Quizas no se los dije, pero anduve de rodillas buscando mi dignidad por el piso y me encontre con una moneda de cinco centavos que me ayudo a completar el alquiler. Asi que me entusiasme con la arqueologia y busque en el costado del sofa hasta que encontre un soldadito de plastico, propiedad del hermanito de Neoko, un yo-yo (mio-mio) y la cajita de fosforos que compre para encender la velita azul de mi cumpleaños.
Sentado en mi sillon blanco, en la oscuridad, me puse a encender y a soplar cada uno de los fosforos de la cajita. Mi jefe me llamo para saber por que no estaba trabajando; me llamaron de Venezuela, de España y tambien me llamaron los de la inmobiliaria, los de la luz, los del telefono, las tias y los primos que hace años no veia, me llamo mi ex novia y me llamo Rachel pensando que llamaba a un concurso de la Radio. Pero yo le di un tiron al cable del telefono, corri los muebles, tome aire...y con el ultimo fosforo de la cajita arme una hoguera en medio del living. Entonces queme el menu de pizzerias Dorita, mi coleccion de almanaques de chicas desnudas 1989, la figurita 180 de Mazinger, la lenceria erotica y las remeras con agujeros de Cate, las portadas y recortes de las revistas del corazon de EnFemenino.com que alguna vez tuvieron mi cara. Queme mi guitarra Laney roja de oferta y todos los regalos de las bodas que jamas tuve; la tarjeta Navideña en forma de zeta que habia empezado con cartulina rosa y brillantina, mis lentes Rayban, las felicitaciones, las explicaciones, los comentarios y las ganas de comentar. Incinere las criticas, las veces que me llamaron maleducado, Egolatra, Egocentrico y Egoista. Tire al fuego mi credencial del F.B.I. como Diego Mulder, queme el papel con el numero telefonico del tipo que me vendio un pasaje a New York y mi temporada como Guionista viviendo en Las Vegas.
Asi que por una vez en la vida quise hacer las cosas como es debido, junte las cenizas en un jarron y un viernes de mañana compre un pasaje de avion, bajo el nombre de Kevin Ceviche,y me fui bien lejos, pero...fue la Azafata. Ella fue quien me diseño un mapa especial y me enseño a dispersar las cenizas de mi pasado sin culpas, a llorar y a dejarlas atras, exactamente donde deben estar.
Me enseña a cenar liviano, me da trucos para poder dormir, me canta (y me encantan!) nuevas canciones, me enseña a bailar y lo mejor de todo es que aunque decirlo me despierta un miedo adolescente...creo que me gusta y eso me hace sentir muy bien.