dulce cama perfumada que nuestra escencia se llene del aroma de las rosas que nuestros sexos se llenen de ese húmor dulce y que el aroma perdure como recuerdo en nuestros cuerpos
No me culpen si soy fan de los gestos desinteresados,
que para mi vale mas un abrazo, un beso, una mirada, unas palabras, si son sinceros y hechos con sentimiento, aunque no se espere una respuesta a cambio
si me muero de la alegria cuando me regalan cosas.. así sea una tontería, no me canso de decir que si la persona indicada me regalase una piedra, una piedra alegraría mi día.
se que si las cosas siempre fueran gratis se perdería el sentido de su escencia desinterada y nos volveríamos seres caprichosos, arrogantes...
que las cosas y los gestos gratis sean dados en minimas cantidades, administrados en muchos días, para que de esta manera la vida siempre se ilumine al recibirlos..
que los momentos gratis, aunque me gustan, no me vuelvan caprichosa, que pueda sufrir por ellos para que siempre pueda apreciarlos...