Si supieras cómo tu rostro se altera cuando en la mirada calma y pura que te une a mí, te pierdes de pronto y te apartas de mi como un paisaje luminoso que se oscurece, eso me excluye de tí. Entonces espero. En silencio, espero largo rato a veces.
Si fuera humano como tú mi amor despreciado se haría mortal pena, pero una paciencia infinita me ha dado el Padre, e inquebrantablemente te espero, cuando quieras venir Y este ligero reproche, compréndelo no es un reproche sino un discreto mensaje
Sacado del libro Existen los angeles de la guarda? de Pierre Jovanovic
Si guardas en tu puesto la cabeza tranquila, cuando todo a tu lado es cabeza perdida. Si tienes en ti mismo una fe que te niegan y no desprecias nunca las dudas que ellos tengan.
Si esperas en tu puesto, sin fatiga en la espera. Si engañado, no engañas. Si no buscas más odio, que el odio que te tengan. Si eres bueno, y no finges ser mejor de lo que eres.
Si al hablar no exageras, lo que sabes y quieres. Si sueñas y los sueños no te hacen su esclavo. Si piensas y rechazas lo que piensas en vano. Si alcanzas el TRIUNFO ó llega tu DERROTA, y a los dos impostores les tratas de igual forma.
Si logras que se sepa la verdad que has hablado, a pesar del sofisma del Orbe encanallado. Si vuelves al comienzo de la obra perdida, aunque esta obra sea la de toda tu vida.
Si arriesgas de un golpe y lleno de alegría, tus ganancias de siempre a la suerte de un día, y pierdes, y te lanzas de nuevo a la pelea, sin decir nada a nadie lo que eres, ni lo que eras.
Si logras que los nervios y el corazón te asistan, aún después de su fuga, en tu cuerpo en fatiga, y se agarren contigo, cuando no quede nada, porque tú lo deseas, lo quieres y mandas.
Si hablas con el pueblo, y guardas la virtud. Si marchas junto a Reyes, con tu paso y tu luz. Si nadie que te hiera, llega a hacerte la herida. Si todos te reclaman, y ninguno te precisa.
Si llenas el minuto inolvidable y cierto, de sesenta segundos, que te llevan al cielo. Todo lo de esta Tierra será de tu dominio, Y mucho más aún ...