Un blog es una página viva de escritura, el mio hace tiempo que está moribundo por ello prefiero verlo enterrado y a eso vengo.
Quienes me conocen no necesitan que yo les de explicaciones pues vivieron como yo lo que significço esta página, a los demás lamento que no conocieran aquellos día, aquellas noches.
Clarita era vieja, estaba enferma y ciega. Hubiera pasado lo que le quedaba de vida, sin más sobresalto que el de esperar ansiosa la comida que le proporcionaban, cada día, los cuidadores del parque zoológico de Matapozuelos (Valladolid) en el que vivía.
Pero hace dos días los periodistas la hicieron saltar tristemente a la fama: descubrieron su cuerpo sin vida, sin enterrar y tapado con unas planchas de hoja delata en un descampado del zoo, junto a ella yacía algún animal más.
Tras dos días de silencio, los responsables del parque Walwo, que pronto cerrará sus puertas, han emitido un comunicado de prensa en el que aclaran que Clarita no soporto la anestesia que le pusieron para trasladarla, junto a sus seis compañeros ( tres hembras y tres machos) al Parque Natural de Cabárceno ( Cantabria), es que la pobre tenía ya muchos años.
Pero al que miente le suele salir el tiro por la culata, y el Gobierno de la Comunidad constata que solo pidieron autorización para el traslado de seis osos a Cabárceno y los seis están ya disfrutando del privilegiado entorno cantábrico. Su compañera Clarita no llegó jamás.
Ella era, también, una osa parda: De las ocho especies de osos que existen, esta es la que cuenta con mayor área de distribución geográfica, pues esta presente en la práctica totalidad del Planeta, pudiendo resistir a hábitat diversos. La presión del hombre ha propiciado que se aíslen en grupos y se produzcan diferencias genéticas tan importantes que permiten hablar de subespecies diferenciadas. El oso pardo Cantábrico parece que pertenece a un linaje genético distinto del resto de los osos europeos, y ello los hace únicos e importantes desde un punto de vista biológico; son además los que viven en un entorno mas cercano al hombre, esto y su escasa población apenas 90 ejemplares, los eleva a la consideración de especie en grave peligro de extinción y por tanto protegida, tanto por leyes autonómicas, en este caso de la Junta de Castilla-León, como nacionales e incluso por una Directiva Comunitaria.
A pesar de todo ello, han sido unos periodistas los que han movido a las autoridades de la comunidad y al Servicio de Protección de la Naturaleza de la Guardia Civil, a investigar las circunstancias de esta muerte.
Irremplazable ya Clarita, solo cabe esperar que este vergonzoso asunto sirva para llamar a la conciencia de quien tiene que vigilar porque se respete la Naturaleza, su entorno y los animales que la habitan, que no se juegue con estos en virtud de meros intereses económicos que llevan a matarlos impunemente cuando están viejos y no se obtiene rentabilidad con su venta o traspaso o a ahorcarlos cuando ya no cazan, como se hace con los galgos. Y lo que es casi peor, abandonar a tantos y tantos perros, que encuentran su muerte entre las ruedas de un coche, cuando dejan de ser el capricho de Navidad de un niño consentido. Los osos y los perros desgraciadamente no votan en las elecciones, ni hacen manifestaciones de protesta, ni sirven para realizar espectaculares películas tipo James Bond en motoras perseguidas por balleneros, a lo sumo miran con ojos de profunda incomprensión y tristeza que rompe el corazón, cuando es su propio amo o cuidador quien, incomprensiblemente lo abandona, lo pega o lo mata... y quien tenga animales sabe bien a que me refiero.
Pero ¿Que podemos esperar del rey de la creación, si ni tan siquiera es capaz de respetar a sus propios congéneres?
Ojala no llegue el día en que un hombre, en un lugar cualquiera del Planeta, al despertar una mañana de Primavera descubra, incrédulo, la terrible desolación de la tierra árida sin árboles, el silencio de un cielo sin pájaros... y entonces sea él quien llore.