Tods estaban muy divertidos contando chistes de condorito y mafalda y nadie quería posar en serio para la famosa foto familiar, así que salió medio chistosa. .Pero igual acá la comparto con uds. mis amigos..
A mi querida tartachita, amiga entrañable amante de la naturaleza mujer llena de sabiduría...
Hace ya más de un año y medio, cuando entré al femenino, el blog de tartachita era uno de los más visitados..Por curiosidad empezé a visitarla y poco a poco fuí descubriéndo su calidad humana y su gran corazón..Ella siempre está cuando la necesitan y es la primera en preocuparse por la fortuna, buena o mala de sus amigas/os del blog... Buena madre, tiene una hija linda y sensible como ella.. Tartachita ha sabido ganarse el cariño de toda la gente que la conoce en los blogs.. Ama la naturaleza y sus árboles, creo que de ellos ha aprendido su sabiduría..Ellos le han enseñado que lo más importante en la vida es el amor y la amistad.. Mi tartachita me gustaria darte un regalito envuelto en papel de colores y con cintas doradas, pero sólo te puedo ofrecer estas palabras y mi amistad incondicional... Mis deseos que este año se cumplan todos tus SUEÑOS y seguro que va aser así, porque quien sabe dar también recibe, aún si quererlo.. FELICES FIESTAS MI AMIGA QUERIDA!!!!
El amor es como un ave Que llevaste al bosque a traves de la conciencia Lavaste sus uñas con las aguas de tu edad Agitaste su pico, su pequeña cabeza Y su pelo fino como el silencio Pensaste: "Quizás yo pueda olvidar sus viajes" Quisiste echarlo por la ventana Hacia la inmensidad del tiempo Pero adormecido en tus ojos se durmió Se desnudó Y no voló más
Apareció en medio del caos. Primorosa, envuelta en mil cintas de colores: llena de frutas acarameladas y graciosas figurillas. Era una canasta navideña.
Yació largamente en un rincón de la casa: enfrascados en nuestras inquietudes, ibamos y veniamos sin reparar en nada papá estaba enfermo y era nuestra única preocupación: la navidad era ya un lejano recuerdo..
Pasó el alborto, pasó la navidad. La calma volvió.
Agotados, atribulados por los momentos vividos, nos desmoronamos en un sillon ; y de pronto , como un destello, los mil brillos de la canasta iluminaron nuestras tristezas.
Alguien se había acordado de nosotros esa navidad.!..
Nunca descubrimos quien nos arrancó esa sonrisa, quien hizo brotar una alegría en nuestro corazones entristecidos.
Tantas navidades han pasado y todavía recuerdo la mano amiga que alguien nos tendió esa navidad..